Tipos de hepatitis
La hepatitis es un nombre general para la inflamación del hígado. Hay distintos tipos según la causa. Puede deberse a virus, alcohol, trastornos autoinmunes (cuando el sistema de defensas ataca por error al cuerpo), problemas genéticos (hereditarios), sustancias químicas o medicamentos. Los síntomas comunes de todos los tipos incluyen cansancio, náuseas, vómitos, dolor en el abdomen y ictericia (color amarillo en la piel y los ojos). Si la hepatitis empeora, pueden aparecer orina oscura, sangrado y moretones fáciles, picazón, confusión y acumulación de líquido en el abdomen (vientre).
Hepatitis viral: Hay diferentes virus de la hepatitis: A, B, C, D, E y G. En Estados Unidos, las más comunes son A, B y C.
- Hepatitis A: Causada por el virus de la hepatitis A. Usualmente se transmite por agua o alimentos contaminados, o por contacto cercano con una persona infectada. Suele ser de corta duración y no causa enfermedad crónica del hígado. Hay vacunas para ayudar a prevenir la hepatitis A.
- Hepatitis B: Causada por el virus de la hepatitis B. Se transmite por contacto con sangre u otros líquidos corporales infectados. Puede ocurrir por contacto sexual, compartir agujas o jeringas, o de madre a bebé durante el parto. Puede ser aguda (de corta duración) o crónica (de larga duración). La infección crónica puede dañar el hígado y aumentar el riesgo de cáncer de hígado. Hay vacunas para ayudar a prevenir la hepatitis B.
- Hepatitis C: Causada por el virus de la hepatitis C. Se transmite sobre todo por contacto con sangre infectada. Esto puede ocurrir al compartir agujas o jeringas para uso de drogas, o por ciertos procedimientos médicos antes de 1992. También puede transmitirse por vía sexual o de madre a bebé durante el parto, aunque estas formas son menos comunes. La mayoría de las personas con hepatitis C aguda no tienen síntomas, pero la infección crónica puede dañar el hígado y causar otras complicaciones con el tiempo. Actualmente no hay vacunas para prevenir la hepatitis C.
- Hepatitis D: Causada por el virus de la hepatitis D y solo ocurre en personas que ya tienen hepatitis B. Se transmite por contacto con sangre u otros líquidos corporales infectados. Puede causar una enfermedad del hígado más grave que la hepatitis B sola. Actualmente no hay vacuna para la hepatitis D.
- Hepatitis E: Causada por el virus de la hepatitis E. Se transmite sobre todo por agua o alimentos contaminados en lugares con malas condiciones de saneamiento. Por lo general es una infección que se cura sola y no causa enfermedad crónica del hígado. Actualmente no hay vacuna para la hepatitis E.
- Hepatitis G: Es una forma recién descubierta de inflamación del hígado causada por el virus de la hepatitis G. Por lo general no causa enfermedad grave del hígado.
Hepatitis no viral
- Hepatitis por alcohol (hepatitis alcohólica): Causada por consumo excesivo de alcohol.
- Hepatitis autoinmune: Ocurre cuando el sistema de defensas del cuerpo ataca el tejido sano del hígado. La causa es desconocida. Puede haber un componente genético o ambiental.
- Hepatitis tóxica: Ocurre cuando el hígado reacciona a sustancias como venenos, sustancias químicas, medicamentos, productos herbales y suplementos.
Las opciones de tratamiento varían según el tipo de hepatitis. Si tiene síntomas de hepatitis o piensa que pudo exponerse a hepatitis viral o a sustancias que pueden causar hepatitis no viral, comuníquese con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico. Detectar y tratar la hepatitis temprano puede ayudar a prevenir complicaciones.