Acerca de la dispepsia sin úlcera

Descripción general

La dispepsia funcional, también llamada dispepsia no ulcerosa, es una indigestión con molestia o dolor en la parte alta del abdomen, sin que se detecten problemas físicos en el aparato digestivo.

Los síntomas pueden incluir: sentir el abdomen hinchado; llenarse rápido al comer (saciedad temprana); sentirse demasiado lleno después de comer (plenitud posprandial); y dolor o ardor en la parte alta del abdomen (dolor epigástrico).

Para diagnosticarla, estos síntomas deben durar al menos tres meses y haber empezado por lo menos seis meses antes. Se llama un “diagnóstico de exclusión” porque el profesional de salud debe descartar otras posibles causas, como las úlceras, antes de confirmarlo.

Causas y factores de riesgo

Las causas exactas de la dispepsia no ulcerosa (también llamada dispepsia funcional) no se conocen bien. Sin embargo, se han sugerido varios factores, como:

  • Cambios en cómo el aparato digestivo mueve la comida: Problemas en el movimiento de la comida por el estómago e intestinos pueden contribuir a los síntomas.
  • Mayor sensibilidad al ácido del estómago: Algunas personas con dispepsia no ulcerosa sienten más el ácido normal del estómago y eso causa síntomas.
  • Infección por Helicobacter pylori (H. pylori): Aunque no siempre está presente, en algunos casos se ha relacionado con la dispepsia no ulcerosa.

Los factores de riesgo no modificables de la dispepsia no ulcerosa no se pueden cambiar ni controlar. Estos incluyen:

  • Edad: Es más común en personas de mediana edad y en adultos mayores.
  • Sexo femenino: Las mujeres tienen más probabilidad de presentar dispepsia no ulcerosa que los hombres.

Los factores de riesgo modificables de la dispepsia no ulcerosa sí se pueden influir o cambiar. Estos incluyen:

  • Estrés y ansiedad: Factores psicológicos pueden hacer que los síntomas aparezcan o empeoren.
  • Hábitos alimentarios poco saludables: Comer alimentos muy picantes o grasos, tomar demasiada cafeína o alcohol, y comer de forma irregular puede desencadenar síntomas.
  • Fumar: Fumar se ha relacionado con un mayor riesgo de dispepsia no ulcerosa.
  • Medicamentos: Algunos medicamentos, como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y ciertos antibióticos, pueden irritar el revestimiento del estómago y causar síntomas.

Estos factores de riesgo pueden variar de una persona a otra. Si tiene inquietudes sobre la dispepsia no ulcerosa o sus factores de riesgo, consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la dispepsia no ulcerosa incluyen:

  • Dolor en la parte alta del abdomen (boca del estómago): dolor o molestia en la parte superior del abdomen
  • Hinchazón epigástrica persistente y recurrente: sensación de llenura o presión en la parte alta del abdomen
  • Saciedad temprana: sentirse lleno después de comer solo una pequeña cantidad de comida
  • Pérdida del apetito (anorexia)
  • Náuseas: malestar con ganas de vomitar

A medida que la dispepsia no ulcerosa avanza o se hace más grave, pueden aparecer más síntomas. Estos pueden incluir:

  • Molestia abdominal: incomodidad general en el abdomen
  • Acidez: ardor en el pecho, a menudo después de comer
  • Reflujo: el ácido del estómago sube al esófago (regurgitación) y causa un sabor agrio en la boca
  • Problemas graves para realizar las actividades de todos los días: dificultad para hacer las tareas diarias por la intensidad de los síntomas
  • Problemas de salud mental y social que ocurren junto con otros trastornos: ansiedad, depresión o somatización (cuando el estrés o los problemas emocionales causan síntomas físicos); pueden presentarse junto con la dispepsia no ulcerosa y dificultar la vida diaria

Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra y no todas las personas con dispepsia no ulcerosa los presentan. Si usted tiene alguno de estos síntomas, se recomienda consultar con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la dispepsia no ulcerosa (NUD, por sus siglas en inglés), se suelen realizar los siguientes exámenes y procedimientos:

