Síntomas de la hepatitis autoinmune

Síntomas comunes

La hepatitis autoinmune es una afección en la que el sistema de defensas ataca por error el hígado. Esto causa daño e inflamación. Algunas personas no tienen síntomas. Otras sí, y pueden variar en gravedad. Estos son algunos síntomas de la hepatitis autoinmune:

  • Cansancio: sentirse cansado y sin energía es común. Puede afectar sus actividades diarias y su bienestar.
  • Dolor en las articulaciones: puede causar dolor y molestia en las articulaciones. Esto puede dificultar el movimiento y afectar su calidad de vida.
  • Náuseas: sentirse con el estómago revuelto o con ganas de vomitar.
  • Poco apetito: puede bajar el apetito y las ganas de comer. Si no se maneja bien, puede causar pérdida de peso y falta de nutrientes.
  • Dolor sobre el hígado: dolor o molestia en la parte alta derecha del abdomen, donde está el hígado.
  • Color amarillento en la piel y en la parte blanca de los ojos (ictericia): ocurre cuando se acumula bilirrubina, un pigmento que produce el hígado.
  • Abdomen hinchado por acumulación de líquido.
  • Picazón.
  • Confusión.
  • Vomitar sangre o evacuar heces negras.

Si presenta alguno de estos síntomas o cree que puede tener hepatitis autoinmune, busque atención médica para un diagnóstico y tratamiento adecuados. La meta del tratamiento es controlar los síntomas, frenar el daño al hígado y lograr la remisión (cuando la enfermedad se calma). Estas son opciones comunes de tratamiento:

  • Medicamentos: se pueden indicar medicamentos inmunosupresores (reducen la actividad del sistema de defensas) para frenar el ataque al hígado. Ayudan a bajar la inflamación y a prevenir más daño.
  • Corticosteroides: en algunos casos se indican para reducir la inflamación y bajar la respuesta del sistema de defensas.
  • Cambios en el estilo de vida: mantener una alimentación saludable, evitar el alcohol y hacer ejercicio con regularidad puede ayudar a manejar los síntomas y reducir la carga sobre el hígado.
  • Controles regulares: es importante revisar la función del hígado con análisis de sangre y asistir a citas de control con profesionales de la salud.

En casos graves, cuando hay mucho daño en el hígado con cirrosis (cicatrización del hígado) o insuficiencia del hígado (cuando el hígado deja de funcionar bien), o si otros tratamientos no funcionan, puede ser necesario un trasplante de hígado.

La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más efectos secundarios.