Síntomas de la hepatitis B
La hepatitis B es una infección por un virus que puede causar inflamación (hinchazón) del hígado. Los síntomas frecuentes de la hepatitis B incluyen:
- Molestias o dolor en el abdomen
- Cansancio
- Fiebre
- Pérdida del apetito
- Dolor o molestias en las articulaciones
- Náuseas
- Vómitos
Es importante saber que, después de contagiarse con el virus de la hepatitis B, puede no notar síntomas durante semanas o meses. Muchas personas con hepatitis B no saben que la tienen porque no presentan síntomas.
Si cree que estuvo en contacto con el virus de la hepatitis B, consulte con un profesional de la salud lo antes posible. Un diagnóstico y tratamiento a tiempo pueden ayudarle a evitar daños en el hígado.
Los síntomas de la hepatitis B aguda suelen durar varias semanas, pero en algunas personas pueden durar hasta 6 meses. En algunas personas, la hepatitis B se vuelve de larga duración (hepatitis B crónica). Las personas con hepatitis B crónica pueden no tener síntomas. Sin embargo, en algunos casos, la hepatitis B crónica puede provocar cirrosis (daño grave del hígado) o cáncer de hígado.
Cuando la hepatitis B avanza a una etapa más grave o causa daño en el hígado, pueden aparecer ciertos síntomas. Estos síntomas varían de una persona a otra. Algunos comunes son:
- Moretones y sangrado con facilidad
- Hinchazón de las piernas, los tobillos y los pies
- Acumulación de líquido en el abdomen (ascitis)
- Orina de color oscuro
- Ictericia (color amarillo de la piel y los ojos)
- Confusión
Si presenta síntomas nuevos o que empeoran, busque ayuda con un profesional de la salud. Esta persona puede evaluar su estado y darle el tratamiento adecuado. También puede recomendarle controles periódicos de la función del hígado con análisis de sangre. Esto ayuda a los profesionales de la salud a saber qué tan grave es la infección y a vigilar cualquier cambio en la salud del hígado.