Sobre la intolerancia al gluten

Descripción general
La intolerancia al gluten, también llamada sensibilidad al gluten no celíaca, es una condición en la que la persona siente dolor e hinchazón del vientre después de comer alimentos con gluten. El gluten es una proteína que está en el trigo, la cebada y el centeno. A diferencia de la enfermedad celíaca, que es una enfermedad autoinmunitaria crónica (cuando el sistema de defensas ataca al propio cuerpo), la intolerancia al gluten no daña el intestino delgado. Sin embargo, puede causar síntomas molestos. Seguir una dieta sin gluten es el tratamiento principal tanto para la enfermedad celíaca como para la intolerancia al gluten. Si usted sospecha que tiene intolerancia al gluten, es importante consultar a un profesional de la salud para recibir un diagnóstico adecuado y orientación sobre cómo manejar su dieta.
Causas y factores de riesgo

El gluten es una proteína que se encuentra en productos de cereales, como el trigo y la cebada. Está presente en alimentos como la pasta y los cereales para el desayuno. También puede estar en la cerveza. Las personas con intolerancia al gluten no absorben el gluten, lo que provoca síntomas relacionados.

No hay factores de riesgo conocidos para la intolerancia al gluten. Algunas personas nacen con esta intolerancia y otras la desarrollan más adelante en la vida.

Síntomas

Los síntomas de la intolerancia al gluten comienzan después de comer o beber algo que contiene gluten. Los síntomas comunes incluyen:

  • Diarrea
  • Estreñimiento
  • Hinchazón del abdomen (gases)
  • Dolor abdominal
  • Cansancio o fatiga
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor de cabeza
  • Sarpullido

Es importante saber que los síntomas pueden variar de una persona a otra, y no todas las personas tendrán todos estos síntomas. Si sospecha intolerancia al gluten, consulte a un profesional de la salud para una evaluación y un diagnóstico adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar la intolerancia al gluten, el médico puede hacer exámenes, pruebas o procedimientos como:

  • Antecedentes médicos y examen físico: Le preguntará sobre sus síntomas, cuándo empezaron, qué podría haberlos desencadenado y cuánto tiempo duran. También le hará un examen físico.
  • Análisis de sangre: No hay una prueba de sangre para la intolerancia al gluten. Los análisis de sangre pueden usarse para descartar otras posibles causas de sus síntomas, como una alergia al gluten.
  • Pruebas en la piel: Pueden usarse para descartar otras posibles causas de sus síntomas.
  • Revisión de un diario de alimentación y síntomas: Si el médico sospecha intolerancia al gluten, puede pedirle que siga una dieta sin gluten por varias semanas y que lleve un diario de síntomas. Si sus síntomas mejoran, el médico puede pedirle que vuelva a incluir gluten en su dieta. Si los síntomas regresan, esto ayuda a confirmar el diagnóstico de intolerancia al gluten.

Es importante consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y para decidir qué exámenes, pruebas y procedimientos son apropiados para su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la intolerancia al gluten son controlar los síntomas y reducir su impacto en la vida diaria.

  • Dieta sin gluten: El tratamiento principal es evitar alimentos que contienen gluten, como trigo, cebada y centeno. Esto ayuda a evitar los síntomas. Un dietista puede ayudarle a planear una dieta sin gluten y a entender qué alimentos, bebidas e ingredientes tienen gluten.
  • Cambios en el estilo de vida: Hacer algunos cambios puede apoyar el tratamiento de la intolerancia al gluten. Incluye leer con cuidado las etiquetas de los alimentos, evitar la contaminación cruzada al preparar la comida (cuando alimentos sin gluten se tocan con gluten) y pedir opciones sin gluten cuando come fuera de casa.
  • Mantener controles regulares con el médico: Después de cambiar su alimentación, su médico puede recomendarle análisis de sangre regulares para revisar si tiene anemia y falta de vitaminas que pueden ocurrir con la intolerancia al gluten.

Siempre consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre las opciones de tratamiento.