Síntomas de la hepatitis B crónica
La hepatitis B crónica es una infección del hígado a largo plazo causada por el virus de la hepatitis B. Puede causar varios síntomas, aunque algunas personas no tienen síntomas.
Algunos síntomas comunes de la hepatitis B crónica:
- Cansancio: muchas personas se sienten cansadas, débiles y sin energía. El cansancio puede empeorar durante el día y puede ser tan fuerte que le impida hacer sus actividades.
- Molestia leve en la parte alta del abdomen: puede sentir dolor o molestia en el lado derecho del abdomen.
- Falta de apetito: puede tener menos ganas de comer.
- Náuseas: puede sentir estómago revuelto o malestar del estómago.
- Dolores de cuerpo o dolor en las articulaciones: pueden presentarse molestias generales o dolor en las rodillas, codos u otras articulaciones.
No todas las personas con hepatitis B crónica tendrán estos síntomas. La intensidad y la duración de los síntomas pueden variar de una persona a otra.
A medida que la hepatitis B crónica avanza y causa más daño en el hígado, pueden aparecer más síntomas. Estos pueden incluir:
- Orina oscura: En casos más graves, las personas con hepatitis B crónica pueden notar que la orina se ve más oscura de lo normal.
- Ictericia: Se nota color amarillo en la piel y los ojos. Sucede cuando el hígado no puede procesar bien la bilirrubina (un pigmento), y esta se acumula en el cuerpo.
- Moretones con facilidad y sangrado espontáneo: La hepatitis B crónica puede afectar la coagulación de la sangre. Esto hace que se le formen moretones con facilidad o que sangre sin una causa clara.
- Hinchazón del abdomen: En algunos casos, se acumula líquido en el abdomen y esto causa hinchazón.
- Confusión: En casos poco frecuentes, las personas con hepatitis B crónica grave pueden tener confusión que puede avanzar a coma.
Para tratar o aliviar estos síntomas, es importante buscar atención médica con un profesional de la salud. Aunque no existe una cura completa para la hepatitis B crónica, hay tratamientos que ayudan a controlar el virus y a prevenir más daño en el hígado.
Cuando una persona con hepatitis B crónica tiene un brote o exacerbación, significa que hay un aumento repentino de la inflamación y el daño del hígado. Esto puede pasar por varias razones, como la reactivación espontánea de la infección por el virus de la hepatitis B (VHB) o por exponerse a ciertos medicamentos o sustancias que pueden dañar el hígado.
Síntomas de un brote de hepatitis B crónica:
- Cansancio: sentirse muy cansado o sin energía
- Dolor abdominal: dolor leve en el lado derecho del abdomen
- Ictericia: piel y ojos amarillos
- Orina oscura: notar que la orina se ve más oscura de lo normal
- Heces claras: heces de color muy claro
No todas las personas con hepatitis B crónica tendrán síntomas durante un brote. Algunas pueden tener un brote “asintomático”, es decir, sin síntomas visibles. Es importante hacerse con regularidad pruebas que evalúan la función del hígado y que detectan cáncer de hígado.
Recuerde: si usted tiene hepatitis B crónica y presenta síntomas de un brote, busque atención médica con un profesional de la salud especializado en enfermedades del hígado. Esta persona puede evaluar su situación, darle el tratamiento adecuado y guiarle para manejar su salud de forma efectiva.
Las personas con hepatitis B crónica diagnosticada deben visitar a su médico con regularidad para hacerse controles y análisis de sangre para controlar el virus.
Es importante comunicarse de inmediato con su médico o buscar atención médica si tiene síntomas nuevos o que empeoran de hepatitis B. Estos síntomas de alarma por los que debe contactar a un profesional de la salud incluyen:
- Orina oscura
- Ictericia (color amarillo en la piel y los ojos)
- Moretones o sangrado con facilidad sin causa clara
- Hinchazón en la barriga
- Confusión
- Fiebre
- Escalofríos
Recuerde: lo mejor es consultar con su médico o profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.