Acerca de la diverticulitis
La diverticulitis es un problema de salud en el que pequeñas bolsas, llamadas divertículos, en el intestino grueso (colon) se inflaman. Estos divertículos se forman cuando zonas débiles de la pared del colon se empujan hacia afuera. Diverticulosis es cuando hay estas bolsas en el colon sin inflamación. Es relativamente frecuente: afecta a más del 30% de los adultos en Estados Unidos entre 50 y 59 años y a más del 70% de los mayores de 80. Sin embargo, menos del 5% de las personas con diverticulosis desarrollan diverticulitis.
Los síntomas de la diverticulitis pueden incluir dolor (por lo general en la parte inferior izquierda del abdomen), diarrea o estreñimiento, náuseas o vómitos, fiebre y escalofríos. El dolor puede ser leve o fuerte y puede empezar de repente o empeorar durante varios días. La causa exacta de la diverticulitis no se conoce bien, pero se cree que se relaciona con una dieta baja en fibra y con más presión dentro del colon.
Se cree que la diverticulitis ocurre cuando un divertículo se tapa con materia fecal (heces). Esto causa inflamación del revestimiento interno (mucosa). Luego puede haber congestión, lesión de esa capa y falta de riego sanguíneo (isquemia).
La diverticulitis complicada, que ocurre en aproximadamente 12 de cada 100 personas con diverticulitis, se caracteriza por perforación, abscesos (acumulaciones de pus), obstrucción y/o fístulas (conexiones anormales entre órganos). También influyen factores genéticos y del entorno. Además, cambios en el ambiente del intestino, como un desequilibrio de las bacterias del intestino (microbiota), inflamación de la mucosa y alteraciones en la comunicación entre los nervios y el sistema inmunitario, así como cambios en la pared del colon, como más rigidez del colágeno y menos elasticidad, participan en cómo se desarrolla la diverticulitis.
Factores de riesgo de diverticulitis que no se pueden modificar:
- Mayor edad
- Sexo masculino
- Ciertos síndromes genéticos (como Marfan y Ehlers-Danlos)
Factores de riesgo de diverticulitis que sí se pueden modificar:
- Consumo de carne roja
- Ciertos medicamentos (como los antiinflamatorios no esteroides [AINEs], los corticoides y los opioides)
- Obesidad
- Hipertensión
- Hipotiroidismo
- Diabetes tipo 2
- Fumar
Estos factores se pueden modificar con cambios en el estilo de vida o con tratamientos médicos. Sin embargo, es importante consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre cómo manejar estos riesgos en su caso.
Síntomas tempranos comunes de la diverticulitis (inflamación o infección de pequeños sacos en el colon) incluyen:
- Dolor abdominal, por lo general en la parte baja del lado izquierdo
- Abdomen hinchado y cólicos
Otros síntomas incluyen:
- Falta de apetito
- Náuseas
- Vómitos
- No eliminar gases ni evacuar heces
En algunos casos, la diverticulitis puede causar complicaciones y provocar síntomas más graves, como:
- Dolor que aumenta
- Fiebre
- Heces con sangre
Es importante saber que los síntomas pueden variar de una persona a otra, y no todas las personas tendrán todos estos síntomas. Si sospecha que puede tener diverticulitis o si sus síntomas empeoran, busque atención médica de inmediato. Su médico puede diagnosticar la afección y darle el tratamiento adecuado según su situación.
Para diagnosticar la diverticulitis, los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Historia y examen físico: el médico le hará un examen físico y le preguntará sobre sus síntomas y sus antecedentes médicos.
- Análisis de sangre: un análisis de sangre, como un hemograma completo, puede mostrar señales de infección.
- Muestra de heces: se puede tomar una muestra de heces para buscar sangre, bacterias y parásitos.
- Tomografía computarizada (TC): este estudio de imágenes puede mostrar divertículos inflamados en el intestino y ayuda a saber qué tan grave es la diverticulitis.
- Enema de bario: se introduce un líquido por el ano para que el colon se vea en una radiografía.
- Sigmoidoscopia: usa un endoscopio (un tubo delgado con una cámara) para tomar imágenes del colon sigmoide.
- Colonoscopia: similar a la sigmoidoscopia, permite ver todo el colon y tomar muestras de tejido para biopsia (estudio del tejido en el laboratorio).
Recuerde consultar con su profesional de salud para recibir indicaciones personalizadas. Esa persona decidirá qué exámenes, pruebas y procedimientos son adecuados para su situación.
Los objetivos del tratamiento de la diverticulitis (infección de pequeños sacos del colon llamados divertículos) son eliminar la infección, aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Los tratamientos recomendados varían según la gravedad del problema:
Medicamentos:
- Antibióticos: Se usan con frecuencia para tratar la diverticulitis y ayudar a eliminar la infección.
- Analgésicos: Los analgésicos de venta libre (sin receta), como paracetamol (acetaminofén), pueden ayudar a aliviar las molestias.
Procedimientos terapéuticos:
- Drenaje de abscesos: Si se forman abscesos (bolsas llenas de pus), puede ser necesario drenarlos un radiólogo intervencionista o un cirujano.
- Cirugía: En casos graves o si hay episodios repetidos, puede ser necesaria. Esto puede implicar quitar una parte del colon o crear una colostomía temporal (una abertura del intestino hacia una bolsa en el abdomen).
Cuidados personales y cambios en hábitos de salud:
- Dieta líquida: En casos leves, se puede recomendar una dieta líquida para darle un descanso al colon y permitir que sane.
- Fibra: Aumentar la fibra en la alimentación ayuda a prevenir episodios futuros de diverticulitis. La fibra ablanda las heces y reduce el esfuerzo del colon.
- Hidratación: Beber suficientes líquidos ayuda a mantener evacuaciones regulares.
Es importante que el tratamiento se adapte a la situación de cada persona. Consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer los posibles efectos secundarios.