Acerca de la hepatitis B crónica
La hepatitis B crónica es una enfermedad del hígado de larga duración causada por una infección con el virus de la hepatitis B (VHB). A diferencia de la hepatitis B aguda, que dura poco tiempo, la hepatitis B crónica es una infección continua que dura más de seis meses. Se caracteriza por una inflamación constante del hígado, lo que afecta su función.
Puede ser leve o grave. Con el tiempo, puede causar problemas serios, como daño al hígado y mayor riesgo de cáncer de hígado. Se calcula que alrededor de 260 millones de personas en el mundo viven con hepatitis B crónica. Es un problema importante de salud pública a nivel mundial.
El tratamiento puede incluir medicamentos antivirales que ayudan a reducir la cantidad del virus y a controlar la inflamación del hígado. Es importante consultar a un profesional de la salud para recibir consejos y opciones de tratamiento adecuados para usted.
Las causas de la hepatitis B crónica se relacionan con la infección por el virus de la hepatitis B (VHB) y con la inflamación que ocurre en el hígado. Los siguientes factores pueden contribuir a que la hepatitis B crónica aparezca y avance:
- Factores del virus: La infección por el VHB es la causa principal. Pueden influir en el avance de la enfermedad: carga viral alta (mucho virus en la sangre), HBsAg positivo (antígeno de superficie de la hepatitis B presente en sangre), HBeAg positivo (antígeno e de la hepatitis B), niveles altos de ADN del VHB, el genotipo del VHB (tipo de virus) y variantes o mutaciones del VHB (cambios en el virus).
- Factores de la persona: Varios factores de la persona afectan la evolución de la hepatitis B crónica. Tienen mayor riesgo de desarrollarla:
- Tener más edad.
- Ser hombre.
- Tener antecedentes familiares de cáncer de hígado.
- Tener obesidad.
- Tener predisposición genética (tendencia heredada).
- Fumar.
- Beber mucho alcohol.
- Tener diabetes.
- Tener las defensas bajas (sistema inmunitario debilitado).
- Factores del hígado: Los factores propios del hígado influyen en la progresión. Incluyen:
- Cicatrización del hígado que progresa (fibrosis) y cirrosis.
- Función del hígado deficiente.
- Inflamación activa del hígado (hepatitis activa).
- Otras enfermedades del hígado, como infección por el virus de la hepatitis C (VHC), hígado graso no alcohólico y hepatitis alcohólica.
Recuerde consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre su situación.
Los síntomas tempranos más comunes de la hepatitis B crónica (infección del hígado a largo plazo por el virus de la hepatitis B) incluyen:
- Cansancio.
- Molestia leve en la parte alta del abdomen.
- Pérdida del apetito.
- Náuseas.
- Dolores en el cuerpo.
A medida que la hepatitis B crónica avanza, pueden aparecer más síntomas, como:
- Orina oscura.
- Ictericia (color amarillo en la piel y los ojos).
- Moretones con facilidad y sangrado sin causa aparente.
- Hinchazón del abdomen.
- Debilidad muscular.
- Confusión que puede avanzar hasta el coma.
Es importante saber que no todas las personas con hepatitis B crónica tendrán síntomas, sobre todo al principio. Es fundamental consultar a un profesional de la salud para recibir el diagnóstico y la atención adecuados. Ese profesional podrá darle recomendaciones personalizadas según su situación.
Para diagnosticar la hepatitis B crónica, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Historia clínica y examen físico: El médico le hará preguntas detalladas sobre sus síntomas y factores que pueden contribuir a su problema. También le hará un examen físico para buscar color amarillento en la piel o los ojos, dolor al presionar el abdomen, distensión (hinchazón) del abdomen y para detectar cualquier bulto.
- Análisis de sangre: Estos análisis buscan el antígeno de superficie del virus de la hepatitis B (HBsAg) en la sangre y miden la carga viral (cantidad de virus) presente. También miden la respuesta de anticuerpos al virus, como el anticuerpo contra el núcleo del virus de la hepatitis B (anti-HBc).
- Ultrasonido del hígado: Esta prueba de imagen usa ondas sonoras para crear imágenes del hígado. Puede mostrar si hay cicatrices o daño en el hígado.
- Biopsia del hígado: En este procedimiento, se extrae una pequeña muestra del hígado para analizarla. Ayuda a saber qué tanto daño tiene el hígado por la hepatitis B crónica.
Es importante que estos exámenes, pruebas y procedimientos los realicen profesionales de la salud. Ellos interpretarán los resultados y le darán la orientación adecuada según su situación.
Los objetivos del tratamiento de la hepatitis B crónica son ayudarle a vivir más tiempo, evitar que la enfermedad avance y mejorar su calidad de vida. Para lograrlo, hay varias opciones:
Medicamentos:
- Análogos de nucleósidos/nucleótidos: Son antivirales orales como lamivudina, adefovir, entecavir y tenofovir (en presentaciones llamadas TDF o TAF). Estos medicamentos frenan la multiplicación del virus de la hepatitis B (VHB) y bajan la cantidad de virus (carga viral) en la sangre.
- Interferón: El interferón pegilado es un medicamento inyectable que refuerza la respuesta del sistema inmunitario contra el VHB y ayuda a controlar el virus.
- Se están estudiando varias terapias en investigación.
Cuidados personales y cambios de hábitos:
- Vacunación: Asegúrese de que sus familiares y personas cercanas estén vacunados contra el VHB para prevenir el contagio.
- Evitar el alcohol y ciertos medicamentos: Reduzca el consumo de alcohol y evite medicamentos que dañan el hígado (hepatotóxicos) para protegerlo.
- Use condón con sus parejas sexuales si no sabe si tienen hepatitis B.
- No comparta rasuradoras, cepillos de dientes ni cortaúñas con sus parejas si no sabe si tienen hepatitis B.
Estos tratamientos ayudan a lograr las metas del tratamiento de la hepatitis B crónica al:
- Inhibir la multiplicación del VHB, reducir la carga viral y prevenir que la enfermedad progrese.
- Disminuir la inflamación y la fibrosis del hígado y el riesgo de desarrollar cirrosis o carcinoma hepatocelular (cáncer de hígado).
- Mejorar la función del hígado y su calidad de vida.
Es importante consultar a un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas y hablar sobre posibles efectos secundarios o ajustes en las dosis de los medicamentos.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.