Acerca de la diarrea crónica
La diarrea crónica ocurre cuando una persona evacúa heces sueltas y acuosas tres o más veces al día durante al menos 4 semanas. Puede ser continua o aparecer y desaparecer. Este problema puede afectar a niños de cualquier edad. Es importante entender la diferencia entre diarrea crónica y diarrea aguda.
La diarrea aguda suele durar solo unos días y se resuelve sola. La diarrea crónica puede ser un síntoma de una enfermedad crónica de base o de un trastorno funcional del aparato digestivo (un problema del funcionamiento del intestino), como el síndrome de intestino irritable. Es fundamental diagnosticar la diarrea crónica a tiempo. Así se puede tratar de forma eficaz y prevenir complicaciones como la desnutrición.
El personal médico puede hacer un examen físico, pedir análisis de sangre o recomendar una endoscopia (un estudio para mirar el interior del aparato digestivo con una cámara) para encontrar la causa de la diarrea crónica y poder crear un plan de tratamiento adecuado.
Las causas comunes de la diarrea crónica pueden incluir:
- Enfermedad inflamatoria intestinal (EII): afecciones como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa causan inflamación crónica del tubo digestivo y pueden provocar diarrea crónica.
- Síndrome del intestino irritable (SII): el SII puede causar episodios repetidos de diarrea, a menudo con dolor y malestar en el abdomen.
- Enfermedad celíaca: las personas con enfermedad celíaca tienen diarrea crónica cuando comen alimentos con gluten, por cómo su sistema inmunitario reacciona al gluten.
- Síndromes de malabsorción: condiciones como la intolerancia a la lactosa y la intolerancia a la fructosa causan dificultad para absorber ciertos nutrientes y pueden provocar diarrea crónica.
- Colitis microscópica: esta inflamación del colon puede causar diarrea crónica.
- Cirugía abdominal: operaciones en el apéndice, el intestino delgado o grueso, el páncreas, el hígado, el estómago, la vesícula biliar o el bazo pueden resultar en diarrea crónica.
- Uso prolongado de antibióticos: tomarlos por mucho tiempo puede alterar el equilibrio normal de las bacterias del intestino y causar diarrea crónica.
Factores de riesgo no modificables para la diarrea crónica:
- Predisposición genética: ciertos factores genéticos pueden aumentar la probabilidad de presentar afecciones como la EII o la enfermedad celíaca, que pueden causar diarrea crónica.
Factores de riesgo modificables para la diarrea crónica:
- Alimentación: comer alimentos que desencadenan síntomas en personas con SII o con intolerancias alimentarias puede contribuir a tener diarrea crónica.
- Medicamentos: el uso prolongado de ciertos medicamentos, como antibióticos o analgésicos, puede alterar la función del intestino y llevar a diarrea crónica.
Recuerde que estos factores de riesgo se pueden cambiar a su favor. Por eso es importante consultar con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y consejos personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes de la diarrea crónica incluyen:
- Heces sueltas o líquidas que duran semanas
- Retortijones en el abdomen
- Hinchazón del abdomen
- Náuseas
Si la diarrea crónica avanza o se vuelve más intensa, pueden aparecer otros síntomas:
- Deseo urgente de evacuar
- Evacuaciones frecuentes (tres o más veces al día)
- Sangre en las heces
- Fiebre
- Escalofríos
- No poder controlar las evacuaciones
- Dolor o retortijones en el abdomen
Tenga en cuenta que la diarrea crónica puede ser un síntoma de problemas graves del intestino, como:
- Enfermedades inflamatorias del intestino (inflamación en los intestinos)
- Síndrome de intestino irritable (problema que causa dolor y cambios en las evacuaciones)
- Enfermedad celíaca (reacción al gluten)
- Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (demasiadas bacterias en el intestino delgado)
Estas afecciones pueden causar otros síntomas que preocupan, como pérdida de peso, cansancio, problemas en la piel y en las articulaciones, y anemia (bajo nivel de glóbulos rojos). Si tiene diarrea crónica junto con otros síntomas, consulte a un médico para una evaluación completa y un plan de tratamiento personalizado.
