La depresión como síntoma de la enfermedad celíaca

Descripción general

La depresión puede ser un síntoma de la enfermedad celíaca, una afección que afecta la capacidad del intestino delgado para digerir el gluten. Las investigaciones han mostrado que las personas con enfermedad celíaca tienen más probabilidad de presentar depresión que la población general. Los estudios han encontrado que la depresión puede ser más grave y frecuente en los adultos con enfermedad celíaca.

La causa exacta no se entiende por completo. Se cree que influyen factores emocionales y del cuerpo. Los síntomas físicos de la enfermedad celíaca, como las deficiencias de nutrientes y la inflamación, pueden afectar el funcionamiento del cerebro y contribuir a la depresión.

Reconocer la depresión puede ser difícil, porque a menudo se confunde con estar triste o desanimado. Pero la depresión es más grave y dura más que una reacción normal ante hechos de la vida. Los síntomas de depresión pueden incluir:

  • Sentirse sin esperanza, sin ayuda, con culpa o sin valor.
  • Inquietud e irritabilidad.
  • Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba.
  • Cambios en el apetito (falta de apetito o comer de más).
  • Dificultad para concentrarse y para tomar decisiones.
  • Dolores persistentes o problemas digestivos que no mejoran con el tratamiento.
  • Pensamientos o intentos de suicidio.

Si sospecha que usted o un ser querido puede tener depresión, busque ayuda médica. Los profesionales de la salud pueden brindarle apoyo y guiarle hacia opciones de tratamiento adecuadas. Además, si hay pensamientos de hacerse daño o de suicidio, busque atención médica de inmediato. Si usted o alguien que conoce está luchando o en crisis por ansiedad, depresión o pensamientos suicidas, hay ayuda. Llame o envíe un mensaje de texto al 988 o use el chat 988lifeline.org/chat para conectarse con consejeros de crisis capacitados.

El tratamiento de la depresión como síntoma de la enfermedad celíaca puede incluir:

  • Terapia: sesiones individuales con un terapeuta o participación en terapia de grupo.
  • Medicamentos: antidepresivos y otros medicamentos que puede recetar un profesional de la salud.
  • Cambios en el estilo de vida: hacer ajustes como beber menos alcohol y hacer más ejercicio.
  • Tratamientos alternativos: en algunos casos, se pueden recomendar la acupuntura o la terapia con luz.

Es importante saber que, aunque los tratamientos alternativos pueden tener beneficios, no deben reemplazar el tratamiento médico convencional para la depresión. Siempre consulte a un profesional de la salud antes de empezar cualquier tratamiento nuevo.

Si los síntomas de depresión interfieren con su vida diaria o si le preocupa su gravedad, busque ayuda médica. Atenderse pronto puede ayudar a controlar los síntomas y prevenir complicaciones de la depresión no tratada.

Recuerde: si usted o alguien que conoce tiene pensamientos de suicidio o de hacerse daño, busque ayuda de emergencia de inmediato llamando o enviando un mensaje de texto al 988 o use el chat 988lifeline.org/chat para conectarse con consejeros de crisis capacitados.