Sal de Epsom para tratar el estreñimiento
El estreñimiento es un problema digestivo común. La persona tiene dificultad para evacuar o evacua pocas veces. Puede causar molestia e hinchazón.
La sal de Epsom es un remedio natural que se usa para varios problemas de salud, incluido el estreñimiento. Es una forma cristalizada de sulfato de magnesio, aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) como laxante. Tomada por boca, la sal de Epsom puede aliviar el estreñimiento ocasional al ayudarle a evacuar.
Por qué se usa la sal de Epsom para el estreñimiento:
- Propiedades laxantes: ayuda a estimular los músculos del intestino para que se contraigan y empujen las heces. Así puede aliviar el estreñimiento y favorecer evacuaciones regulares.
- Contenido de magnesio: el magnesio es un mineral esencial que ayuda a la función y relajación muscular. Por boca, puede atraer agua al intestino, ablandar las heces y facilitar su salida.
Es importante saber que, aunque la sal de Epsom puede ser eficaz, hay grupos que deben evitar usarla en casa:
- Personas con enfermedad de los riñones o del corazón
- Mujeres embarazadas
- Niñas y niños
Si no está seguro de usar sal de Epsom para el estreñimiento, lo mejor es hablar con su médico.
Si usa sal de Epsom para aliviar el estreñimiento, se recomienda:
- Disolver una pequeña cantidad de sal de Epsom en agua y beber la mezcla.
- Seguir exactamente las instrucciones del envase.
- No exceder la dosis diaria recomendada.
- Beber un vaso lleno (240 mL) de líquido con cada dosis para mantenerse hidratado.
Recuerde: la sal de Epsom suele ser segura para la mayoría de las personas adultas y para niñas y niños cuando se usa según las indicaciones. Tomar cantidades excesivas puede causar efectos secundarios como diarrea, latidos del corazón irregulares y debilidad muscular. Si presenta alguna reacción adversa o tiene dudas sobre su uso para el estreñimiento, consulte a su médico.
Veamos los detalles para entender cómo actúa la sal de Epsom:
- La sal de Epsom es una forma cristalizada de sulfato de magnesio. Al disolverse en agua, libera magnesio y sulfato.
- El magnesio es clave para muchas funciones del cuerpo, como el trabajo de los músculos y los nervios, la presión arterial y el control de la inflamación.
- La sal de Epsom atrae agua hacia el intestino. Ese líquido extra estira el intestino y ayuda a mover las heces, lo que produce una evacuación.
- Se necesitan más estudios para confirmar qué tan eficaz es la sal de Epsom para tratar el estreñimiento y otros problemas.
Ahora hablemos de cómo usar la sal de Epsom para aliviar el estreñimiento:
- La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) aprueba su uso como laxante para el estreñimiento ocasional.
- La mayoría de las personas tiene una evacuación entre 30 minutos y 6 horas después de usarla para el estreñimiento.
- Si usted usa la sal de Epsom por dos días seguidos y no tiene una evacuación, deje de usarla y considere otros laxantes o consulte a su proveedor de atención médica para otras recomendaciones de tratamiento.
Aunque la sal de Epsom puede ayudar a aliviar el estreñimiento cuando se toma como suplemento o se usa en baños, recuerde que no hay evidencia científica sólida que respalde todos los beneficios que se le atribuyen. Se necesita más investigación para entender bien cómo funciona. Aun así, por lo general es segura y fácil de usar.
Recuerde: si tiene inquietudes o padece estreñimiento crónico, lo mejor es consultar con su proveedor de atención médica para recibir consejos personalizados.
La sal de Epsom (sulfato de magnesio) puede usarse de varias maneras. El baño con sal de Epsom es una de las más comunes. Para tomar un baño con sal de Epsom:
- Agregue 475 gramos (2 tazas) de sal de Epsom al agua de una bañera estándar.
- Remoje su cuerpo en el agua por al menos 15 minutos.
- También puede disolver la sal de Epsom bajo el chorro de agua para que se disuelva más rápido.
- Aunque los baños calientes pueden relajar, no hay pruebas sólidas de beneficios específicos del baño con sal de Epsom por sí solo.
Al usar o tomar baños con sal de Epsom, es esencial tener precaución y conocer posibles efectos secundarios:
- Seguridad: La sal de Epsom suele ser segura para uso externo en baños. Después de cada baño, enjuáguese para evitar resequedad de la piel.
- Evite heridas abiertas o sarpullido: No aplique sal de Epsom sobre cortes abiertos o sarpullido, porque puede causar molestia o irritación.
- No la ingiera: No beba ni ingiera sal de Epsom, a menos que un profesional de la salud se lo indique. Tomarla puede causar hinchazón del abdomen y diarrea porque actúa como laxante.
- Si tiene diabetes: Si tiene diabetes y problemas en los pies, como llagas o heridas abiertas, es mejor evitar la sal de Epsom, porque puede empeorarlos.
- Alerta de alergia: Aunque es raro, algunas personas pueden ser alérgicas a la sal de Epsom. Si presenta ronchas, sarpullido, hinchazón en la boca o dificultad para respirar después de usarla, deje de usarla de inmediato y busque atención médica.
Recuerde: aunque la sal de Epsom suele ser segura para la mayoría de los adultos y niños, conviene consultar con su médico antes de probar remedios caseros nuevos o medicamentos de venta libre. Su médico podrá darle consejos personalizados según su salud y su historia clínica.