Acerca de las hemorroides internas
Las hemorroides internas son venas hinchadas que se desarrollan dentro del recto. Son uno de los dos tipos de hemorroides. El otro tipo son las hemorroides externas. Por lo general no duelen, pero pueden doler si se salen por el ano. Están en el revestimiento del ano y en la parte baja del recto. Pueden causar sangrado al evacuar. A veces la sangre en las heces es el único signo.
Estas venas hinchadas pueden ser causadas por hacer esfuerzo al evacuar, sentarse por mucho tiempo, estreñimiento crónico, obesidad y un estilo de vida con mucho estrés.
El tratamiento incluye cambios en el estilo de vida, como aumentar la fibra y tomar suficiente agua, y usar cremas o pomadas de venta libre para aliviar los síntomas. En algunos casos, puede ser necesario un procedimiento médico para quitar o encoger las hemorroides internas. Consulte a su profesional de la salud para recibir consejos y opciones de tratamiento personalizadas.
Las hemorroides internas se forman dentro del recto o dentro del ano. Las causas de las hemorroides internas incluyen:
- Hacer fuerza al evacuar: Esto aumenta la presión en las venas del área del recto y hace que se agranden y se inflamen.
- Estar sentado por mucho tiempo: Estar sentado por periodos largos aumenta la presión en las venas del área anal.
- Estreñimiento crónico: Esforzarse para expulsar heces duras puede contribuir al desarrollo de hemorroides internas.
Los factores de riesgo de hemorroides internas incluyen:
- Edad: El riesgo de tener hemorroides aumenta con la edad.
- Antecedentes familiares: Tener familiares con hemorroides puede aumentar su riesgo.
- Alimentación: Una dieta baja en fibra puede causar estreñimiento y, a su vez, aumentar el riesgo de hemorroides.
- Estilo de vida sedentario: La falta de actividad física puede contribuir al estreñimiento y aumentar el riesgo de hemorroides internas.
Es importante saber que, aunque estos factores pueden aumentar la probabilidad de tener hemorroides internas, pueden no ser la única causa. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Las hemorroides internas no causan dolor porque están en el recto, por encima de la zona donde se siente dolor. El síntoma más común de las hemorroides internas es sangrado rojo vivo, sin dolor, en las heces o en el papel higiénico.
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A medida que las hemorroides internas empeoran, pueden aparecer más síntomas. Estos pueden incluir:
- Prolapso de la hemorroide, cuando sobresale por el ano.
- Dolor o molestia, especialmente al evacuar.
Es importante saber que no todas las personas con hemorroides internas tendrán todos estos síntomas. Además, estos síntomas pueden ser parecidos a los de otros problemas del aparato digestivo. Si tiene alguno de estos síntomas, se recomienda consultar con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.
Para diagnosticar las hemorroides internas, los médicos suelen hacer estos exámenes y procedimientos:
- Examen rectal con el dedo: El médico se pone un guante con lubricante e introduce un dedo en el ano y el recto para sentir señales de hemorroides, como bultos o hinchazón.
- Anoscopia: Se usa un anoscopio, que es un tubo pequeño con una luz en la punta, para revisar el revestimiento del ano y la parte baja del recto. Ayuda a detectar hemorroides internas y otros problemas en la parte baja del intestino.
Exámenes y pruebas adicionales pueden incluir:
- Sigmoidoscopia: Se usa un tubo flexible con una cámara para revisar el recto y la parte baja del colón. Ayuda a evaluar qué tan extendidas y qué tan graves son las hemorroides internas.
- Colonoscopia: En algunos casos, se recomienda para revisar todo el colón. Puede ayudar a descartar otros problemas y a evaluar la salud general del colón.
Según los primeros hallazgos y sus factores individuales, se pueden recomendar otros exámenes, pruebas o procedimientos.
Las metas del tratamiento para las hemorroides internas son reducir o quitar los síntomas, más que curar la afección. A continuación, algunos tratamientos y cómo ayudan a lograr estas metas:
Medicamentos:
- Cremas con óxido de zinc: Pueden ayudar a reducir la picazón anal causada por las hemorroides.
- Medicamentos flebotónicos (por lo general hechos con extractos de plantas): Pueden mejorar los síntomas en general y reducir el sangrado.
- Tratamientos tópicos: Cremas para hemorroides de venta sin receta, toallitas o almohadillas con una sustancia que adormece el área, o supositorios de hidrocortisona (un medicamento que baja la inflamación) pueden aliviar los síntomas.
Procedimientos terapéuticos:
- Escleroterapia: Consiste en inyectar una solución en las hemorroides para bloquear el flujo de sangre y hacer que se encojan.
- Fotocoagulación infrarroja: Se usa luz infrarroja para bloquear el flujo de sangre y encoger las hemorroides.
- Ligadura con banda elástica: Se coloca una banda de goma cerca de la base de las hemorroides para cortar el flujo de sangre, lo que hace que se encojan y se caigan.
- Extirpación quirúrgica (hemorroidectomía): Se recomienda en casos graves cuando otros tratamientos no han funcionado. Consiste en quitar hemorroides externas o internas prolapsadas (que se salen).
Cuidados personales y cambios en su salud:
- Dieta rica en fibra: Comer alimentos con mucha fibra ayuda a ablandar las heces y a reducir el esfuerzo al evacuar.
- Hidratación: Tomar suficiente agua ayuda a prevenir el estreñimiento y facilita las evacuaciones.
- Buena higiene: Mantener la zona anal limpia y seca es importante para manejar los síntomas.
Es importante hablar de estas recomendaciones con un profesional de la salud antes de empezar cualquier tratamiento.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.