Dolor en los nervios como síntoma de la enfermedad celíaca

Descripción general

La enfermedad celíaca es un trastorno crónico del aparato digestivo y del sistema inmunitario. Daña el intestino delgado. Se activa al comer alimentos con gluten. El gluten es una proteína que está en el trigo, la cebada, el centeno y otros granos. El daño al intestino delgado puede causar problemas digestivos por mucho tiempo. También puede impedir que el cuerpo absorba todos los nutrientes de los alimentos. Esto puede causar desnutrición y otros problemas de salud graves. La enfermedad celíaca es diferente de la sensibilidad al gluten y de las alergias al trigo, porque daña específicamente el intestino delgado.

El dolor de nervios puede ser un síntoma de la enfermedad celíaca. Ocurre por daño al sistema nervioso causado por la enfermedad. Cuando hay dolor de nervios, usted puede sentir hormigueo, entumecimiento, ardor o una sensación de “alfileres y agujas”.

Reconocer el dolor de nervios como síntoma de la enfermedad celíaca puede ser difícil, porque puede tener muchas causas. Sin embargo, si una persona con enfermedad celíaca tiene alguno de estos síntomas, podría tratarse de dolor de nervios:

  • Sensación de hormigueo.
  • Entumecimiento en ciertas zonas.
  • Sensación de ardor en el área afectada.
  • Sensación de pinchazos, como “alfileres y agujas”.

Si usted cree que tiene dolor de nervios por la enfermedad celíaca, busque ayuda médica. Consultar a un médico es clave para obtener un diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado.

Cuando el dolor de nervios ocurre por la enfermedad celíaca, el médico puede recomendar varios tratamientos. Estos pueden incluir:

  • Antidepresivos (medicinas para la depresión).
  • Anticonvulsivos (medicinas para las convulsiones).
  • Medicamentos tópicos (que se aplican en la piel).

Use estos tratamientos solo bajo la indicación y la receta de un profesional de la salud. No se los administre usted mismo sin consultar al médico.

Si una persona con enfermedad celíaca tiene dolor de nervios, debe llamar a su médico o buscar atención médica si:

  • El dolor es fuerte y no se quita.
  • El dolor afecta sus actividades diarias y su calidad de vida.
  • El dolor viene con otros síntomas que preocupan.

Siempre es mejor consultar a un profesional de la salud, quien puede darle consejos personalizados según su situación.