Acerca de la gastroenteritis viral (gripe estomacal)
La gastroenteritis viral, también llamada “gripe estomacal”, es una infección de los intestinos causada por virus. Puede causar diarrea líquida, dolor o cólicos en el vientre, náuseas o vómitos y, a veces, fiebre. Es una enfermedad aguda: aparece de repente y dura poco tiempo.
La mayoría de los casos se resuelven solos en una semana y no necesitan tratamiento médico. Sin embargo, en algunos casos puede causar síntomas graves o provocar deshidratación.
La gastroenteritis viral es muy contagiosa y se transmite de persona a persona por contacto cercano o por comida y agua contaminadas. Se propaga con facilidad en lugares como centros de cuidado infantil, escuelas, residencias de ancianos y cruceros. El virus que con más frecuencia la causa es el norovirus.
La gastroenteritis viral, también llamada “gripe estomacal”, es una infección causada sobre todo por virus. La causa viral más común es el norovirus. Otros virus, como el rotavirus y el adenovirus, también pueden causarla. El virus se propaga con facilidad de persona a persona, sobre todo en lugares con mucha gente, como escuelas, residencias estudiantiles, hospitales y cruceros. Se transmite por lavarse las manos de forma inadecuada, por agua o alimentos contaminados, y al comer mariscos crudos o poco cocidos de aguas contaminadas.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Edad: Los niños menores de 5 años y los adultos mayores, en especial quienes viven en residencias de ancianos, tienen más riesgo de gastroenteritis viral.
- Sistema inmunitario débil (defensas bajas): Niños y adultos con las defensas bajas también son más propensos a esta infección.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:
- Higiene de manos: Lavarse bien las manos es clave para evitar la propagación del virus. Lávese las manos con agua y jabón, frotando bien, por al menos 20 segundos antes de comer o preparar alimentos.
- Seguridad alimentaria: Practique hábitos seguros al manejar alimentos. Cocine bien los alimentos, evite que los alimentos crudos toquen los cocidos y asegúrese de que quienes manipulan alimentos mantengan buena higiene.
- Calidad del agua: Evite beber agua de fuentes que puedan estar contaminadas con aguas residuales.
- Consumo de mariscos: Tenga cuidado al comer mariscos crudos o poco cocidos, sobre todo si provienen de aguas que puedan estar contaminadas.
Es importante saber que, aunque los virus son la causa principal de la gastroenteritis viral, las bacterias, los parásitos y las sustancias químicas también pueden causar otros tipos de gastroenteritis.
La gastroenteritis viral es una infección del estómago y los intestinos causada por un virus. Puede causar síntomas como diarrea, vómitos y dolor de barriga. Los síntomas pueden variar según el momento y qué tan grave sea la infección.
Los síntomas más comunes de la gastroenteritis viral incluyen:
- Malestar estomacal
- Diarrea líquida
- Náuseas o vómitos
- Dolor de barriga
A medida que la infección avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer más síntomas. Estos pueden incluir:
- Fiebre
- Escalofríos y dolores en el cuerpo
- Deshidratación
- Disminución de la elasticidad de la piel (la piel tarda en volver a su lugar)
Es importante saber que estos síntomas pueden variar según el virus que cause la infección. La duración de los síntomas también puede variar, pero por lo general dura hasta 10 días.
Si usted o alguien que conoce tiene estos síntomas o sospecha gastroenteritis viral, es importante mantenerse hidratado bebiendo líquidos y buscar atención médica si es necesario.
Los profesionales de la salud suelen diagnosticar la gastroenteritis viral (infección del estómago e intestinos causada por virus) según sus síntomas. Si los síntomas son leves y duran poco, quizá no necesite pruebas. Sin embargo, en algunos casos, pueden usar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos para diagnosticarla:
- Historia clínica: Su profesional de la salud le hará preguntas sobre sus síntomas: cuáles tiene, desde cuándo y con qué frecuencia aparecen. También puede preguntarle sobre contactos recientes con personas enfermas, viajes recientes, sus problemas de salud actuales o pasados y los medicamentos recetados o de venta libre que toma.
- Examen físico: Su profesional de la salud revisará su presión arterial y su pulso para buscar señales de deshidratación. También verificará si tiene fiebre o deshidratación. Con un estetoscopio, escuchará los sonidos de su abdomen. Además, puede dar golpecitos en su abdomen para ver si hay sensibilidad o dolor.
