Desencadenantes de la intolerancia al gluten
La intolerancia al gluten, también llamada sensibilidad al gluten no celíaca, es cuando una persona tiene dolor e hinchazón del abdomen después de comer alimentos con gluten. El gluten es una proteína que está en el trigo, la cebada y el centeno. Se calcula que alrededor del 6% o más de las personas en Estados Unidos tienen intolerancia al gluten.
Un brote de intolerancia al gluten es un periodo en el que los síntomas empeoran o se notan más. Durante un brote, usted puede tener más hinchazón, dolor abdominal y náuseas. Es importante saber que la intolerancia al gluten puede causar síntomas parecidos a la enfermedad celíaca, pero es una afección distinta y con efectos a largo plazo diferentes.
Los factores que pueden provocar brotes varían según la persona. Aun así, algunos comunes son:
- Comer alimentos que contienen gluten: Esto incluye productos hechos con trigo, cebada y centeno.
- Contaminación cruzada: Cuando alimentos sin gluten tocan superficies o utensilios usados para preparar alimentos con gluten. Esto puede pasar en cocinas compartidas o en restaurantes que no tienen procedimientos estrictos para evitar la contaminación cruzada.
Para evitar brotes, estos consejos pueden ayudar:
- Siga una dieta sin gluten estricta: Evite todos los alimentos que contienen gluten. Es importante consultar a un profesional de la salud o a una dietista registrada para que le guíe sobre cómo seguir una dieta sin gluten (DSG) de forma correcta.
- Lea bien las etiquetas de los alimentos: Al hacer las compras, acostúmbrese a leer las etiquetas con cuidado. Busque ingredientes que indiquen la presencia de gluten, como trigo, cebada, centeno y sus derivados.
- Tenga cuidado al comer fuera de casa: Diga con claridad sus necesidades de alimentación al personal. Pregunte por opciones sin gluten y cómo evitan la contaminación cruzada en la cocina.
- Planifique con anticipación: Al viajar o asistir a eventos sociales donde habrá comida, puede ser útil llevar sus propios refrigerios o comidas sin gluten. Así se asegura de tener opciones seguras.
Recuerde: estos consejos son generales y pueden no aplicar a todas las personas con intolerancia al gluten. Lo mejor es consultar a un profesional de la salud o a una dietista registrada para recibir consejos y orientación personalizados para manejar su situación específica.