Acerca de la diarrea líquida
La diarrea acuosa es un tipo de diarrea en el que las heces son sueltas y líquidas. Significa tener evacuaciones blandas, sueltas o líquidas con más frecuencia de lo normal. Cuando alguien tiene diarrea acuosa, puede tener tres o más evacuaciones sueltas o líquidas en 24 horas.
Este tipo de diarrea puede ser aguda, persistente o crónica. La diarrea aguda es la más común y por lo general dura 1 o 2 días y se quita sola. Sin embargo, si la diarrea dura más de 2 días, puede ser señal de un problema más serio.
La diarrea acuosa puede causar complicaciones como deshidratación y malabsorción (cuando el cuerpo no absorbe suficiente agua y nutrientes). Es importante tomar suficientes líquidos y buscar atención médica si la diarrea acuosa continúa o empeora.
La diarrea líquida puede tener varias causas. Algunas causas comunes incluyen:
- Infecciones: Las infecciones virales, bacterianas y parasitarias pueden causar diarrea líquida. Los virus comunes incluyen norovirus y rotavirus. Las bacterias pueden venir de alimentos o agua contaminados, como Campylobacter, Salmonella y E. coli. Las infecciones por parásitos ocurren cuando un parásito entra al cuerpo por agua contaminada; ejemplos: Cryptosporidium (enteritis por Cryptosporidium), Entamoeba histolytica y Giardia lamblia.
- Alergias e intolerancias a alimentos: Algunas alergias o intolerancias, como intolerancia a la lactosa o al gluten, pueden causar diarrea líquida.
- Trastornos del aparato digestivo: Trastornos como enfermedad celíaca, enfermedad de Crohn y síndrome del intestino irritable (SII) pueden causar diarrea líquida crónica.
Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar. Incluyen:
- Tamaño de la familia: Tener una familia numerosa es un factor de riesgo no modificable para las enfermedades diarreicas.
Los factores de riesgo modificables son los que se pueden influir o cambiar. Incluyen:
- Fuentes de agua: Usar fuentes de agua inseguras o sin tratamiento es un factor de riesgo modificable. Se deben mejorar las fuentes de agua y asegurar el acceso a agua potable segura.
- Saneamiento e higiene: El saneamiento inadecuado y la mala higiene personal aumentan el riesgo de diarrea líquida. Esto incluye la contaminación del agua para beber con heces y no lavarse bien las manos después de usar el baño.
Es importante saber que, aunque estos factores se asocian con diarrea líquida, no significa que usted tendrá este problema. Tomar medidas de prevención, como tener buena higiene, consumir agua potable segura y buscar atención médica cuando sea necesario, puede ayudar a reducir el riesgo de diarrea líquida.
La diarrea acuosa puede tener síntomas diferentes según qué tan grave sea.
Algunos síntomas comunes y tempranos incluyen:
- Heces muy líquidas
- Dolor de estómago
- Vientre hinchado
- Pérdida de peso
- Fiebre y dolores en el cuerpo
- Escalofríos
Algunos síntomas de casos más graves incluyen:
- Sangre o pus en las heces
- Vómitos que no paran
- Más sed, boca seca, cansancio y orinar menos de lo normal
Para diagnosticar la diarrea acuosa (heces muy líquidas), los médicos suelen hacer varios exámenes, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:
- Evaluación médica: Se hace una evaluación completa para buscar la causa de la diarrea crónica. Incluye una valoración clínica, revisión del historial médico y examen físico.
- Análisis de sangre: Sirven para detectar anomalías o enfermedades que puedan causar la diarrea acuosa. Pueden mostrar infecciones, inflamación u otros factores que contribuyen a los síntomas.
- Prueba de alergia o sensibilidad a alimentos: Puede ayudar a saber si ciertos alimentos están desencadenando la diarrea acuosa. Identifica intolerancias o alergias que empeoran el problema.
- Estudios de imágenes: Se pueden usar radiografías o ultrasonido para ver el aparato digestivo y detectar problemas en su forma o bloqueos que puedan causar la diarrea acuosa.
- Endoscopia del aparato digestivo: En algunos casos, se realiza para observar el interior del tubo digestivo. Es un procedimiento en el que se introduce un tubo delgado y flexible con una cámara por la boca o el recto para ver el esófago, el estómago y los intestinos. Ayuda a identificar inflamación, úlceras, tumores u otras afecciones que pueden causar la diarrea acuosa.
- Toma de muestra de heces: Durante el examen físico, se puede recoger una muestra de heces para análisis en el laboratorio. Los cultivos de heces pueden detectar bacterias, hongos y virus que pueden causar la diarrea acuosa.
