Antiácidos para tratar la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE)
La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es un problema de salud crónico en el que el contenido del estómago sube de regreso al esófago. Esto causa síntomas como acidez (ardor), indigestión y náuseas.
Los antiácidos son medicamentos de venta libre que ayudan a aliviar la acidez y la indigestión. Funcionan al neutralizar el ácido del estómago, lo que puede aliviar síntomas como dolor con ardor en el pecho y la garganta, dolor de estómago e hinchazón. Sin embargo, si necesita usar antiácidos todos los días por síntomas de ERGE, es importante que consulte a su médico. Esto se debe a que podría haber un problema de salud de fondo que necesite más estudios y tratamiento.
Los antiácidos funcionan al neutralizar el ácido del estómago. Esto ayuda a aliviar los síntomas de la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE). A continuación se explica, paso a paso, cómo actúan:
- Neutralización del ácido: Los antiácidos contienen sales de calcio, magnesio y aluminio como ingredientes activos. Estas sales reaccionan con el exceso de ácido del estómago y así disminuyen la acidez. Al neutralizar el ácido, los antiácidos alivian el ardor y el malestar propios de la ERGE.
- Inhibición de la pepsina: Los antiácidos también detienen o reducen la actividad de la pepsina, una enzima que ayuda a digerir las proteínas. La pepsina necesita un ambiente ácido para funcionar bien. Al bajar la acidez del estómago, los antiácidos disminuyen la actividad de la pepsina y ayudan a prevenir más daño al esófago.
- Acción espumante: Algunos antiácidos contienen un agente espumante llamado alginato. Este agente forma una capa protectora sobre el contenido del estómago. Actúa como barrera entre el ácido y el esófago. Evita que el ácido toque el revestimiento interno sensible del esófago y reduce síntomas como la acidez.
Es importante saber que, aunque los antiácidos pueden aliviar los síntomas de la ERGE por poco tiempo, no tratan la causa de fondo de la enfermedad. No se recomienda usarlos por largo tiempo sin consultar a un profesional de la salud, porque pueden tener riesgos e interacciones con otros medicamentos.
Los antiácidos son un tipo de medicamento que puede ayudar a aliviar la acidez o la indigestión ocasional. A continuación, cómo usarlos y precauciones importantes:
- Lea las instrucciones: Antes de tomar antiácidos, lea la etiqueta del producto. Hay distintos ingredientes activos, así que siga la dosis y la frecuencia recomendadas.
- Momento de uso: Si necesita tomar antiácidos todos los días, consulte con su médico; esto puede indicar un problema de salud de base. Para uso ocasional, tómelos cuando tenga síntomas de acidez o indigestión.
- Tipos de antiácidos: Pueden contener distintos ingredientes, como carbonato de calcio o hidróxido de aluminio. Los antiácidos con carbonato de calcio se pueden tomar cuando los necesite para aliviar los síntomas. En cambio, los que contienen hidróxido de aluminio deben tomarse después de las comidas y antes de dormir.
- Interacciones con otros medicamentos: Los antiácidos pueden interactuar con otros medicamentos y afectar cómo se absorben en el cuerpo. Para evitar problemas, hable con su médico o farmacéutico antes de usarlos de forma regular. Esto es especialmente importante si tiene presión arterial alta, enfermedad de los riñones, enfermedad del corazón, sigue una dieta baja en sodio (poca sal), toma otros medicamentos a diario, ya toma suplementos de calcio o tiene cálculos renales (piedras en los riñones). Los antiácidos que contienen aspirina (ácido acetilsalicílico) también pueden ser riesgosos para quienes toman anticoagulantes, esteroides o antiinflamatorios no esteroides (AINE).
Posibles efectos secundarios y precauciones (según el ingrediente del antiácido):
- Diarrea: Los que contienen magnesio pueden causar diarrea.
- Estreñimiento: Los que contienen calcio o aluminio pueden causar estreñimiento.
- Huesos debilitados: Tomar en exceso antiácidos con aluminio puede afectar la mineralización de los bones (cómo se forman y se fortalecen), lo que puede debilitarlos con el tiempo.
- Retención de líquidos: Los antiácidos con bicarbonato de sodio pueden causar retención de líquidos o alcalosis (el pH del cuerpo se vuelve demasiado alto).
- Sangrado grave: En 2016, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) emitió una advertencia sobre los riesgos de los antiácidos que contienen aspirina. Estos productos pueden aumentar el riesgo de sangrado grave, especialmente en personas de 60 años o más y en quienes tienen antecedentes de úlceras de estómago o problemas de sangrado.
Recuerde: aunque estas guías generales son útiles, lo mejor es consultar con su médico o farmacéutico antes de empezar cualquier medicamento nuevo. Ellos pueden darle consejos según su salud y otros medicamentos que tome.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Para más información, hable con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento.