Embarazo y estreñimiento
El estreñimiento durante el embarazo puede tener varias causas:
- Hormonas: Los cambios en las hormonas al inicio del embarazo pueden enlentecer el paso de las heces por el intestino. Este retraso hace que el intestino grueso (colon) absorba más agua de las heces. Así se vuelven más sólidas y cuesta más expulsarlas.
- Vitaminas prenatales: El hierro, un mineral importante presente en las vitaminas prenatales, a veces causa estreñimiento y puede producir heces duras y negras.
- Presión del útero: A medida que el útero crece en etapas avanzadas del embarazo, puede presionar el intestino. Esto dificulta el movimiento de las heces por los intestinos. Puede causar menos evacuaciones, gases e hinchazón, molestias de estómago y dolor al evacuar heces duras y secas.
Los factores de riesgo no modificables del estreñimiento durante el embarazo son los que no se pueden cambiar para reducir la probabilidad de tener la afección. Incluyen:
- Edad: A mayor edad, mayor riesgo de estreñimiento.
- Sexo: Las mujeres tienen más probabilidad que los hombres de presentar estreñimiento, en parte porque es común durante el embarazo.
Los factores de riesgo modificables del estreñimiento durante el embarazo son los que sí se pueden cambiar para reducir la probabilidad de tener la afección. Incluyen:
- Consumo de líquidos: Beber poca cantidad de líquidos puede volver las heces duras y difíciles de expulsar. Beber suficiente agua ayuda a ablandarlas y a que pasen por el tubo digestivo con más facilidad.
- Actividad física: La falta de actividad física puede contribuir al estreñimiento. Hacer ejercicio con regularidad ayuda a tener evacuaciones sanas.
- Alimentación: Una dieta baja en fibra puede causar o contribuir al estreñimiento. Incluya muchos alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras, granos integrales y legumbres, para ayudar a prevenirlo.
- Retrasar la evacuación: Ignorar las ganas de evacuar puede causar estreñimiento. Escuche las señales de su cuerpo y no retrase ir al baño cuando sienta la necesidad.
- Uso de medicamentos: Algunos medicamentos pueden enlentecer la digestión o afectar los nervios, lo que aumenta el riesgo de estreñimiento. Hable con su profesional de la salud sobre los medicamentos que toma y sus posibles efectos secundarios.
Es importante saber que los cambios en el estilo de vida y en la alimentación suelen ser eficaces para controlar el estreñimiento durante el embarazo. Sin embargo, si los síntomas no mejoran o empeoran a pesar del cuidado en casa, consulte con su profesional de la salud para una evaluación y orientación.
El estreñimiento es común durante el embarazo, especialmente en el primer trimestre. Estos son los síntomas tempranos más comunes:
- Heces duras y secas: Es una señal principal. Esto puede hacer que evacuar sea difícil e incómodo.
- Menos evacuaciones: Puede notar menos evacuaciones que de costumbre. Los cambios hormonales del embarazo pueden hacer más lenta la digestión.
- Hinchazón o gases: Algunas mujeres tienen hinchazón o gases por el estreñimiento. Esto causa molestia y una sensación de llenura en el abdomen.
A medida que avanza el embarazo, o si el estreñimiento empeora, puede tener síntomas adicionales:
- Mayor presión del útero sobre los intestinos: El útero en crecimiento puede presionar los intestinos y dificultar el paso de las heces. Esto puede contribuir al estreñimiento y a la incomodidad.
- Esfuerzo al evacuar: El estreñimiento puede hacer que tenga que pujar al evacuar. Esto causa más molestia y puede provocar hemorroides.
- Dolor abdominal: Algunas mujeres sienten dolor de estómago o cólicos por el estreñimiento. Puede ir de leve a más intenso.
Recuerde que el estreñimiento en el embarazo es común y, por lo general, no es motivo de preocupación. Sin embargo, si los síntomas son graves o no se quitan, comuníquese con su médico para evaluación y orientación.
Para diagnosticar el estreñimiento durante el embarazo, el médico puede hacer varios exámenes, pruebas y procedimientos. Esto ayuda a saber la causa y qué tan grave es. Estos son algunos comunes:
- Antecedentes médicos: El médico le hará preguntas sobre sus síntomas y su historia de salud para obtener información importante.
- Examen físico: A menudo se hace como parte de la evaluación inicial. El médico puede revisar si hay señales de deshidratación, hinchazón del abdomen, dolor o sensibilidad al tocar. También puede hacer un examen rectal para evaluar la situación.