Además de estos estudios para el diagnóstico, hay procedimientos para medir qué tan grave es la diarrea acuosa:
- Evaluación de deshidratación: Se revisan los signos vitales (como la frecuencia del corazón y la presión arterial) y se examina la elasticidad de la piel y el interior de la boca. Esto ayuda a saber cuánta pérdida de líquidos hay y a guiar el tratamiento.
- Análisis de orina con densidad: El análisis de orina mide la densidad (qué tan concentrada o diluida está la orina), lo que ayuda a evaluar la hidratación.
- Análisis de sangre (química completa y perfil hematológico): Dan información sobre la función de los riñones, los niveles de electrolitos y los cambios en el recuento de glóbulos blancos ante una infección. Ayudan a evaluar cómo la diarrea acuosa afecta la salud en general.
Es importante saber que estos exámenes, pruebas y procedimientos los realizan profesionales de la salud para diagnosticar con precisión y determinar la gravedad de la diarrea acuosa.
Las metas del tratamiento de la diarrea líquida son reducir las molestias y prevenir la deshidratación. Para lograrlo, hay varias opciones:
- Cuidados en casa:
- Descansar lo suficiente: El descanso ayuda al cuerpo a combatir cualquier infección.
- Mantenerse bien hidratado: Beber mucha agua y otros líquidos claros ayuda a prevenir la deshidratación. Las bebidas deportivas y las bebidas con electrolitos son buenas para reponer los electrolitos perdidos. También puede usar soluciones de rehidratación oral (SRO) de venta sin receta para recuperar el equilibrio de líquidos y electrolitos en el cuerpo.
- Comer alimentos de fácil digestión: Prefiera alimentos como bananas, arroz blanco hervido y pan tostado.
- Comer porciones más pequeñas: Comer varias porciones pequeñas a lo largo del día puede ayudar a digerir mejor los alimentos.
- Evitar alimentos y bebidas que causan problemas: Algunos alimentos empeoran la diarrea. Se recomienda evitar los lácteos, fritos o grasosos, picantes, verduras crudas, cítricos, alcohol, cafeína y alimentos que le causen alergias o intolerancias (por ejemplo, fructosa, lactosa o edulcorantes artificiales).
- Tratamientos médicos:
- Antibióticos: Si hay una infección por bacterias, un profesional de la salud puede recetar antibióticos para tratarla. Sin embargo, los antibióticos no sirven contra infecciones por virus.
- Medicamentos antidiarreicos: En algunos casos, el profesional puede recomendar antidiarreicos. Medicamentos como loperamida y subsalicilato de bismuto pueden ayudar a controlar los síntomas. Sin embargo, pueden no ser adecuados si la diarrea líquida es por una infección, porque pueden hacer que la infección dure más.
- Ajuste de medicamentos: Si la diarrea es causada por un medicamento, el profesional puede recomendar cambios. Esto puede incluir bajar la dosis de ese medicamento o cambiarlo por otro.
- Tratamiento de problemas digestivos: Las personas con problemas digestivos ya existentes pueden necesitar cambios en la alimentación, cambios en el estilo de vida, medicamentos o cirugía para controlar la diarrea.
- Reposición de líquidos: Las personas que se deshidratan por diarrea intensa o prolongada pueden necesitar líquidos por vena (vía intravenosa).
La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más efectos secundarios.
La diarrea acuosa es un problema común con heces sueltas y líquidas. A menudo se mejora sola y no causa complicaciones. Sin embargo, a veces sí hay complicaciones y hay que tomarlas en serio. Posibles complicaciones:
- Deshidratación: La diarrea hace que el cuerpo pierda líquidos más rápido de lo que los repone. Sin tratamiento, la deshidratación puede poner en riesgo la vida, especialmente en niñas y niños pequeños y en personas mayores. Esté pendiente de estos signos: orina menos, orina oscura, boca seca, mucha sed, ojos o mejillas hundidos, cansancio, confusión y mareo. En bebés y en niñas o niños pequeños, también puede haber ausencia de lágrimas al llorar.
- Malabsorción intestinal (el intestino no absorbe bien los nutrientes): Los episodios graves o que duran varios días pueden desencadenarla. El riesgo es mayor con infecciones por parásitos. Los signos incluyen cambios en el apetito, hinchazón, gases, dolor de estómago, pérdida de peso y otros síntomas por falta de nutrientes.
Busque atención médica si los remedios caseros no alivian la diarrea en un par de días o si aparecen complicaciones. El tratamiento adecuado ayuda a prevenir más problemas y a manejar la diarrea acuosa. Recuerde: los remedios caseros pueden dar alivio temporal, pero no reemplazan el consejo de un profesional de la salud.