Causas y factores de riesgo de la hepatitis C crónica

Descripción general
La hepatitis C crónica (de larga duración) es causada por el virus de la hepatitis C (VHC). Cuando el virus entra al cuerpo, infecta el hígado y puede causar daño en el hígado a largo plazo si no se trata. Es importante saber que actualmente hay vacunas para la hepatitis A y para la hepatitis B, pero no para la hepatitis C.
Factores de riesgo no modificables (factores de riesgo que no se pueden cambiar)

Factores de riesgo no modificables de la hepatitis C crónica:

  • Edad: el riesgo aumenta con la edad (sobre todo a partir de los 50 años).
  • Sexo asignado al nacer: las personas cuyo sexo asignado al nacer es masculino tienen mayor riesgo de presentar la enfermedad.
  • Genética: antecedentes familiares de hepatitis C crónica o una predisposición genética (tendencia heredada) aumentan el riesgo de desarrollar hepatitis C crónica.

Es importante saber que estos factores no se pueden cambiar ni controlar. Sin embargo, conocerlos ayuda al personal de salud a identificar a quienes pueden tener mayor riesgo de hepatitis C crónica y ofrecer la detección y las medidas preventivas adecuadas.

Factores de riesgo modificables (factores que usted puede cambiar)

La hepatitis C crónica puede causar problemas graves en el hígado y otros problemas de salud. Hay varios factores de riesgo que se pueden cambiar. Estos factores aumentan la probabilidad de infectarse con el virus de la hepatitis C (VHC) y de desarrollar hepatitis C crónica. Cambiarlos puede ayudar a reducir el riesgo.

  • Prácticas inseguras al inyectarse: Usar agujas o jeringas que ya usó otra persona. También compartir objetos para consumir drogas, como tubos o pipas, que pueden haber tenido contacto con sangre infectada. Evitar estas prácticas reduce mucho el riesgo de contraer hepatitis C.
  • Procedimientos médicos no seguros: En algunos casos, la hepatitis C se transmite por prácticas inseguras en la atención médica, como esterilización inadecuada del equipo o uso de sangre contaminada. Es importante asegurarse de que el personal de salud siga las normas de control de infecciones. En países con procesos modernos de esterilización y detección de la sangre, esto es extremadamente poco probable.
  • Uso de drogas inyectadas: Compartir agujas u otros objetos para consumir drogas aumenta el riesgo de contraer hepatitis C. Si usted usa drogas, busque ayuda y apoyo para dejar o cambiar a opciones más seguras, como tratamiento asistido con medicamentos.
  • Exposición a sangre: Actividades con contacto con sangre, como hacerse tatuajes o perforaciones con equipo sin esterilizar, aumentan el riesgo de transmisión. Asegúrese de que en estos lugares sigan medidas adecuadas de control de infecciones.
  • Prácticas sexuales no seguras: Aunque el riesgo de transmisión sexual de la hepatitis C es relativamente bajo, tener relaciones sin protección con varias parejas o tener infecciones de transmisión sexual aumenta el riesgo. Usar condón y practicar sexo seguro ayuda a reducirlo.
  • Transmisión de madre a bebé: Los bebés nacidos de madres con VHC corren riesgo de adquirir la infección.
  • Exposición laboral: El personal de salud o quienes tienen más riesgo de contacto con sangre en el trabajo pueden tener mayor riesgo.

Estos factores de riesgo modificables no significan que usted se contagiará, pero sí aumentan la probabilidad. Al cambiar conductas y tomar medidas preventivas, las personas pueden reducir el riesgo de desarrollar hepatitis C crónica.

Reducir riesgos

Para prevenir o reducir las probabilidades de tener hepatitis C crónica, una persona puede hacer lo siguiente:

  • Practique la reducción de daños: Si usa drogas por vía intravenosa u otras sustancias, use jeringas, agujas o pajillas estériles siempre que sea posible. También es clave manejar y desechar bien las jeringas, agujas y otros desechos médicos. Limpie la piel del lugar de inyección antes y después de inyectarse para bajar el riesgo de transmisión de hepatitis C.
  • Use métodos de barrera en la actividad sexual: Use condones de forma constante y correcta durante las relaciones sexuales. Hágase pruebas con regularidad para hepatitis C y otras infecciones de transmisión sexual (ITS).
  • Evite compartir agujas y objetos personales: Nunca comparta agujas, jeringas ni otros equipos médicos con otras personas. Tampoco comparta objetos personales como rasuradoras y cepillos de dientes, porque pueden transmitir el virus.
  • Elija estudios de tatuajes y de perforaciones corporales confiables: Si quiere un tatuaje o una perforación, elija lugares con buena reputación que sigan prácticas adecuadas de higiene y esterilización para reducir el riesgo de hepatitis C.
  • Cuide su salud: La obesidad, fumar, la diabetes y beber alcohol en exceso pueden acelerar las cicatrices en el hígado en personas con hepatitis C. Mantenga un peso saludable, deje de fumar, controle otros problemas de salud y evite el consumo excesivo de alcohol.
  • Vacúnese contra la hepatitis A y B: Hoy no existe una vacuna para la hepatitis C. Vacunarse contra la hepatitis A y la hepatitis B ayuda a reducir el riesgo de enfermedad del hígado, la cual aumenta el riesgo de que la hepatitis C se vuelva crónica si la persona se infecta.

Estas acciones pueden reducir el riesgo de contraer hepatitis C, pero no lo eliminan por completo. Siempre es aconsejable consultar con su médico o con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados según su situación.