Acerca de la gastritis por Helicobacter pylori (H. pylori)

Descripción general

La gastritis por Helicobacter pylori (H. pylori) es la inflamación del revestimiento del estómago (la pared del estómago) causada por una infección con la bacteria Helicobacter pylori (H. pylori). H. pylori es una bacteria gramnegativa (un tipo de bacteria) que vive y crece en el estómago y es una causa importante de gastritis crónica.

Gastritis significa inflamación del revestimiento del estómago. Puede causar dolor abdominal, hinchazón del abdomen, náuseas y vómitos.

La gastritis por H. pylori es común en todo el mundo y afecta a más de la mitad de la población mundial. Se asocia con varios problemas del estómago, como úlceras pépticas (llagas en el estómago), cáncer de estómago y linfoma del tejido linfoide asociado a la mucosa (MALT), un tipo de cáncer que afecta el sistema inmunitario.

El diagnóstico suele incluir pruebas del aliento, de heces, de sangre, o una biopsia endoscópica (un procedimiento en el que se usa un tubo con una cámara para mirar adentro del cuerpo y tomar una pequeña muestra de tejido).

El tratamiento suele incluir una combinación de antibióticos (medicinas que combaten bacterias) y medicamentos que reducen el ácido del estómago, para eliminar la infección por H. pylori y bajar la inflamación del revestimiento del estómago.

Causas y factores de riesgo

Las causas de la gastritis por Helicobacter pylori incluyen:

  • Infección por la bacteria Helicobacter pylori (H. pylori), que se instala en el estómago y causa inflamación crónica (de larga duración).
  • Producción de factores de virulencia (cosas que hacen que el germen cause más enfermedad) por H. pylori, como el gen asociado a citotoxina y proteínas de la membrana externa, que contribuyen a la inflamación crónica y a la capacidad de causar cáncer.

Los factores de riesgo no modificables de la gastritis por H. pylori son:

  • Edad avanzada
  • Ser hombre
  • Antecedentes familiares de infección por H. pylori

Los factores de riesgo modificables de la gastritis por H. pylori son:

  • Dieta alta en sal
  • Gastritis atrófica (adelgazamiento del revestimiento del estómago)

Es importante saber que, aunque estos factores de riesgo aumentan la probabilidad de presentar gastritis por H. pylori, no la garantizan. Además, otros factores, como bacterias distintas a H. pylori y factores genéticos, también pueden influir en su desarrollo. Hable siempre con su proveedor de atención médica para recibir consejos y guía personalizados sobre sus factores de riesgo y opciones para manejarla.

Síntomas

Los síntomas más comunes de la gastritis por Helicobacter pylori (H. pylori) incluyen:

  • Náuseas y vómitos
  • Hinchazón del abdomen
  • Cambios en el apetito
  • Eructos frecuentes
  • Dolor leve o ardor en el estómago
  • Mal aliento
  • Ardor de estómago (acidez)
  • Diarrea
  • Pérdida de peso sin intentarlo

A medida que la gastritis por H. pylori avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:

  • Molestia en la parte alta del abdomen
  • Indigestión
  • Reflujo ácido
  • Eructos

Es importante saber que, aunque la infección por Helicobacter pylori es un factor de riesgo importante para desarrollar úlceras en el estómago o el intestino delgado (úlceras pépticas) y ciertos tipos de cáncer de estómago, no todas las personas tendrán estas enfermedades. Si presenta alguno de estos síntomas o le preocupa la gastritis por H. pylori, hable con su profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la gastritis por Helicobacter pylori (H. pylori), el personal de salud suele hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Evaluación clínica: Un profesional de salud le hará un examen físico y revisará su historia médica para evaluar sus síntomas y factores de riesgo.
  • Pruebas de laboratorio:
  • Prueba del aliento: Consiste en tomar una solución con urea marcada con un átomo especial de carbono. Si H. pylori está en el estómago, descompone la urea y libera dióxido de carbono que se detecta en su aliento.
  • Prueba de antígeno en heces: Detecta H. pylori en una muestra de heces e indica una infección activa.
  • Análisis de sangre: Pueden detectar anticuerpos (proteínas que su cuerpo produce para combatir infecciones) contra H. pylori, lo que indica una infección previa o actual.
  • Endoscopia: Si otras pruebas no dan una respuesta clara o se sospechan complicaciones, se puede hacer una endoscopia. Se introduce por la boca un tubo delgado y flexible con una cámara para revisar el revestimiento del estómago y tomar pequeñas muestras de tejido para biopsia (estudio del tejido).

Para saber el grado o la gravedad de la gastritis por H. pylori, se pueden hacer además:

  • Radiografías del esófago, el estómago y el intestino delgado (serie gastrointestinal alta o trago de bario)
  • Pruebas de función del riñón y del hígado
  • Pruebas para detectar anemia
  • Pruebas de la función de la vesícula biliar y del páncreas
  • Pruebas de embarazo (si corresponde)

Es importante que hable con su profesional de salud sobre cuáles exámenes, pruebas y procedimientos son adecuados para su situación.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de la gastritis por H. pylori (Helicobacter pylori) son bajar la colonización, es decir, la cantidad de bacterias H. pylori que viven en el estómago. Al bajar esa cantidad, la gastritis se vuelve menos activa y menos crónica. Esto reduce el riesgo de complicaciones y los costos para el sistema de salud.

Los tratamientos y terapias recomendados incluyen:

  • Terapia de erradicación: consiste en usar una combinación de medicamentos para eliminar H. pylori del estómago. Los tratamientos más comunes son la triple terapia (inhibidor de la bomba de protones [IBP] + dos antibióticos) o la cuádruple terapia (IBP + bismuto + dos antibióticos). Estos medicamentos atacan y eliminan la bacteria. Así bajan la inflamación y evitan que la gastritis empeore.
  • Inhibidores de la bomba de protones (IBP): reducen la producción de ácido del estómago. Esto alivia los síntomas y ayuda a sanar la mucosa gástrica (el revestimiento del estómago).
  • Antibióticos: como claritromicina, amoxicilina, metronidazol y tetraciclina. Se usan junto con IBP para eliminar H. pylori.
  • Cambios de hábitos de salud: se recomienda evitar fumar, beber alcohol y usar antiinflamatorios no esteroides (AINE), porque pueden empeorar los síntomas de la gastritis y retrasar la curación.
  • Terapias alternativas: algunos estudios han explorado productos naturales con propiedades contra H. pylori, como probióticos, lactoferrina bovina, curcumina y plantas medicinales. Sin embargo, se necesita más investigación para comprobar su eficacia.

Es importante saber que los planes de tratamiento pueden variar según factores como la resistencia a antibióticos (cuando las bacterias dejan de responder a los medicamentos que las matan) en cada región y las características de cada paciente. La dosis y los horarios de los medicamentos (cómo y cuándo se toman) pueden depender de muchos factores; lo mejor es hablar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados. Los medicamentos pueden causar otros efectos secundarios, así que hable sobre los posibles riesgos con su profesional de la salud o revise la información del medicamento.