Acerca del reflujo en bebés
Las causas del reflujo en los bebés se deben a varios factores:
- Los músculos del esfínter esofágico inferior (el anillo muscular al final del esófago) no están totalmente desarrollados. Esto facilita que el contenido del estómago regrese al esófago. Puede causar inflamación e irritación.
- Los bebés también tienen un esófago más corto, músculos más débiles y poco desarrollados en los esfínteres superior e inferior, y un ángulo menos marcado donde el esófago se une al estómago. Todo esto aumenta la probabilidad de reflujo.
Los factores de riesgo que no se pueden cambiar no se pueden modificar ni controlar. Incluyen:
- Músculos del esfínter del esófago poco desarrollados al nacer
- Pasar mucho tiempo boca arriba, especialmente antes de aprender a voltearse
- Alimentación casi toda líquida, que se devuelve con más facilidad que los sólidos
Los factores de riesgo que sí se pueden cambiar se pueden influir o modificar. Incluyen:
- Posición al alimentar: Si el bebé está acostado plano o horizontal mientras come, es más fácil que el contenido del estómago regrese al esófago. Mantenga al bebé en posición vertical durante y después de las tomas por unos 20 a 30 minutos para reducir el reflujo.
- Cantidad de alimento: Dar demasiada cantidad aumenta la probabilidad de reflujo. Ofrezca cantidades más pequeñas con más frecuencia.
- Hacer eructar: Haga eructar al bebé durante y después de cada toma para liberar aire y reducir el reflujo.
- Modificar la posición para dormir: Evite acostar al bebé a dormir justo después de alimentarlo, y siempre acuéstelo boca arriba para dormir. Elevar la cabecera de la cuna o cama con bloques o cuñas puede ayudar a evitar que el ácido regrese al esófago durante el sueño. Se recomienda elevar la cabecera entre 15 y 20 cm.
- Alimentación: Lo que come el bebé también puede influir en el reflujo. Hacer cambios en su alimentación, como evitar ciertos alimentos, puede ayudar. Si está amamantando, cambios en la alimentación de la madre también pueden ser útiles.
Estos cambios pueden ayudar a manejar los síntomas de reflujo en los bebés. Sin embargo, siempre consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados y antes de hacer cambios importantes.
En las primeras etapas del reflujo en los bebés, los síntomas más comunes son:
- Devolver leche: el bebé puede devolver leche con frecuencia después de comer.
- Estar inquieto o irritable: puede llorar y ser difícil de calmar.
- Poco apetito: el reflujo puede reducir el apetito o hacer que el bebé rechace la comida.
A medida que el reflujo empeora o se hace más fuerte en los bebés, pueden aparecer otros síntomas:
- Arqueo de la espalda durante o después de comer
- Cólicos: llanto excesivo por más de 3 horas al día sin causa médica
- Tos
- Arcadas o dificultad para tragar
- No subir bien de peso o bajar de peso
- Sibilancias o dificultad para respirar
- Vómitos muy fuertes o frecuentes
Es importante saber que no todos los bebés con reflujo tendrán todos estos síntomas. Si usted cree que su bebé tiene reflujo, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar el reflujo en los bebés, los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Historia clínica: El médico reunirá información sobre la alimentación del bebé, cómo se alimenta y qué síntomas tiene. En muchos casos, el médico no recomendará más pruebas ni procedimientos.
Si se necesita más información para confirmar el diagnóstico, el médico puede recomendar exámenes, pruebas o procedimientos adicionales, realizados por un gastroenterólogo pediátrico (médico especialista en enfermedades del aparato digestivo en niños). Ejemplos:
- Endoscopia alta: Esta prueba usa un tubo delgado con una cámara para que el médico vea por dentro el aparato digestivo del bebé. Si hace falta, el médico puede tomar una muestra pequeña de tejido para analizarla al microscopio.
- Serie gastrointestinal alta (estudio con bario): Esta prueba usa un líquido de contraste llamado bario para ver la forma de la parte alta del aparato digestivo del bebé. Se toman radiografías mientras el bario pasa por el esófago y el estómago.
- Monitorización del pH y de la impedancia esofágica: Se coloca un tubo delgado y flexible por la nariz del bebé hasta el estómago para medir cuánta acidez o líquido hay en el esófago. El tubo se conecta a un monitor que registra las mediciones durante 24 horas.
Según los hallazgos iniciales o factores individuales, se pueden recomendar otros exámenes, pruebas o procedimientos.
Los objetivos del tratamiento del reflujo en los bebés son aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida del bebé. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograrlo:
- Tratamientos sin medicamentos: Incluyen cambios en el estilo de vida para reducir la frecuencia y la gravedad de los episodios de reflujo. Ejemplos:
- Mantener al bebé en posición vertical durante 30 minutos después de comer.
- Hacer eructar al bebé con frecuencia durante la toma.
- Si usa biberón, sostenerlo en un ángulo que reduzca la entrada de aire.
- Evitar sobrealimentar.
- Ofrecer tomas más pequeñas pero más frecuentes.
- Si da pecho, modificar la dieta de la madre para excluir ciertos alimentos que puedan provocar síntomas de reflujo.
- Medicamentos: En algunos casos, los profesionales de la salud pueden recetar medicamentos para la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE), como bloqueadores de los receptores H2 de histamina (bloqueadores H2) o inhibidores de la bomba de protones (IBP). Estos medicamentos ayudan a reducir la cantidad de ácido que produce el estómago y así disminuyen el reflujo ácido. También se pueden recomendar medicamentos procinéticos (ayudan a mejorar el movimiento en el intestino delgado) para permitir que el estómago se vacíe más rápido.
- Procedimientos terapéuticos: En ciertas situaciones, los profesionales de la salud pueden sugerir procedimientos terapéuticos, como una cirugía antirreflujo, para bebés con síntomas graves de reflujo que no responden a otros tratamientos. Este procedimiento busca fortalecer el esfínter esofágico inferior (el músculo en la parte baja del esófago) y evitar que el ácido regrese al esófago.
Es importante consultar con un profesional de la salud antes de empezar cualquier medicamento o hacer cambios importantes en el plan de tratamiento de su bebé. Puede darle consejos personalizados según las necesidades específicas de su bebé.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los efectos secundarios.