Cómo se diagnostica la hepatitis A

Descripción general

La hepatitis A es una infección por un virus que ataca específicamente el hígado. La causa es el virus de la hepatitis A (VHA), que pertenece a una familia de virus llamada picornavirus. El VHA se transmite sobre todo por la vía fecal-oral: al tener contacto con heces o al comer o beber alimentos o agua contaminados con el virus. Este virus afecta principalmente el hígado y puede causar cansancio, falta de apetito, dolor abdominal, ictericia (piel y ojos amarillos) y orina oscura. La mayoría de los casos se resuelven solos sin problemas a largo plazo, y al recuperarse queda inmunidad de por vida. En casos poco comunes, la hepatitis A puede ser grave y provocar insuficiencia del hígado, lo que puede requerir un trasplante de hígado de emergencia para sobrevivir.

Para diagnosticar la hepatitis A, el personal médico puede usar una combinación de evaluaciones, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:

  • Historia clínica y examen físico: Su médico puede presionar con suavidad su abdomen para ver si hay dolor o sensibilidad. También puede buscar si el hígado está agrandado y si hay color amarillo en los ojos o la piel. Al tomar su historia clínica, identifican factores de riesgo. Pueden preguntarle sobre viajes recientes o alimentos que comió antes de que empezaran sus síntomas.
  • Análisis de sangre: Se tomarán muestras de sangre y se enviarán a un laboratorio. Estas pruebas pueden incluir:
  • Pruebas para detectar anticuerpos contra el virus de la hepatitis A, en especial inmunoglobulina M (IgM). Si están presentes, indica una infección aguda por hepatitis A.
  • Pruebas de función hepática para ver qué tan bien está funcionando su hígado. Resultados anormales pueden indicar daño o mal funcionamiento del hígado.

Según los resultados iniciales, se pueden pedir más estudios para saber la gravedad de la hepatitis A. Estos pueden incluir:

  • Ultrasonido del hígado: Este estudio no invasivo (no requiere cirugía) usa ondas de ultrasonido para crear una imagen del hígado y detectar señales de inflamación u otros problemas que puedan causar los síntomas.
  • Biopsia del hígado: En casos raros, se puede hacer una biopsia para obtener una pequeña muestra de tejido del hígado y analizarla. Por lo general, se hace con una aguja que se inserta a través de la piel, guiada por ultrasonido. Ayuda a determinar el grado de daño o inflamación causados por la hepatitis A.

Los especialistas que pueden participar en el diagnóstico incluyen médicos de atención primaria, gastroenterólogos (especialistas en trastornos del sistema digestivo), hepatólogos (especialistas en enfermedades del hígado) y especialistas en enfermedades infecciosas.

Se pueden recomendar otros estudios según los resultados iniciales y su situación personal. Si sospecha que tiene hepatitis A o tiene alguna inquietud sobre su salud, es esencial consultar a un médico que pueda darle consejos personalizados según su caso.