Sobre la gastritis eosinofílica
La gastritis eosinofílica es un trastorno del aparato digestivo poco frecuente. Se caracteriza por la acumulación de eosinófilos (un tipo de glóbulo blanco) en el estómago. Esto causa inflamación y daño del tejido del estómago.
Los síntomas pueden incluir dolor abdominal, náuseas, vómitos y cansancio. La gastritis eosinofílica puede afectar tanto el estómago como el intestino delgado.
Esta afección forma parte de un grupo llamado trastornos gastrointestinales eosinofílicos. Estos trastornos hacen que los eosinófilos se acumulen poco a poco en distintas partes del aparato digestivo.
El diagnóstico puede hacerse con varias pruebas, como una endoscopia (un estudio con una cámara que entra por la boca) y una biopsia (tomar una pequeña muestra de tejido para verla al microscopio).
El tratamiento busca reducir la inflamación y controlar los síntomas. Puede incluir cambios en la alimentación, medicamentos y otras terapias.
Hable con su profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.
No se comprenden por completo las causas exactas de la gastritis eosinofílica (inflamación del estómago ligada a eosinófilos, un tipo de glóbulo blanco). Sin embargo, la investigación sugiere que la hipersensibilidad podría influir en su desarrollo. Se cree que la respuesta alérgica que ocurre en afecciones como el asma, la rinitis y el eccema puede dañar la barrera intestinal. Esto puede permitir la propagación lenta de eosinófilos en el tracto digestivo y causar inflamación.
Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar. Para la gastritis eosinofílica incluyen:
- Edad
- Predisposición genética o antecedentes familiares de gastritis eosinofílica o afecciones relacionadas
Los factores de riesgo modificables son los que sí se pueden cambiar o influir. Para la gastritis eosinofílica incluyen:
- Hábitos alimentarios poco saludables
- Poca actividad física
Recuerde que estos factores se basan en observaciones generales y pueden variar según la persona. Lo mejor es hablar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Síntomas tempranos comunes de la gastritis eosinofílica (inflamación del estómago por aumento de eosinófilos, un tipo de glóbulo blanco) pueden incluir:
- Dificultad para tragar
- Indigestión
- Acidez (ardor de estómago)
- Dolor en el pecho
- Dolor abdominal
- Hinchazón del abdomen
- Náuseas
- Vómitos
- Diarrea
A medida que la gastritis eosinofílica avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer más síntomas. Estos pueden incluir:
- Pérdida de peso
- Desnutrición (nutrición deficiente)
- Anemia (pocos glóbulos rojos)
En los niños, la desnutrición por gastritis eosinofílica puede causar síntomas como:
- No aumentar de peso ni crecer como se espera
- Retraso del crecimiento
- Pubertad tardía
- Menstruación tardía o ausente
Es importante saber que la gastritis eosinofílica puede causar complicaciones como engrosamiento de la pared del intestino, lo que puede llevar a problemas más serios como bloqueo del intestino (obstrucción) o perforación. Si presenta síntomas digestivos nuevos o que le preocupan, hable con un profesional de la salud para una evaluación y diagnóstico adecuados.
Para diagnosticar la gastritis eosinofílica, se suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: Su proveedor de atención médica buscará señales físicas como dolor, hinchazón o masas en el cuerpo.
- Pruebas de laboratorio: Su proveedor puede ordenar análisis de sangre para revisar si están elevados ciertos marcadores, como la proteína C reactiva (PCR; una proteína que produce el hígado y que sube cuando hay inflamación) y la velocidad de sedimentación globular (VSG; una prueba de los glóbulos rojos que muestra si hay inflamación). Estas pruebas pueden ayudar a diagnosticar la enfermedad.
- Estudios de imágenes: Se pueden recomendar radiografías o resonancias magnéticas para mirar dentro del cuerpo y detectar problemas.
Para determinar el grado o la gravedad de la gastritis eosinofílica, se pueden hacer exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Endoscopia: Se introduce un tubo delgado con una cámara en el aparato digestivo para ver el esófago, el estómago y el intestino delgado.
- Biopsia: Durante la endoscopia, se pueden tomar pequeñas muestras de tejido para examinarlas al microscopio y confirmar la presencia de eosinófilos (un tipo de glóbulo blanco) y evaluar la gravedad de la inflamación.
- Dieta de eliminación: Su proveedor de atención médica puede recomendar quitar alimentos específicos de su dieta para ver si los síntomas mejoran. Esto puede ayudar a identificar alimentos desencadenantes que empeoran la afección.
- Pruebas de alergia a alimentos: Se pueden hacer pruebas para saber si alergias a alimentos específicos contribuyen a la gastritis eosinofílica.
Recuerde: estos son procedimientos y recomendaciones generales. Es importante hablar con su proveedor de atención médica para recibir consejos y orientación personalizados.
Las metas del tratamiento de la gastritis eosinofílica (inflamación del estómago con aumento de eosinófilos, un tipo de glóbulo blanco) son: reducir los síntomas, controlar la inflamación, mejorar su calidad de vida, prevenir complicaciones y bajar los efectos secundarios del tratamiento. Estos son los tratamientos recomendados y cómo actúan:
Medicamentos:
- Inhibidores de la bomba de protones (IBP): Reducen la producción de ácido del estómago. Esto puede aliviar los síntomas y bajar la inflamación del revestimiento del estómago.
- Corticosteroides (corticoides): Los corticosteroides sistémicos (viajan por la sangre) o los orales (se toman por boca) se usan para disminuir la inflamación del estómago y reducir los niveles de eosinófilos.
Cambios en los hábitos de salud:
- Cambios en la alimentación: Evitar los alimentos que le provocan síntomas, identificados con una dieta de eliminación (quitar y luego reintroducir alimentos para ver cuáles causan síntomas), puede bajar los síntomas y la inflamación.
- Apoyo nutricional: Asegure una buena nutrición con una dieta equilibrada o suplementos nutricionales para apoyar su salud y la curación.
Otros tratamientos:
- Inmunomoduladores: Si los corticosteroides no funcionan o no se toleran bien, se pueden considerar medicamentos inmunomoduladores (ajustan cómo funciona el sistema inmunitario) para regular la respuesta inmune y reducir la inflamación.
El tratamiento puede variar según sus factores personales y cómo responda a la terapia. Hable siempre con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.