Causas y factores de riesgo de la hepatitis C
La hepatitis C es una infección causada por el virus de la hepatitis C (VHC) que produce inflamación en el hígado. Algunas personas pueden tener síntomas por poco tiempo. Muchas no se dan cuenta de que la tienen, porque a menudo no causa síntomas claros. En otras personas, puede volverse una infección de largo plazo (crónica). Esto puede llevar a otros problemas.
La hepatitis C crónica puede causar daño al hígado, como cirrosis (cicatrización del hígado), insuficiencia del hígado (cuando el hígado deja de funcionar bien) e incluso cáncer de hígado. Es importante saber que hay tratamientos eficaces. Los medicamentos antivirales pueden curar a más del 95% de las personas con infección por VHC. Hacerse la prueba y empezar el tratamiento temprano mejora los resultados.
El virus se transmite por contacto con sangre infectada. Estas son algunas formas en que puede ocurrir ese contacto:
- Compartir agujas u otros materiales para consumir drogas con una persona infectada.
- Sufrir un pinchazo accidental con una aguja que se usó en una persona infectada.
- Hacerse un tatuaje o una perforación con herramientas o tintas que no estaban estériles y que se usaron en una persona infectada antes que en usted.
- Tener contacto con la sangre o con llagas abiertas de una persona infectada.
- Usar la afeitadora, el cepillo de dientes o el cortaúñas de una persona infectada.
- Nacer de una madre con hepatitis C.
- Tener relaciones sexuales sin protección con una persona infectada.
Es importante saber que no puede contagiarse hepatitis C porque una persona infectada tosa o estornude cerca de usted, por beber agua o comer alimentos, por abrazar o dar la mano a una persona infectada, ni por compartir utensilios (como cubiertos). Además, un bebé no se contagia de hepatitis C por la leche materna.
Factores de riesgo de hepatitis C que usted no puede cambiar ni controlar:
- Edad: El riesgo de infectarse con el virus aumenta con la edad.
- Haber tenido hepatitis A, hepatitis B o VIH (virus de la inmunodeficiencia humana).
- Haber nacido de una madre con el virus de la hepatitis C (VHC).
- Haber recibido una transfusión de sangre o un trasplante de órgano antes de 1992, cuando no se hacían buenas pruebas para detectar el VHC.
- Haber recibido medicinas llamadas factores de coagulación para tratar la hemofilia (un problema de la sangre que dificulta la coagulación) antes de 1987.
Factores de riesgo de hepatitis C que una persona puede cambiar o controlar incluyen:
- Uso de drogas inyectables: Compartir agujas, jeringas u otros implementos para drogas aumenta el riesgo de contraer hepatitis C. Usar agujas estériles y no compartirlas nunca con otras personas ayuda a reducir este riesgo.
- Prácticas inseguras de tatuajes o perforaciones: Hacerse tatuajes o perforaciones en lugares sin regulación o sin higiene puede aumentar el riesgo de transmisión de hepatitis C. Es importante asegurarse de que se sigan técnicas de esterilización adecuadas al hacerse estos procedimientos.
- Procedimientos médicos: En algunos casos, la hepatitis C puede transmitirse por procedimientos médicos no seguros, como agujas o equipos contaminados. Es importante asegurarse de que los lugares de atención médica sigan medidas adecuadas de control de infecciones para reducir este riesgo. También es importante saber que, en países con estándares modernos de higiene y control de infecciones, esto es muy poco probable.
- Transfusiones de sangre antes de 1992: Antes de 1992, la sangre donada no se analizaba de forma rutinaria para hepatitis C. Si recibió una transfusión de sangre o un trasplante de órgano antes de esa fecha, su riesgo de hepatitis C puede ser más alto. Sin embargo, las prácticas de detección de la sangre han mejorado mucho desde entonces, lo que reduce el riesgo de transmisión por transfusiones.
- Haber recibido factores de coagulación (medicamentos para ayudar a la coagulación) antes de 1987.
- Conductas sexuales de alto riesgo: Aunque la transmisión sexual de la hepatitis C es menos común que por compartir agujas, practicar conductas sexuales de alto riesgo puede aumentar el riesgo. Estas conductas incluyen tener múltiples parejas sexuales, tener sexo brusco o tener antecedentes de infecciones de transmisión sexual (ITS). Usar métodos de barrera como condones ayuda a reducir este riesgo. La infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es un factor de riesgo.
- Consumo excesivo de alcohol: El consumo crónico de alcohol puede dañar el hígado y aumentar el riesgo de complicaciones por la hepatitis C. Es importante limitar el consumo de alcohol o buscar ayuda si tiene problemas con el alcohol.
Para prevenir o reducir el riesgo de contraer hepatitis C, usted puede:
- Evitar el contacto con sangre infectada: La hepatitis C se transmite, sobre todo, por contacto con sangre de una persona que tiene el virus. Evite actividades que puedan exponerlo a sangre, como compartir agujas u otros equipos para consumir drogas.
- Usar prácticas seguras si se inyecta drogas: Reduzca su riesgo usando una aguja nueva cada vez y nunca comparta agujas con otra persona. Asegúrese de que el lugar de la inyección, el equipo y el entorno estén limpios y desinfectados antes de inyectarse.
- Cuidar su salud: En personas con hepatitis C, algunos factores aceleran la cicatrización del hígado. Si tiene hepatitis C, deje de fumar, mantenga un peso saludable, controle otros problemas de salud como la diabetes y no consuma alcohol.
- Vacunarse contra la hepatitis A y B: No existe vacuna para la hepatitis C, pero sí para la hepatitis A y la hepatitis B. Estas vacunas ayudan a prevenir coinfecciones y reducen el riesgo de cáncer de hígado.
- Tener actividad sexual segura: Aunque el riesgo de transmisión sexual de la hepatitis C es bajo, use métodos de barrera como condones para reducir aún más el riesgo.
- Hacerse pruebas de detección de hepatitis C: Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) recomiendan que todas las personas adultas se hagan la prueba al menos una vez en la vida. Las personas adultas con mayor riesgo deben hacerse pruebas con más frecuencia. Si no está seguro de su riesgo, consulte con un médico o profesional de la salud para que le recomiende un calendario de pruebas adecuado para usted.
Recuerde: estas acciones ayudan a reducir el riesgo de hepatitis C. Para consejos personalizados, hable con un profesional de la salud.