Síntomas de la enfermedad celíaca en bebés
La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmune (el sistema de defensa del cuerpo reacciona de forma equivocada) que afecta a alrededor de 1 de cada 100 personas. Afecta el intestino delgado y hace que los bebés no toleren el gluten, que es una proteína del trigo, la cebada y el centeno. Puede aparecer a cualquier edad, incluso en la infancia. Cuando un bebé con enfermedad celíaca come gluten, se daña el revestimiento de su intestino delgado. Esto puede causar diarrea, náuseas, vómitos, distensión (hinchazón), gases y dolor de abdomen. Además, puede causar falta de nutrientes, pérdida de peso, anemia y retraso en el crecimiento y el desarrollo porque el intestino delgado no absorbe bien los nutrientes. El único tratamiento disponible es evitar los alimentos que contienen gluten. Es importante que los padres conozcan los factores de riesgo y las posibles señales en bebés para detectar la enfermedad temprano y prevenir daño intestinal a largo plazo.
En los bebés, los síntomas pueden variar. Algunas señales comunes son:
- Diarrea crónica.
- Estreñimiento crónico y gases.
- Náuseas y vómitos.
- Abdomen hinchado.
- Pérdida de peso o crecimiento lento.
- Menor apetito o come menos.
Si no se diagnostica ni se trata, pueden aparecer otros síntomas, como:
- No aumenta de peso ni crece como se espera (esto puede retrasar el desarrollo).
- Enzimas del hígado elevadas.
- Anemia.
- Irritabilidad.
Tenga en cuenta que los signos y síntomas pueden ser similares a los de otras intolerancias alimentarias y otras enfermedades. Por eso, es clave trabajar de cerca con un profesional de la salud para decidir si su bebé debe hacerse la prueba de la enfermedad celíaca.
El único tratamiento para la enfermedad celíaca es evitar los alimentos que contienen gluten. Esto significa evitar el trigo, la cebada y el centeno, y cualquier alimento que los contenga. Es esencial leer con cuidado las etiquetas de los alimentos y estar atento a fuentes ocultas de gluten.
Si su bebé recibe el diagnóstico de enfermedad celíaca, aquí tiene algunos consejos para alimentarlo:
- Lactancia materna: Si está amamantando a su bebé, continúe. La leche materna no contiene gluten.
- Fórmula sin gluten: Si su bebé no toma pecho o necesita más nutrición, hable con su pediatra sobre usar una fórmula infantil sin gluten.
- Introducción de alimentos sólidos: Cuando llegue el momento de ofrecer sólidos, trabaje con un profesional de la salud o un dietista/nutricionista con experiencia en enfermedad celíaca. Le guiarán sobre qué alimentos sin gluten son seguros y dan buena nutrición.
- Cereales sin gluten: Incluya cereales sin gluten como arroz, quinoa, mijo y maíz. Son seguros para personas con enfermedad celíaca.
- Frutas y verduras: Ofrezca variedad de frutas y verduras para asegurar vitaminas y minerales esenciales.
- Fuentes de proteína: Incluya proteínas sin gluten como carnes magras, pescado, huevos, legumbres (frijoles y lentejas) y tofu en las comidas de su bebé.
Recuerde: la detección temprana es clave para prevenir daño intestinal a largo plazo en los bebés con enfermedad celíaca. Si sospecha que su hijo puede tener enfermedad celíaca o tiene alguno de los síntomas mencionados, lo mejor es hablar con su pediatra sobre hacer la prueba.
Al seguir una dieta estricta sin gluten y trabajar de cerca con profesionales de la salud, usted puede ayudar a controlar los síntomas de la enfermedad celíaca en los bebés y apoyar su salud y bienestar.
Un brote o empeoramiento de la enfermedad celíaca (celiaquía) en bebés puede causar varios síntomas. Esté atento a los siguientes signos comunes:
- Síntomas digestivos: diarrea, náuseas, vómitos, hinchazón de la barriga y gases.
- Dolor abdominal: el bebé puede sentir molestias o dolor en el abdomen (barriga).
- Crecimiento y desarrollo deficientes: la celiaquía puede dificultar que el intestino delgado absorba los nutrientes, lo que retrasa el crecimiento y el desarrollo.
- Pérdida de peso: por la mala absorción de nutrientes, los bebés con celiaquía pueden tener dificultad para subir de peso.
- Deficiencias de nutrientes: puede haber falta de nutrientes importantes como hierro y calcio, que son clave para un crecimiento sano.
- Problemas en la piel: algunos bebés pueden presentar una erupción con mucha comezón llamada dermatitis herpetiforme.
- Cansancio: puede haber cansancio constante.
- Anemia: la celiaquía puede causar anemia por falta de hierro; esto puede provocar piel pálida y cansancio.
- Irritabilidad: los bebés con celiaquía pueden estar más inquietos o irritables de lo usual.
Si su bebé presenta un brote de celiaquía, el tratamiento más eficaz es evitar los alimentos con gluten. Esto significa eliminar todas las fuentes de trigo, cebada y centeno de su dieta. Lea con cuidado las etiquetas de los alimentos, ya que el gluten puede estar presente en muchos productos procesados.
Como madre o padre, es muy importante conocer los factores de riesgo y las posibles señales de celiaquía en bebés. Detectarla a tiempo es esencial para prevenir daño intestinal a largo plazo. Si, por los síntomas o factores de riesgo, usted sospecha que su bebé podría tener celiaquía, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico y orientación adecuados.