Acerca de la diarrea asociada al uso de antibióticos
La diarrea asociada a antibióticos (DAA) es un problema que causa heces sueltas y aguadas tres o más veces al día. Puede ocurrir mientras usa antibióticos o después. Es un efecto secundario frecuente del tratamiento con antibióticos. Puede aparecer dentro de la primera semana de empezar los antibióticos o incluso semanas después de terminarlos.
La DAA puede deberse a:
- Efecto tóxico directo de los antibióticos en el intestino
- Cambios en la digestión por la disminución de las bacterias buenas del intestino
- Crecimiento excesivo de microorganismos dañinos
La frecuencia de la DAA depende de factores como el tipo y la dosis de antibióticos, la cantidad de tratamientos con antibióticos y factores personales.
Los síntomas pueden incluir:
- Heces sueltas
- Dolor o cólicos en el abdomen
- Fiebre baja
- Disminución del apetito
- Náuseas
Es importante distinguir la DAA de otras causas de diarrea y buscar atención médica si los síntomas son graves o no desaparecen.
Las causas principales de la diarrea asociada a antibióticos (DAA) son:
- Efecto tóxico directo: Los antibióticos pueden tener un efecto dañino directo en el intestino y causar diarrea.
- Función digestiva alterada: Los antibióticos pueden bajar la cantidad de bacterias buenas del intestino. Esto altera la digestión normal y contribuye a la diarrea.
- Crecimiento excesivo de microorganismos patógenos: Los antibióticos pueden romper el equilibrio de las bacterias del intestino y permitir que crezcan de más bacterias dañinas, como Clostridium difficile (una bacteria que puede causar diarrea).
Los factores de riesgo que no se pueden cambiar para la DAA incluyen:
- Edad: Las personas menores de 6 años o mayores de 65 años tienen más riesgo.
- Problemas de salud previos: Tener enfermedades de base puede aumentar el riesgo.
- Estado del sistema inmunitario: Las personas con las defensas bajas tienen más riesgo.
- Duración de la hospitalización: Estancias más largas en el hospital pueden aumentar el riesgo.
Los factores de riesgo que sí se pueden cambiar para la DAA incluyen:
- Tipo y duración del uso de antibióticos: Los antibióticos de amplio espectro, como algunas penicilinas de espectro extendido, cefalosporinas y clindamicina, tienen más riesgo. Usar antibióticos por más tiempo también aumenta el riesgo.
- Uso de varios antibióticos: Tomar varios antibióticos al mismo tiempo puede aumentar el riesgo.
- Interacciones entre medicamentos: Tomar antibióticos junto con otros medicamentos puede contribuir a la DAA.
Es importante saber que estos factores pueden variar según cada persona y su tratamiento con antibióticos. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes de la diarrea asociada a antibióticos (DAA) incluyen:
- Heces sueltas y líquidas, tres o más veces al día
- Inicio de los síntomas alrededor de una semana después de empezar los antibióticos
- La diarrea también puede aparecer en las semanas después de terminar el tratamiento con antibióticos
A medida que la DAA avanza o se vuelve más grave, pueden presentarse otros síntomas, sobre todo si la causa es una infección por la bacteria Clostridium difficile (C. diff). Estos síntomas pueden incluir:
- Dolor o cólicos en el abdomen
- Fiebre baja
- Poco apetito
- Náuseas
- Evacuaciones muy frecuentes
- Agua o moco en las heces
- Dolor de estómago muy intenso
- Sentirse muy enfermo o débil
- Pus o sangre en la diarrea
Es importante saber que la gravedad y la evolución de la DAA varían de una persona a otra. Si presenta síntomas graves, diarrea que empeora, o signos de deshidratación, confusión o debilidad, llame a su médico para evaluación y orientación.
Para diagnosticar la diarrea asociada a antibióticos (DAA), los médicos suelen hacer los siguientes exámenes y pruebas:
- Antecedentes médicos: Su médico le preguntará sobre sus síntomas, incluyendo cuándo empezó la diarrea y cuándo inició el tratamiento con antibióticos.
- Examen físico: Su médico le hará un examen para ver qué tan graves son sus síntomas y para buscar señales de deshidratación.
- Análisis de muestra de heces: Se revisa una o más muestras de heces para detectar toxinas producidas por la bacteria Clostridioides difficile (C. difficile), que a menudo se asocia con la DAA.
Para determinar qué tan grave es la DAA, pueden hacerse exámenes y pruebas adicionales:
- Revisión de los síntomas: Su médico evaluará la frecuencia y la consistencia de sus evacuaciones, y si hay síntomas preocupantes como fiebre o dolor abdominal.
- Evaluación de deshidratación: Su médico revisará señales como boca seca, mucha sed, orinar menos y debilidad.
- Análisis de sangre: Pueden hacerse para buscar señales de infección o desequilibrios de electrolitos (sales y minerales del cuerpo) por pérdida de líquidos.
Es importante saber que los criterios para diagnosticar la DAA pueden variar entre estudios. Hable sobre su situación específica con su profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.
Los objetivos del tratamiento de la diarrea asociada a antibióticos (DAA) son aliviar los síntomas, recuperar la función normal del intestino y prevenir complicaciones. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:
- Probióticos: Los probióticos son bacterias beneficiosas que ayudan a recuperar el equilibrio de la microbiota intestinal (las bacterias del intestino) alterado por los antibióticos. Pueden reducir el riesgo de DAA hasta en un 51%. Lactobacillus rhamnosus GG y Saccharomyces boulardii son dos cepas de probióticos muy estudiadas para la DAA.
- Reposición de líquidos: Beber muchos líquidos es esencial para reemplazar el agua que se pierde con la diarrea. Se pueden usar bebidas gaseosas, bebidas deportivas, caldo o soluciones de rehidratación oral de venta libre.
- Cambios en la dieta: Evitar temporalmente los productos lácteos, los alimentos con harina de trigo y los alimentos con mucha fibra puede ayudar a reducir la sensibilidad del aparato digestivo durante la DAA.
- Medicamentos antimicrobianos: En casos de diarrea grave causada por una infección por Clostridioides difficile (C. difficile), se puede suspender el antibiótico y recetar antibióticos por vía oral como vancomicina o fidaxomicina.
- Trasplante fecal: Si la infección por C. difficile continúa a pesar del tratamiento, se puede recomendar un trasplante de microbiota fecal para recuperar un equilibrio sano de bacterias en el intestino.
Es importante consultar con su profesional de la salud antes de hacer cambios o empezar cualquier medicamento. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores, y pueden presentarse otros efectos secundarios.