Complicaciones del reflujo ácido (acidez) en niños
El reflujo ácido en los niños, también llamado reflujo gastroesofágico (RGE), ocurre cuando el contenido del estómago sube al esófago. El esófago es un tubo muscular que conecta la garganta con el estómago. Esto causa irritación y molestia.
El reflujo ácido en los niños a veces puede causar complicaciones si no se trata. Estas son algunas complicaciones comunes y formas de prevenirlas o tratarlas:
- Esofagitis: El reflujo puede inflamar el esófago; esto se llama esofagitis. Puede causar dificultad para tragar, dolor en el pecho y acidez. Para prevenir la esofagitis, es importante controlar bien el reflujo.
- Cambios en el estilo de vida, como evitar los alimentos que le provocan reflujo y comer porciones más pequeñas con más frecuencia, pueden ayudar a reducir el reflujo.
- También se pueden recomendar medicamentos recetados por el médico, como inhibidores de la bomba de protones (IBP) o bloqueadores H2, para disminuir el ácido del estómago y aliviar los síntomas.
- Problemas respiratorios: El reflujo puede afectar el sistema respiratorio y causar tos, silbidos al respirar y infecciones respiratorias repetidas. Para prevenir estos problemas, es clave controlar el reflujo.
- Elevar la cabecera de la cama al dormir puede ayudar a reducir el reflujo nocturno.
- Evitar los alimentos que provocan reflujo y mantener un peso saludable también ayuda.
- Problemas dentales: El ácido del estómago que sube con el reflujo puede dañar el esmalte de los dientes con el tiempo. Esto puede causar caries y otros problemas dentales.
- Es importante mantener una buena higiene bucal: cepíllese los dientes con regularidad y acuda a revisiones con el dentista.
- Además, enjuagar la boca con agua después de un episodio de reflujo puede ayudar a neutralizar el ácido y proteger los dientes.
- Pérdida de peso o bajo crecimiento: En algunos casos, el reflujo grave o crónico en los niños puede causar pérdida de peso o bajo crecimiento por menor apetito o por dificultad para retener la comida.
- Si su hijo presenta estos problemas, consulte a un profesional de la salud para una evaluación y manejo adecuados. Puede que recomienden cambios en la dieta o receten medicamentos para mejorar el apetito y favorecer un aumento de peso saludable.
- Esófago de Barrett: Aunque es poco común en los niños, el reflujo ácido a largo plazo sin tratamiento puede aumentar el riesgo de esófago de Barrett. En esta afección, el revestimiento del esófago cambia por la irritación crónica del ácido del estómago.
- Si se sospecha o se diagnostica esófago de Barrett, se necesita un seguimiento regular con un profesional de la salud.
Recuerde que cada niño es único. Es esencial consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado según las necesidades de su hijo. Podrán darle orientación experta para manejar el reflujo en los niños y prevenir o atender de forma eficaz cualquier complicación.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.