Causas y factores de riesgo de la hepatitis B
La hepatitis B es causada por el virus de la hepatitis B (VHB). El virus puede transmitirse por líquidos del cuerpo, en especial la sangre. También puede pasar por el semen y los fluidos vaginales. Aunque el virus puede encontrarse en la saliva, no se transmite por la saliva. Las formas principales de transmisión incluyen:
- De madre a bebé.
- Contacto directo con sangre o llagas abiertas de una persona infectada.
- Contacto sexual.
- Exposición a sangre u otros líquidos del cuerpo que están infectados.
- Agujas, jeringas y equipos para inyectarse drogas que están contaminados.
Existen otros tipos de hepatitis, como la hepatitis A, C, D y E. La hepatitis B puede causar infecciones agudas (a corto plazo) y crónicas (a largo plazo). Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) estiman que alrededor de 826 000 personas viven con hepatitis B crónica en Estados Unidos y alrededor de 257 millones de personas en el mundo.
Para prevenir la hepatitis B, se recomienda ponerse la vacuna contra la hepatitis B. Esta vacuna es muy eficaz para prevenir la infección y sus complicaciones.
Factores de riesgo de hepatitis B que las personas no pueden cambiar ni controlar incluyen:
- Edad: A mayor edad, mayor riesgo de hepatitis B. A medida que las personas envejecen, su riesgo de contraer la infección tiende a aumentar.
- Sexo asignado al nacer: Aunque cualquier persona puede contraer hepatitis B, los estudios muestran que los hombres tienen un riesgo un poco mayor que las mujeres. Sin embargo, esto no significa que otras personas no puedan infectarse con el virus.
- Genética: La predisposición genética también puede influir en el riesgo. Si tiene antecedentes familiares de hepatitis B o de enfermedades del hígado relacionadas, puede tener un riesgo mayor de contraer el virus.
- Raza o etnia: Ciertos grupos raciales y étnicos tienen una mayor frecuencia de infección por hepatitis B. Por ejemplo, las personas de origen asiático, isleño del Pacífico o indígena tienen más probabilidad de verse afectadas que otras poblaciones.
- Bebés nacidos de madres que tienen hepatitis B.
- Personas con ciertas afecciones de salud, como diabetes, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o hepatitis C.
Es importante recordar que estos factores de riesgo que no se pueden cambiar no significan que alguien vaya a desarrollar hepatitis B. Solo indican una mayor probabilidad de contraer el virus. Tomar medidas preventivas, como la vacunación y practicar conductas seguras, puede reducir mucho el riesgo de transmisión de la hepatitis B, sin importar estos factores.
Algunos factores de riesgo de la hepatitis B que se pueden cambiar o controlar son:
- Personal de salud que tiene contacto con sangre, agujas o líquidos corporales en el trabajo.
- Hombres que tienen relaciones sexuales con hombres (HSH).
- Personas encarceladas y personal en centros penitenciarios.
- Personas con varias parejas sexuales o con antecedentes de infecciones de transmisión sexual (ITS).
- Personas que se inyectan drogas.
- Viajeros a zonas con altas tasas de hepatitis B.
Tener factores de riesgo modificables no significa que una persona vaya a desarrollar hepatitis B. Modificar los factores de riesgo cuando sea posible y tomar medidas preventivas, como la vacunación, puede ayudar a reducir las probabilidades de infección por el virus de la hepatitis B (VHB).
Para prevenir o reducir las probabilidades de contraer hepatitis B, usted puede hacer lo siguiente:
- Vacúnese: La vacuna contra la hepatitis B es la forma más efectiva de prevenir la infección. Se recomienda para todos los recién nacidos dentro de las 24 horas después del nacimiento; para niños y adolescentes que no recibieron la vacuna al nacer; para personas adultas no vacunadas menores de 59 años; y para personas adultas no vacunadas de 60 años o más que tienen riesgo de hepatitis B. La vacuna suele darse en una serie de 2 o 3 dosis, según el tipo de vacuna.
- Practique sexo seguro: Evitar el contacto con fluidos corporales ayuda a reducir el riesgo de hepatitis B. Use métodos de barrera, como condones, durante el sexo con penetración para protegerse del contagio.
- No comparta agujas ni equipo: Compartir agujas o equipos para inyección aumenta el riesgo de transmisión. Nunca comparta agujas, jeringas ni ningún equipo médico que pueda tener contacto con sangre.
- No comparta artículos personales: Las afeitadoras y los cepillos de dientes pueden transmitir hepatitis B si tocan sangre infectada. Use sus propios artículos personales y no los comparta.
- Evite hacerse tatuajes, perforaciones, acupuntura o servicios de uñas en lugares donde no sea claro que esterilizan el equipo entre clientes.
- Considere un refuerzo: Si existe la posibilidad de exposición a la hepatitis B, hable con un profesional de la salud sobre recibir una dosis de refuerzo de la vacuna.
- Si estuvo expuesto al virus de la hepatitis B (VHB), comuníquese de inmediato con un profesional de la salud. También pueden recomendarle un medicamento llamado inmunoglobulina contra la hepatitis B (HBIG), dentro de las 24 horas después de la exposición, para ayudar a protegerse.
- Busque atención médica si la necesita: Si cree que pudo estar expuesto a la hepatitis B o si le preocupa su riesgo, busque atención. Un profesional de la salud puede orientarle sobre prevención, vacunación y, si es necesario, opciones de tratamiento.
Recuerde: estas acciones ayudan a reducir el riesgo de hepatitis B. Siempre es buena idea consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y recomendaciones personalizados según su situación.