Cómo se diagnostica la enfermedad celíaca

Descripción general

La enfermedad celíaca es un problema crónico del aparato digestivo y del sistema de defensas que daña el intestino delgado. Se activa al comer alimentos con gluten, que es una proteína del trigo, la cebada, el centeno y otros granos. El daño al intestino delgado puede causar problemas digestivos por mucho tiempo y evitar que el cuerpo absorba todos los nutrientes que necesita de los alimentos. Esto puede causar desnutrición y otros problemas graves de salud. La enfermedad celíaca es diferente de la sensibilidad al gluten y de las alergias al trigo, porque daña específicamente el intestino delgado.

Para diagnosticar la enfermedad celíaca, los médicos pueden hacer varios exámenes, pruebas de detección y procedimientos. Estas pruebas ayudan a confirmar el diagnóstico y a determinar el tipo, la gravedad o la etapa de la enfermedad. Los especialistas que participan en el diagnóstico pueden incluir gastroenterólogos u otros profesionales de la salud con experiencia en problemas digestivos.

Exámenes, pruebas y procedimientos comunes para diagnosticar la enfermedad celíaca:

  • Historia clínica y examen físico: el médico revisará su historia clínica y le preguntará sobre los síntomas que presenta. También le preguntará sobre su alimentación y sobre alimentos que le desencadenen síntomas. Además, le hará un examen físico para buscar señales de enfermedad celíaca, como dolor abdominal o erupción en la piel.
  • Análisis de sangre: a menudo se usan para detectar anticuerpos específicos relacionados con la enfermedad celíaca. Incluyen anticuerpos anti‑transglutaminasa tisular (tTG) y anticuerpos anti‑endomisio (EMA). Niveles altos de estos anticuerpos pueden indicar una reacción del sistema inmunitario (las defensas) al gluten. Otros análisis pueden revisar si hay anemia y medir niveles de vitaminas.
  • Pruebas genéticas: pueden ayudar a identificar variantes genéticas llamadas HLA‑DQ2 y HLA‑DQ8, asociadas con mayor riesgo de enfermedad celíaca. Sin embargo, tener estas variantes no significa necesariamente que la persona desarrollará la enfermedad.
  • Biopsia intestinal: consiste en tomar pequeñas muestras del revestimiento del intestino para examinarlas al microscopio. Este procedimiento es la prueba más confiable para diagnosticar la enfermedad celíaca. Por lo general se realiza con un endoscopio, un tubo delgado con una cámara que se introduce por la boca hasta el intestino delgado. Se toman varias muestras para aumentar la precisión.
  • Biopsia de piel: en algunos casos se hace para diagnosticar la enfermedad celíaca, sobre todo si la persona tiene dermatitis herpetiforme (DH), una manifestación en la piel de esta enfermedad. En la biopsia de piel se retiran pequeños fragmentos de piel para examinarlos al microscopio.
  • Evaluaciones nutricionales: se pueden hacer para evaluar deficiencias de nutrientes que ocurren por la mala absorción en la enfermedad celíaca.

Es importante saber que, aunque estas pruebas brindan información valiosa sobre la enfermedad celíaca, siempre deben ser interpretadas por profesionales de la salud con experiencia en el diagnóstico y manejo de esta afección. Si sospecha que puede tener enfermedad celíaca o le preocupan sus síntomas, consulte con un profesional de la salud. Esta persona podrá guiarle en el proceso de diagnóstico y ofrecerle opciones de atención y tratamiento adaptadas a sus necesidades.