Causas y factores de riesgo del reflujo ácido (acidez estomacal)
El reflujo ácido, también llamado reflujo gastroesofágico (RGE), ocurre cuando el ácido y otros contenidos del estómago suben de nuevo hacia el esófago. Esto pasa cuando el esfínter esofágico inferior (EEI), un anillo de músculos en la parte inferior del esófago, se debilita o se relaja. Algunas causas de estos cambios que pueden provocar reflujo ácido incluyen:
- Embarazo: Los cambios hormonales durante el embarazo pueden relajar el EEI y causar síntomas de reflujo.
- Tener exceso de peso: La presión extra sobre el estómago puede debilitar el EEI y permitir que el ácido suba.
- Fumar tabaco: Fumar puede debilitar los músculos del EEI y aumentar los síntomas de reflujo.
- Tomar ciertos medicamentos: Algunos, como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), los anticolinérgicos, los bloqueadores de los canales de calcio, los antidepresivos y las benzodiacepinas, pueden favorecer el reflujo.
Es importante saber que el reflujo ácido crónico puede llevar a una afección más grave llamada enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). La ERGE causa síntomas más intensos y duraderos. Otros factores que pueden contribuir a la ERGE incluyen:
- Comer alimentos con mucha grasa, ácidos o picantes.
- Tener espasmos anormales del esófago.
- Tener una hernia hiatal (cuando la parte superior del estómago se desplaza a través del diafragma hacia el pecho).
- Vaciamiento lento del estómago.
- Acostarse después de comer.
- Obesidad.
- Consumo alto de alcohol.
- Trastornos del tejido conectivo.
- Ciertos medicamentos.
Siempre es buena idea hablar con un profesional de la salud si tiene síntomas de reflujo ácido frecuentes o intensos.
Los factores de riesgo no modificables del reflujo ácido no se pueden cambiar ni controlar para bajar la probabilidad de tener esta afección. Estos incluyen:
- Edad: A medida que las personas envejecen, aumenta el riesgo de tener reflujo ácido. Esto se debe a que los músculos que evitan que el ácido del estómago regrese al esófago pueden debilitarse con la edad.
- Sexo asignado al nacer: Aunque todas las personas pueden tener reflujo ácido, estudios han mostrado que quienes fueron asignados hombres al nacer pueden tener más probabilidad de presentar formas más graves de la afección.
- Genética: Tener antecedentes familiares de reflujo ácido o de afecciones relacionadas, como hernia hiatal (cuando una parte del estómago se empuja hacia el pecho por una abertura en el diafragma, el músculo que ayuda a respirar), puede aumentar el riesgo. Si un familiar cercano tiene reflujo ácido, esto puede indicar una tendencia genética a la afección.
- Raza u origen étnico: Algunos grupos raciales o étnicos pueden tener mayor riesgo de presentar reflujo ácido. Sin embargo, este mayor riesgo no se determina solo por la raza u origen étnico; también influyen las prácticas culturales y los factores del entorno.
Los factores de riesgo modificables se pueden cambiar para bajar la probabilidad de tener esta afección. Estos incluyen:
- Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad aumenta la presión en el estómago. Eso puede empujar el ácido del estómago hacia el esófago. Mantener un peso saludable con ejercicio regular y una alimentación equilibrada puede ayudar a reducir el riesgo de reflujo ácido.
- Tabaquismo: Fumar y la exposición al humo de segunda mano se han relacionado con un mayor riesgo de reflujo ácido. Fumar debilita el esfínter esofágico inferior (una válvula muscular entre el esófago y el estómago que evita que el ácido regrese al esófago).
- Bajos niveles de actividad física: No hacer actividad física con regularidad puede contribuir al aumento de peso y aumentar la probabilidad de tener reflujo ácido. Hacer ejercicio con regularidad ayuda a mantener un peso saludable y mejora la salud digestiva.
- Medicamentos: Ciertos medicamentos se han asociado con un mayor riesgo de reflujo ácido. Incluyen medicamentos para el asma, bloqueadores de los canales de calcio, antihistamínicos, analgésicos, sedantes y antidepresivos. Si usted toma alguno de estos medicamentos y tiene síntomas de reflujo ácido, es importante hablarlo con su profesional de la salud.