- Pruebas de heces: En algunos casos, los profesionales de la salud pueden recomendar pruebas de heces para ayudar a diagnosticar la gastroenteritis viral. Estas pruebas analizan una muestra de sus heces para ver si hay virus u otros microbios que puedan estar causando la enfermedad.
- Reacción en cadena de la polimerasa con transcripción inversa (RT-PCR): Es un método de diagnóstico más avanzado que se usa para detectar virus específicos.
Además de estas medidas de diagnóstico, los profesionales de la salud pueden realizar otras pruebas para buscar otros problemas de salud o para saber en qué etapa está o qué tan grave es la gastroenteritis viral. Las pruebas específicas pueden variar según su situación.
Las metas del tratamiento de la gastroenteritis viral (infección del estómago e intestinos por un virus) son evitar la deshidratación y aliviar los síntomas. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:
- Reposición de líquidos: Lo más importante es reemplazar los líquidos perdidos por los vómitos y la diarrea. Beba muchos líquidos: agua, caldo y jugo de frutas. También se recomiendan las soluciones de rehidratación oral, que ayudan a reemplazar electrolitos (sales y minerales). Si todavía vomita, tome traguitos de líquidos claros, como agua o caldo, para ayudar a que el estómago los tolere.
- Reposición de electrolitos: Además de los líquidos, es importante reemplazar los electrolitos que se pierden durante la gastroenteritis viral. Las galletas saladas pueden ayudar con esta reposición.
- Medicamentos de venta libre: Algunos medicamentos de venta libre pueden aliviar los síntomas. Por ejemplo, la loperamida y el subsalicilato de bismuto pueden ayudar a controlar la diarrea. Sin embargo, no debe tomar estos medicamentos si tiene fiebre o nota sangre en las heces.
- Tratamiento médico: En algunos casos, puede necesitarse tratamiento médico. Esto puede incluir medicinas para controlar el vómito o el uso de probióticos (microorganismos “buenos” que ayudan al intestino). Si tiene fiebre o nota sangre en las heces, consulte a un proveedor de atención médica para saber cómo tratar su condición.
- Tratamiento para bebés y niños: En bebés y niños, los medicamentos de venta libre pueden no ser seguros. Quienes cuidan a los menores deben hablar sobre el tratamiento con un proveedor de atención médica. También es importante que los niños sigan tomando leche materna o fórmula si forma parte de su rutina.
En resumen, las metas del tratamiento de la gastroenteritis viral son evitar la deshidratación y aliviar los síntomas. Se logra con reposición de líquidos, reposición de electrolitos, medicamentos de venta libre (si corresponde), tratamiento médico (si es necesario) y cuidados específicos para bebés y niños.
La mayoría de las personas se recupera de la gastroenteritis viral (infección del estómago e intestinos causada por un virus) en pocos días con descanso, muchos líquidos y comidas ligeras. Sin embargo, pueden ocurrir complicaciones. La más común es la deshidratación (cuando el cuerpo no tiene suficiente agua). Cuando una persona vomita o tiene diarrea por gastroenteritis viral, el cuerpo pierde líquidos y electrolitos (sales minerales del cuerpo). Si no se reemplazan, puede haber deshidratación.
La deshidratación puede ser especialmente peligrosa para ciertos grupos, como los niños, las personas mayores y quienes tienen el sistema inmunitario debilitado. Si no se trata, la deshidratación puede causar problemas graves como daño a órganos, choque, coma o incluso la muerte.
Busque atención médica si usted o su hijo presenta síntomas de deshidratación como:
- Orinar con poca frecuencia
- Orina oscura
- Tener mucha sed
- Boca seca
- Cansancio
- Ojos o mejillas hundidos
- Mareo o sensación de desmayo
Además, quienes cuidan a bebés y niños pequeños deben vigilarlos de cerca para detectar señales de deshidratación, porque en este grupo las complicaciones pueden ser más graves y aparecer rápido.
Si usted o su hijo tiene síntomas de gastroenteritis viral o le preocupa una complicación como la deshidratación, consulte a un profesional de la salud. Esta persona puede orientarle sobre cómo manejar los síntomas y, si hace falta, puede indicar tratamientos adicionales. Lo mejor es buscar consejo médico para recibir recomendaciones personalizadas según su situación.