Causas y factores de riesgo del estreñimiento
El estreñimiento puede tener varias causas. Algunas comunes son:
- Movimiento lento de las heces por el sistema digestivo: Cuando las heces avanzan despacio, puede haber estreñimiento. Si permanecen mucho tiempo en los intestinos, se ponen duras y cuesta evacuarlas.
- Alimentación baja en fibra: Comer con poca fibra y pocos nutrientes puede contribuir al estreñimiento. La fibra da volumen a las heces y ayuda a que salgan. Sin suficiente fibra, las heces se vuelven duras y difíciles de eliminar.
- Deshidratación: No beber suficientes líquidos también puede causar estreñimiento. Cuando su cuerpo está deshidratado, absorbe más agua de las heces, y estas se vuelven más duras y secas.
- Falta de ejercicio: La actividad física estimula los músculos de los intestinos y ayuda a tener evacuaciones regulares. Hacer poco ejercicio puede contribuir al estreñimiento.
- Medicamentos: Algunos medicamentos, como ciertos antidepresivos y antiácidos, pueden causar estreñimiento como efecto secundario. Si toma medicamentos y tiene estreñimiento, hable con su médico.
- Problemas de nervios o bloqueos en el colon o el recto: Los problemas de los nervios o los bloqueos físicos en el colon o el recto pueden interferir con las evacuaciones normales y causar estreñimiento.
- Trastornos hormonales: Afecciones como la diabetes, el embarazo, el hipotiroidismo (la tiroides funciona poco), el hiperparatiroidismo (las paratiroides están muy activas) u otros desequilibrios hormonales pueden alterar el funcionamiento normal de los intestinos y contribuir al estreñimiento.
- Otras enfermedades: Algunas afecciones, como la colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn, las lesiones en la médula espinal o en el cerebro, y los trastornos funcionales del aparato digestivo (como el síndrome del intestino irritable o colon irritable) también pueden causar estreñimiento.
Si ha notado un cambio importante en sus heces o en sus hábitos de ir al baño, comuníquese con su médico. Su médico puede ayudarle a encontrar la causa de su estreñimiento y a descartar enfermedades graves.
Los factores de riesgo no modificables del estreñimiento son aquellos que una persona no puede cambiar ni controlar. Estos factores incluyen:
- Edad: A medida que las personas envejecen, aumenta el riesgo de estreñimiento. Esto ocurre porque los músculos del sistema digestivo pueden debilitarse con la edad, lo que hace más lento el paso de las heces por los intestinos.
- Sexo asignado al nacer: Algunas investigaciones sugieren que la asignación de sexo femenino al nacer puede ser un factor de riesgo no modificable para el estreñimiento. Sin embargo, el estreñimiento puede afectar a personas de todos los géneros.
- Genética: Los antecedentes familiares influyen en el estreñimiento. Si tiene familiares cercanos que han tenido estreñimiento, usted puede tener un riesgo más alto de presentarlo.
- Raza o etnia: Algunos grupos raciales o étnicos pueden tener un riesgo más alto de estreñimiento. Sin embargo, recuerde que estas diferencias no se deben solo a la raza o la etnia y pueden estar influidas por muchos otros factores.
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Los factores de riesgo modificables son cosas que se pueden cambiar con la conducta y el estilo de vida. Estos factores pueden aumentar la probabilidad de tener estreñimiento.
Algunos factores de riesgo modificables del estreñimiento son:
- Dieta: No consumir suficiente fibra es un factor modificable. La fibra agrega volumen a las heces y ayuda a ir al baño con regularidad. Se recomienda que las personas adultas consuman alrededor de 25 a 30 gramos de fibra al día.
- Hidratación: Estar deshidratado es otro factor modificable. Beber suficiente agua y mantenerse hidratado ablanda las heces y facilita evacuarlas. Por lo general, se recomienda beber al menos 1.9 litros de agua al día.
- Estilo de vida sedentario: Llevar una vida sedentaria o inactiva puede contribuir al estreñimiento. La actividad física ayuda a mover el intestino y favorece ir al baño con regularidad. Hacer ejercicio con regularidad, como caminar o nadar, puede ayudar a prevenir el estreñimiento.
- Medicinas: Tomar ciertas medicinas puede aumentar el riesgo de estreñimiento. Algunas, como ciertos analgésicos opioides (medicinas fuertes para el dolor) y sedantes (medicinas para dormir o calmar), pueden enlentecer el movimiento del sistema digestivo y causar estreñimiento. Si usted toma alguna medicina y tiene estreñimiento, hable con su proveedor de atención médica sobre posibles alternativas o soluciones.
- Afecciones médicas de base: Algunas afecciones, como problemas de la tiroides, la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple y músculos del piso pélvico debilitados, pueden aumentar el riesgo de estreñimiento. Controlar bien estas afecciones puede ayudar a aliviar o prevenir el estreñimiento.
Es importante saber que, aunque estos factores modificables aumentan la probabilidad de presentar estreñimiento, no significa que necesariamente ocurrirá. Hacer cambios positivos en estas áreas puede ayudar a reducir el riesgo de estreñimiento y a mejorar la salud digestiva en general.
Para prevenir o reducir la posibilidad de tener estreñimiento, usted puede:
- Aumentar la fibra: Coma más frutas, verduras, granos integrales y legumbres. La fibra aumenta el volumen de las heces y ayuda a que se muevan por los intestinos con más facilidad.
- Mantenerse bien hidratado: Beba suficiente agua durante el día. El agua ablanda las heces y facilita su salida.
- Hacer actividad física regular: El ejercicio ayuda a estimular las evacuaciones y previene el estreñimiento. Se recomienda hablar con su médico antes de hacer cambios grandes en su rutina de ejercicio.
- Establecer un horario para ir al baño: Ir al baño a la misma hora cada día ayuda a regular las evacuaciones. No retrase ni ignore las ganas de evacuar.
- Evitar alimentos procesados y comida rápida: Los alimentos procesados, las carnes y la comida rápida pueden contribuir al estreñimiento. Limite su consumo y prefiera una alimentación rica en alimentos integrales y frescos.
- Consultar al médico antes de cambios grandes: Antes de hacer cambios importantes en su alimentación o ejercicio, hable con su médico. Le puede dar consejos personalizados según sus necesidades y sus antecedentes médicos.
Si incorpora estas acciones en su rutina diaria, puede cambiar sus factores de riesgo y bajar la posibilidad de tener estreñimiento. Sin embargo, si el estreñimiento sigue o aparece una y otra vez, hable con un profesional de la salud para encontrar la causa y recibir el tratamiento adecuado.