- Pruebas de heces: El médico puede analizar sus heces para buscar sangre oculta. Esto ayuda a descartar otras causas y a conocer la causa más probable del estreñimiento.
Si la causa del estreñimiento no está clara o si se encuentra sangre en las heces, pueden recomendarse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Análisis de sangre: Dan información sobre su salud en general y ayudan a detectar otros problemas de salud que puedan contribuir al estreñimiento.
- Análisis de orina: Ayudan a descartar otras posibles causas del estreñimiento y a evaluar cómo funcionan los riñones.
- Pruebas de imagen: Dan imágenes detalladas del sistema digestivo y ayudan a encontrar problemas de estructura o bloqueos que puedan causar estreñimiento. Ejemplos: radiografías, ultrasonido, colonoscopia y sigmoidoscopia flexible.
- Pruebas de función intestinal: Evalúan qué tan bien funcionan sus intestinos y pueden dar pistas sobre las causas de fondo del estreñimiento.
Es importante saber que no siempre se necesitan estos exámenes, pruebas y procedimientos adicionales en todos los casos de estreñimiento durante el embarazo. Por lo general, se piden cuando la causa no está clara o si hay signos o síntomas preocupantes en la evaluación inicial.
Recuerde hablar de cualquier preocupación o síntoma con su proveedor de atención médica, quien puede guiarle en el proceso de diagnóstico apropiado para su situación.
Los objetivos del tratamiento del estreñimiento durante el embarazo son aliviar los síntomas y mejorar las evacuaciones. Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograrlo:
- Medicamentos:
- Laxantes: Estos medicamentos facilitan y hacen más cómodo ir al baño al promover las evacuaciones. En general, es seguro usar laxantes suaves durante el embarazo, pero es importante evitar los laxantes estimulantes porque pueden provocar contracciones del útero. Los laxantes formadores de masa (añaden material a las heces) hacen que las heces sean más grandes, más blandas y más fáciles de evacuar. Al inicio pueden causar cólicos o molestias; por eso se recomienda empezar con la dosis más baja y tomar mucha agua.
- Cambios en los hábitos de salud:
- Coma alimentos ricos en fibra: Aumente la fibra en su dieta. Procure al menos 25 gramos al día. Puede hacerlo con frutas y verduras frescas, cereales integrales, y legumbres como frijoles, garbanzos y lentejas. La fibra aumenta el volumen de las heces y ayuda a tener evacuaciones regulares.
- Manténgase hidratada: Beber muchos líquidos, sobre todo agua, ayuda a ablandar las heces y facilita su paso.
- Haga ejercicio: La actividad física regular favorece el movimiento del intestino y puede aliviar el estreñimiento.
- No se aguante: Es importante no retrasar ni ignorar las ganas de ir al baño.
- Evite bebidas azucaradas: Beba mucha agua; las bebidas con azúcar pueden empeorar el estreñimiento.
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Es importante que, antes de probar cualquier medicamento, si está embarazada, hable con su médico, sobre todo si los cambios en su estilo de vida no le han dado alivio. La mayoría de los laxantes casi no pasan a la sangre y, con uso por poco tiempo, no se espera que aumenten el riesgo de problemas en el bebé. Aun así, se necesita más investigación sobre qué tan bien funcionan para tratar el estreñimiento durante el embarazo.
Recuerde que cada persona responde de forma diferente a los tratamientos. Lo mejor es consultar a un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados. La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre posibles efectos secundarios.
En la mayoría de los casos, el estreñimiento durante el embarazo dura poco y se resuelve con poco o ningún tratamiento. Sin embargo, pueden surgir algunas complicaciones si no se atiende bien el estreñimiento durante el embarazo:
- Retención fecal: Esto ocurre cuando un bulto grande y duro de heces se queda atascado en el recto (la parte final del intestino) y no puede salir de forma natural. Puede causar mucha molestia y puede requerir tratamiento médico para retirarlo. Si no se trata, puede causar problemas graves como infecciones o daño en los intestinos.
- Efectos secundarios de los laxantes: Usar ciertos laxantes con demasiada frecuencia puede hacer que el intestino dependa de ellos, lo que puede debilitar los músculos y hacer que no funcionen bien por sí solos. Además, algunos laxantes pueden causar desequilibrios de electrolitos (sales minerales) o de líquidos. Esto es más probable en personas con enfermedades de base como diabetes o enfermedad de los riñones.
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Recuerde que cada persona puede vivir el estreñimiento durante el embarazo de manera diferente. Lo mejor es consultar con su proveedor de atención médica para recibir consejos y orientación personalizados sobre cómo manejar el estreñimiento en este tiempo.