Para diagnosticar la diarrea crónica, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Evaluación clínica: El médico revisa sus síntomas y su historia médica para entender la posible causa de la diarrea crónica.
- Examen físico: Una exploración física completa ayuda a detectar señales o cambios visibles que pueden contribuir a la diarrea crónica.
- Análisis de sangre: Pueden mostrar infecciones, inflamación o falta de nutrientes que podrían causar diarrea crónica.
- Análisis de heces: Se estudian muestras de heces para buscar infecciones, parásitos u otros hallazgos fuera de lo normal.
- Pruebas de alergia o sensibilidad a alimentos: Ayudan a saber si ciertos alimentos están desencadenando la diarrea crónica.
- Estudios de imagen: Las imágenes (por ejemplo, radiografía de abdomen, estudio con bario [radiografías después de beber un líquido con bario], tomografía computarizada [TC] o resonancia magnética del intestino [enterorresonancia]) pueden mostrar problemas en los órganos del aparato digestivo.
- Endoscopia gastrointestinal: Se usa un tubo flexible con una cámara para revisar el tubo digestivo y buscar tumores (cáncer) y enfermedades por inflamación.
Para saber qué tan grave es la diarrea crónica, pueden necesitarse más exámenes y pruebas, como:
- Biopsias: Durante la endoscopia se pueden tomar pequeñas muestras de tejido (biopsias). Esto ayuda a confirmar diagnósticos de enfermedades serias, como colitis microscópica (inflamación del colon que solo se ve al microscopio), amiloidosis (depósitos anormales de proteína), gastroenteritis eosinofílica (un tipo de inflamación del intestino) y enfermedad celíaca (reacción al gluten).
- Cápsula endoscópica: Usted traga una cápsula con una cámara pequeña que toma fotos del tubo digestivo y puede ayudar a diagnosticar casos de diarrea crónica.
Recuerde que la utilidad de estos exámenes, pruebas y procedimientos para encontrar la causa puede variar según cada persona. Consulte con su profesional de la salud para recibir orientación y recomendaciones personalizadas.
Los objetivos del tratamiento de la diarrea crónica son aliviar los síntomas, tratar la causa principal y mejorar el bienestar general de la persona. Estos son algunos tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
Tipos de medicamentos:
- Antidiarreicos: Dan alivio a corto plazo al reducir la frecuencia y la urgencia de las evacuaciones. No se recomienda usarlos a largo plazo.
- Antibióticos: Si la diarrea es por una infección bacteriana, se le pueden recetar para eliminar la infección.
Terapias:
- Inmunomoduladores o corticosteroides: Pueden usarse para tratar enfermedades inflamatorias intestinales (EII), como colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn, al reducir la inflamación y mejorar los síntomas.
- Probióticos: Pueden ayudar a recuperar el equilibrio de las bacterias del intestino y mejorar la consistencia de las heces.
Procedimientos terapéuticos:
- Cirugía: En algunos casos, puede ser necesaria para extirpar partes dañadas del aparato digestivo o ensanchar un tramo estrecho del intestino.
Cambios en los hábitos de salud:
- Modificaciones en la dieta: Llevar un diario de alimentos puede ayudar a identificar los alimentos que empeoran los síntomas. Eliminar esos alimentos de su dieta, como el gluten o los edulcorantes artificiales, puede ayudar a tratar la diarrea.
- Hidratación: Beber suficientes líquidos claros durante el día es importante para prevenir la deshidratación causada por la diarrea crónica.
Otros tratamientos:
- Cambios en el estilo de vida: Evitar la cafeína y el alcohol, comer alimentos bajos en fibra y controlar las porciones puede ayudar a tratar la diarrea crónica.
- Apoyo nutricional: Para lactantes con pérdida de peso o desnutrición por diarrea crónica, se pueden recomendar fórmulas especiales o suplementos.
Siempre consulte a su médico antes de empezar cualquier medicamento o hacer cambios importantes en su alimentación. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de salud cuál es la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.