  • Examen físico: El profesional de la salud hará un examen para buscar señales de un problema, como dolor abdominal, distensión o sensación de llenura, o hinchazón.
  • Análisis de laboratorio: Puede ordenar análisis, como análisis de sangre o muestras de heces, para buscar problemas o infecciones que puedan estar causando sus síntomas.
  • Endoscopia digestiva alta: Es un procedimiento en el que el médico usa un tubo delgado y flexible con una cámara para mirar por dentro de la parte alta del aparato digestivo. Esto ayuda a revisar si hay úlceras u otros problemas.
  • Biopsia: Durante la endoscopia, el médico puede tomar pequeñas muestras de tejido del estómago para revisar si hay inflamación o cambios en el revestimiento del estómago.
  • Prueba de Helicobacter pylori: Se puede hacer una prueba rápida de ureasa en las muestras de biopsia para buscar la bacteria Helicobacter pylori, que puede contribuir a la dispepsia no ulcerosa.

Para determinar el grado o la gravedad de la dispepsia no ulcerosa, exámenes y procedimientos adicionales pueden incluir:

  • Estudios de imágenes: Como radiografías o resonancia magnética, para evaluar la estructura y la función de su sistema digestivo e identificar cualquier problema.
  • Estudio de vaciamiento gástrico: Esta prueba mide qué tan rápido sale la comida del estómago y ayuda a saber si el vaciamiento del estómago (vaciamiento gástrico) está retrasado y causa sus síntomas.
  • Manometría esofágica: Esta prueba mide la presión y el movimiento en el esófago para ver si hay problemas en cómo trabajan los músculos.
  • Monitorización del pH: Esta prueba mide el nivel de acidez en el esófago durante un tiempo para saber si el reflujo ácido contribuye a sus síntomas.

Recuerde: es importante consultar con su profesional de la salud, quien puede recomendarle exámenes y procedimientos específicos según su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la dispepsia no ulcerosa (dolor o malestar en la parte alta del abdomen sin úlcera) son aliviar los síntomas y mejorar su calidad de vida. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:

Medicamentos:

  • Medicamentos que reducen la secreción de ácido (bloqueadores H2 e inhibidores de la bomba de protones): Reducen el ácido del estómago. Ayudan con la acidez y el dolor en la parte alta del abdomen (boca del estómago).
  • Procinéticos: Ayudan a que el estómago se vacíe más rápido. Pueden reducir la hinchazón y la sensación de llenarse muy pronto.
  • Antidepresivos tricíclicos (ATC) e inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS): En algunas personas con dispepsia no ulcerosa, pueden ayudar a manejar el dolor abdominal y a mejorar el movimiento de la digestión.

Terapias:

  • Intervenciones psicológicas: La terapia para manejar el estrés u otros factores de salud mental puede aliviar los síntomas en algunos casos.
  • Hipnoterapia: Este tratamiento alternativo muestra potencial para aliviar los síntomas, pero se necesita más investigación.

Procedimientos terapéuticos:

  • Evaluación endoscópica: Procedimiento para revisar y tratar úlceras u otros problemas en personas con dispepsia persistente o difícil de tratar.

Cambios en los hábitos de salud:

  • Ajustes en la alimentación: Evitar alimentos que desencadenan los síntomas o seguir una dieta baja en grasa puede ayudar.
  • Modificaciones del estilo de vida: Dejar de fumar, bajar de peso si es necesario y reducir el estrés también pueden mejorar los síntomas.

Otros tratamientos:

  • Tratamientos alternativos: Algunas personas prueban remedios herbales, acupuntura o hipnosis, aunque la evidencia sobre su eficacia es limitada.

Es importante saber que el plan de tratamiento debe adaptarse a sus síntomas y necesidades. Consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico adecuado y para recibir orientación sobre las opciones de tratamiento.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.