Complicaciones de la infección intestinal por Salmonella

Descripción general

La enteritis por Salmonella, también llamada salmonelosis, es una infección causada por bacterias Salmonella. La mayoría de los casos se resuelven solos y sin complicaciones. Aun así, algunas complicaciones pueden ocurrir, sobre todo en personas con mayor riesgo. Es importante conocerlas y saber cómo prevenirlas o tratarlas si aparecen. Estas son las más comunes y qué hacer:

  • Deshidratación: Es una de las principales complicaciones. La diarrea y el vómito pueden causar pérdida de líquidos. Esto puede ser peligroso, sobre todo en personas mayores, niños pequeños y personas con el sistema inmunitario debilitado. Para prevenirla, beba muchos líquidos, especialmente agua y soluciones de rehidratación oral. Si la deshidratación es grave, puede ser necesario hospitalizar para reponer líquidos y sales (electrolitos).
  • Infecciones invasivas: A veces, las bacterias salen del aparato digestivo y pasan a otras partes del cuerpo. Esto puede causar infecciones graves o potencialmente mortales. Salmonella puede infectar la sangre (bacteriemia), las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal (meningitis), el revestimiento del corazón (endocarditis), los huesos (osteomielitis) y las articulaciones (artritis séptica). Aunque son poco frecuentes, pueden ocurrir en personas con el sistema inmunitario debilitado o con ciertos factores de riesgo. Para prevenirlas, busque atención médica de inmediato si, después de una infección por Salmonella, presenta fiebre alta, dolor de cabeza intenso, rigidez en el cuello, dolor en el pecho o dolor en las articulaciones.
  • Artritis reactiva: También llamada síndrome de Reiter. Puede ocurrir después de una infección por Salmonella. Se caracteriza por dolor e hinchazón en las articulaciones, y puede acompañarse de dolor al orinar e irritación en los ojos. El tratamiento puede incluir medicamentos antiinflamatorios y fisioterapia.

Para reducir el riesgo de infección y prevenir complicaciones, siga estas medidas de prevención:

  • Lávese bien las manos con agua y jabón antes de manipular alimentos o comer.
  • Cocine bien los alimentos, en especial la carne y las aves.
  • Evite consumir huevos crudos o poco cocidos.
  • Mantenga la carne cruda separada de otros alimentos para evitar la contaminación cruzada.
  • Lave bien las frutas y las verduras antes de comerlas.
  • Guarde los alimentos de forma adecuada, a temperaturas seguras, para evitar el crecimiento de bacterias.

Si sospecha que tiene una infección por Salmonella o presenta diarrea, dolor abdominal, vómito, fiebre o sangre en las heces después de consumir alimentos o agua contaminados, consulte a su profesional de la salud. Podrá confirmar la infección con pruebas de laboratorio y brindar el tratamiento apropiado si es necesario.

Recuerde: aunque hay remedios caseros y medicamentos de venta libre que pueden aliviar los síntomas, lo mejor es hablar con su profesional de la salud antes de intentar cualquier autotratamiento. Así recibirá consejos personalizados según su situación.