Acerca de la diverticulitis aguda
La diverticulitis aguda es la inflamación de uno o más divertículos en el colon. Los divertículos son pequeñas bolsas que pueden formarse en el revestimiento del colon. Cuando se inflaman, pueden causar dolor en el abdomen, fiebre y cambios en cómo va al baño.
La diverticulitis aguda puede ser leve o grave. Puede dar complicaciones, como un absceso (acumulación de pus), un bloqueo del intestino o una perforación (un agujero en el intestino).
Es importante diagnosticar y tratar la diverticulitis aguda pronto para evitar más problemas. Para confirmar el diagnóstico y ver si hay complicaciones, se usa con frecuencia una tomografía computarizada (TC).
El tratamiento suele incluir antibióticos, cambios en la dieta (como líquidos claros o una dieta baja en fibra) y control del dolor. En algunos casos, puede ser necesario hospitalizar a la persona y hacer cirugía.
Después, se puede recomendar seguimiento regular y una colonoscopia para revisar si hay alguna enfermedad del colon o del recto relacionada.
Las causas exactas de la diverticulitis aguda no se entienden por completo. Se cree que las bacterias en las heces pueden multiplicarse y causar una infección cuando un divertículo (una bolsita en el colon) se tapa, quizá por un pedazo de heces.
Factores de riesgo que no se pueden modificar (no se pueden cambiar ni controlar). Incluyen:
- Edad: Las personas mayores tienen más riesgo que las más jóvenes.
- Sexo: Las mujeres pueden tener un riesgo más alto.
- Factores genéticos: Algunos estudios sugieren que la genética puede influir.
Factores de riesgo que sí se pueden modificar (se pueden cambiar o influir). Incluyen:
- Fumar: Aumenta el riesgo de diverticulitis.
- Tener obesidad: Aumenta el riesgo.
- Hacer poca actividad física: Puede contribuir al desarrollo de diverticulitis.
- Alimentación: Una alimentación alta en grasas de origen animal y baja en fibra se asocia con un riesgo mayor.
- Medicamentos: Algunos medicamentos, como los esteroides (corticoides), los opioides (analgésicos fuertes para el dolor) y los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), pueden aumentar el riesgo.
Es importante saber que estos factores de riesgo no son causas definitivas de la diverticulitis aguda. Son factores que pueden aumentar la probabilidad de tener la enfermedad. Lo mejor es que consulte con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Síntomas tempranos comunes de la diverticulitis aguda:
- Dolor abdominal, por lo general en la parte baja del lado izquierdo.
- Hinchazón del abdomen y cólicos.
A medida que la diverticulitis aguda avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer más síntomas. Estos pueden incluir:
- Fiebre.
- Falta de apetito.
- Náuseas y vómitos.
En algunos casos, pueden presentarse complicaciones que causan síntomas más graves. Estos pueden incluir:
- Dolor que empeora.
- Heces con sangre.
- No expulsar gases ni heces.
-
Es importante saber que los síntomas pueden variar entre personas, y no todas tendrán todos estos síntomas. Si sospecha que puede tener diverticulitis o si sus síntomas empeoran, busque atención médica de inmediato. Su médico puede determinar qué tan grave es su problema de salud y darle el tratamiento adecuado. Recuerde consultar siempre con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Para diagnosticar la diverticulitis aguda, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Antecedentes y examen físico: El médico le hará un examen físico y le preguntará sobre sus síntomas y su historia clínica para conocer cualquier síntoma o factor que contribuya a su problema.
- Pruebas de imagen: La principal prueba para diagnosticar la diverticulitis aguda es la tomografía computarizada (TC), un tipo de radiografía especial. Esta prueba permite ver los divertículos (pequeñas bolsas en la pared del intestino) inflamados en el lado izquierdo del colon y en el colon sigmoide. También se puede usar una radiografía del colon con enema de bario (un líquido de contraste) para identificar los divertículos.
- Análisis de sangre: Se puede hacer un análisis de sangre para buscar señales de infección, como un aumento en el número de glóbulos blancos.
Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales pueden incluir:
- Colonoscopia: Se puede hacer una colonoscopia después de que los síntomas desaparezcan para descartar otras afecciones, como la enfermedad inflamatoria intestinal o el cáncer.
Recuerde que estas son pautas generales y cada caso puede variar. Es importante consultar con su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.
Los objetivos del tratamiento de la diverticulitis aguda son eliminar la infección y prevenir complicaciones. A continuación se describen los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
Medicamentos:
- Antibióticos: ayudan a combatir la infección causada por la diverticulitis. Atacan y eliminan las bacterias que la causan y permiten que el cuerpo sane.
Terapias:
- Dieta líquida: suele recomendarse al inicio para que el sistema digestivo descanse y el colon sane. Esto reduce la inflamación y ayuda a que la infección se resuelva.
Procedimientos terapéuticos:
- Drenaje: si hay un absceso (bolsa llena de pus), un radiólogo intervencionista (médico que usa imágenes para guiar procedimientos) puede drenarlo. Se usa fluoroscopia (rayos X en tiempo real) para guiar el drenaje. Esto alivia los síntomas y favorece la curación.
- Resección de colon: en raras ocasiones, en casos graves, puede ser necesario quitar con cirugía la parte del intestino afectada.
Cuidados personales y cambios de hábitos:
- Cambios en la alimentación: hacer ajustes en su dieta puede ayudar a prevenir episodios futuros. Aumente la fibra, tome muchos líquidos y evite ciertos alimentos como la carne roja. También evite algunos medicamentos como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) que no son aspirina.
Es importante saber que el tratamiento de la diverticulitis aguda debe adaptarse a la gravedad y a sus necesidades. Consulte siempre con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
La dosis de los medicamentos puede depender de muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.