Acerca de la gastritis por alcohol
La gastritis alcohólica es la inflamación de la capa interna del estómago causada por beber demasiado alcohol. Cuando usted bebe alcohol, el estómago produce demasiado jugo gástrico (ácido del estómago). Este aumento de ácido puede dañar la capa de moco que protege el estómago y causar gastritis. Además, el alcohol puede inflamar el estómago y afectar esa barrera protectora, lo que también favorece la gastritis.
Los síntomas pueden incluir falta de apetito, náuseas, vómitos y acidez o ardor de estómago. Sin embargo, la mayoría de las personas con gastritis no tiene síntomas.
Para hacer el diagnóstico, por lo general se hacen pruebas para detectar una bacteria llamada Helicobacter pylori (H. pylori), y análisis de heces y de sangre.
El tratamiento puede incluir antibióticos, dejar de beber alcohol y hacer cambios en sus otras medicinas. Si usted sospecha que tiene gastritis alcohólica, consulte a su médico para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
La gastritis alcohólica se debe a lo siguiente:
- Irritación directa: El alcohol puede irritar de forma directa la pared del estómago. Esto causa inflamación y daño.
- Aumento de ácido: El alcohol estimula la producción de ácido en el estómago. Esto puede causar más irritación e inflamación.
- Defensa de la mucosa dañada: El consumo prolongado de alcohol puede afectar la capa protectora del estómago (mucosa). Esto la hace más vulnerable al ácido y a otros irritantes.
Los factores de riesgo que no se pueden cambiar incluyen:
- Predisposición genética: Algunas personas tienen una tendencia genética a desarrollar gastritis cuando beben alcohol.
- Edad: Las personas adultas mayores pueden tener más riesgo por cambios en el sistema digestivo y por una menor defensa de la mucosa.
Los factores de riesgo que sí se pueden cambiar incluyen:
- Consumo de alcohol: La cantidad y la frecuencia con que bebe son factores importantes. Beber mucho o por mucho tiempo aumenta la probabilidad de tener gastritis.
- Otras afecciones médicas: La enfermedad del hígado, la pancreatitis o la infección por Helicobacter pylori (una bacteria del estómago) pueden aumentar el riesgo de gastritis alcohólica.
Tenga en cuenta que, aunque estos factores se relacionan con la gastritis alcohólica, cada persona puede ser más o menos propensa. Siempre se recomienda consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes de la gastritis por alcohol (inflamación del estómago causada por el alcohol) incluyen:
- Malestar en el abdomen
- Náuseas
- Vómitos
- Poco apetito
- Eructos
- Hinchazón o sensación de llenura en el abdomen
A medida que la gastritis por alcohol avanza o se vuelve más grave, pueden presentarse otros síntomas, como:
- Ardor o retorcijones en el estómago
- Dolor de estómago que se corre hacia la espalda
- Indigestión
- Sentirse lleno poco después de empezar a comer
- Heces negras (pueden indicar sangrado interno)
- Vómito con aspecto de posos de café usados (también puede indicar sangrado interno)
En casos graves, la gastritis por alcohol puede causar complicaciones, entre ellas:
- Anemia (puede causar palidez, latidos del corazón acelerados, mareo y falta de aire)
- Dolor en el pecho
- Vómito con sangre
- Heces con sangre o con muy mal olor
Es importante buscar atención médica si presenta cualquiera de estos síntomas. Hable con su médico si le preocupa su riesgo de gastritis por alcohol.
Para diagnosticar la gastritis alcohólica, se suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Historia clínica: Su profesional de la salud le preguntará sobre su consumo de alcohol y sobre cualquier medicamento que pueda dañar el revestimiento del estómago (mucosa).
- Examen físico: El profesional le hará un examen para buscar señales de gastritis, como dolor al tocar el abdomen.
- Endoscopia: Es un procedimiento ambulatorio. Se usa un tubo flexible con una cámara para mirar el revestimiento del estómago y del duodeno (la primera parte del intestino delgado). Durante el procedimiento se pueden tomar pequeñas muestras de tejido (biopsias) para analizarlas.
- Análisis de sangre: Ayudan a detectar señales de inflamación. También sirven para descartar otras enfermedades con síntomas similares.
- Pruebas de heces: Se pueden recoger muestras de heces para buscar rastros de sangre o una bacteria llamada Helicobacter pylori.
Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar el grado o la gravedad de la gastritis alcohólica pueden incluir:
- Ecografía (ultrasonido): Es una prueba no invasiva que usa ondas de sonido para crear imágenes de órganos internos, como el estómago.
- pH-impedanciometría de 24 horas: Esta prueba mide cuánto reflujo sube del estómago al esófago durante 24 horas.
Es importante hablar de estos procedimientos con su profesional de la salud, quien puede darle orientación personalizada según su situación.
Las metas del tratamiento de la gastritis por consumo de alcohol son aliviar los síntomas, ayudar a que sane el revestimiento del estómago y prevenir complicaciones. Estos son los tratamientos recomendados y cómo funcionan:
- Medicamentos:
- Antibióticos: Si la gastritis se relaciona con una infección por bacterias, se usan antibióticos para tratar esa infección.
- Medicinas para controlar el ácido del estómago: Cuando la causa es exceso de ácido, los antiácidos, los inhibidores de la bomba de protones (IBP) y los alginatos ayudan a bajar la producción de ácido y a aliviar los síntomas.
- Terapias:
- Terapias psicológicas: La terapia cognitivo-conductual y la hipnoterapia (terapia con hipnosis) pueden ayudar a tratar factores psicológicos que contribuyen al consumo de alcohol y a promover cambios de conducta.
- Cambios en hábitos de salud:
- Dejar de beber alcohol: Esto es clave para tratar la gastritis por alcohol. Permite que sane el revestimiento del estómago y reduce la inflamación causada por el alcohol.
- Cambios en la alimentación: Evitar comidas muy picantes y muy ácidas ayuda a reducir la irritación del estómago.
Es importante consultar con un profesional de la salud para recibir indicaciones personalizadas sobre las dosis de los medicamentos y los posibles efectos secundarios. La persona profesional puede ajustar el plan de tratamiento según su situación.
Las dosis de los medicamentos pueden variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.