- Hábitos alimentarios: Ciertos alimentos y hábitos se han relacionado con un mayor riesgo de reflujo ácido. Incluyen:
- Cafeína: Presente en el café, el té, las bebidas energéticas y algunos refrescos. La cafeína puede relajar el esfínter esofágico inferior y estimular la producción de ácido del estómago.
- Alcohol: Consumir alcohol puede irritar el revestimiento del esófago y aumentar la producción de ácido del estómago.
- Alimentos grasos: Las comidas con mucha grasa tardan más en digerirse. Esto aumenta la presión en el estómago y puede causar reflujo ácido.
- Alimentos picantes: Condimentos y salsas picantes pueden irritar el esófago y desencadenar síntomas de reflujo ácido.
- Tomates y salsas de tomate: Tienen alta acidez y pueden empeorar los síntomas.
- Cebolla y ajo: Pueden relajar el esfínter esofágico inferior y empeorar los síntomas.
- Comer comidas grandes: Aumenta la presión en el estómago y la probabilidad de que el ácido suba al esófago.
- Acostarse dentro de 2 a 3 horas después de comer: Esta posición facilita que el ácido del estómago regrese al esófago. Se recomienda esperar al menos 2 a 3 horas antes de acostarse después de comer.
- Consumir chocolate, bebidas gaseosas y jugos ácidos: Estos pueden relajar el esfínter esofágico inferior y aumentar la producción de ácido del estómago.
Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar de una persona a otra. Considere su situación personal. Consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Para prevenir o reducir las probabilidades de tener reflujo ácido, usted puede hacer lo siguiente:
Cambios en el estilo de vida:
- Eleve la cabecera de la cama: Elevar la cabecera ayuda a evitar que el ácido del estómago suba al esófago. Puede hacerlo con elevadores para cama o colocando bloques debajo de las patas.
- Evite acostarse después de comer: Espere al menos dos horas después de comer antes de acostarse. Así ayuda a la digestión y previene el reflujo.
- Evite comer antes de dormir: Del mismo modo, no coma por lo menos dos horas antes de dormir. Esto reduce el reflujo durante la noche.
- Use ropa holgada: La ropa apretada en la cintura y el abdomen presiona el estómago y puede causar reflujo. Use ropa suelta para aliviar esa presión.
- Mantenga un peso saludable: La obesidad es un factor de riesgo para el reflujo. Lograr y mantener un peso saludable reduce la probabilidad de tener síntomas.
Cambios en la alimentación:
- Evite alimentos que desencadenan síntomas: Algunos alimentos pueden provocar reflujo. Entre ellos están las comidas grasosas, las frutas cítricas, el tomate, los picantes, el chocolate, las bebidas con cafeína, las bebidas gaseosas, la cebolla y el ajo. Limitar o evitar estos alimentos puede ayudar.
- Coma porciones más pequeñas: Las comidas muy grandes presionan el estómago y aumentan el riesgo de reflujo. Prefiera porciones más pequeñas y comidas más frecuentes.
- Evite comer cerca de la hora de dormir: Comer justo antes de acostarse aumenta el riesgo de reflujo durante el sueño. Termine su última comida o merienda al menos tres horas antes de ir a la cama.
- Incorpore alimentos útiles para la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE): Algunos alimentos pueden ayudar a prevenir o reducir los síntomas. Por ejemplo: frutas, verduras, cereales integrales, carnes bajas en grasa, huevos y grasas saludables como aceitunas, aguacate y pescados grasos. Una dieta rica en estos alimentos es parecida a la dieta mediterránea, la cual se ha asociado con menor riesgo de ERGE.
Tenga en cuenta que, aunque estos cambios en el estilo de vida y la alimentación funcionan para muchas personas, cada caso es diferente. Si tiene dudas o síntomas persistentes, lo mejor es consultar con un médico o una dietista registrada para recibir consejos personalizados según sus necesidades y su historial médico.