Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) y asma
La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es cuando el contenido del estómago sube al esófago (el tubo que lleva la comida de la boca al estómago). Esto causa acidez, malestar e indigestión.
La ERGE puede causar asma o aumentar el riesgo de tenerla. La relación exacta entre ERGE y asma no se entiende por completo, pero hay varias teorías:
- Reflujo ácido: La ERGE es un tipo crónico de reflujo, cuando los ácidos del estómago suben al esófago. Este ácido puede irritar las vías respiratorias y causar inflamación (hinchazón), lo que lleva a síntomas de asma.
- Relajación del esfínter esofágico inferior: El asma puede relajar el esfínter esofágico inferior, que es el anillo muscular que evita que los ácidos del estómago suban. Al relajarse, permite que el ácido suba y empeore la ERGE.
- Broncodilatadores: Algunos broncodilatadores (medicinas que abren las vías respiratorias) usados para el asma, como la teofilina, pueden empeorar la ERGE. Esto puede crear un círculo: el reflujo sin tratar empeora el asma, se usan más broncodilatadores y eso empeora la ERGE.
Factores de riesgo de desarrollar asma a partir de la ERGE:
- Tener asma: Las personas con asma tienen más probabilidad de presentar ERGE en algún momento.
- Reflujo ácido crónico: Tener reflujo ácido de larga duración aumenta el riesgo de desarrollar asma.
- Reflujo ácido sin tratar: Si no se trata, puede empeorar los síntomas de asma y contribuir a que aparezca asma.
Los síntomas de asma varían, pero suelen incluir:
- Falta de aire
- Sibilancias (silbido al respirar)
- Opresión en el pecho
- Tos, sobre todo en la noche o al hacer ejercicio
Estos síntomas pueden afectar mucho la salud y la calidad de vida. Las crisis de asma pueden ser graves e incluso poner en riesgo la vida si no se manejan bien.
El tratamiento del asma busca controlar los síntomas, prevenir crisis y mejorar cómo trabajan los pulmones. Las opciones incluyen:
- Inhaladores: Llevan la medicina directo a los pulmones para abrir las vías respiratorias y bajar la inflamación.
- Medicamentos de control: Se toman de forma regular para prevenir síntomas y reducir la inflamación en las vías respiratorias.
- Medicamentos de alivio rápido: Se usan durante una crisis de asma para aliviar los síntomas de inmediato.
- Manejo de alergias: Evitar desencadenantes que empeoran el asma, como alérgenos o irritantes.
- Cambios en el estilo de vida: Mantener un peso saludable, hacer ejercicio con regularidad y no fumar ni exponerse al humo de segunda mano.
Es importante saber que, aunque hay tratamientos efectivos, no existe una cura para el asma. La meta es controlar los síntomas y mantener la enfermedad bien controlada.
Prevenir el asma relacionada con la ERGE puede ser posible si usted toma medidas para bajar el riesgo de ambas:
- Mantenga un peso saludable: La obesidad es un factor de riesgo tanto para la ERGE como para el asma. Con ejercicio regular y una alimentación balanceada, usted puede reducir su riesgo.
- Evite alimentos desencadenantes: Algunos alimentos, como los picantes o grasosos, pueden provocar reflujo. Limitarlos o evitarlos puede ayudar.
- Eleve la cabeza al dormir: Levantar la cabecera de la cama con almohadas o usar una almohada en forma de cuña puede ayudar a que el ácido no suba mientras duerme.
- Evite fumar y el humo de segunda mano: Fumar aumenta el riesgo de ERGE y asma. Dejar de fumar o evitar el humo de otras personas reduce el riesgo.
Si usted sospecha que tiene ERGE o tiene síntomas de asma, consulte a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y un plan de tratamiento adecuados.