Enfermedad celíaca y lupus

Descripción general

La enfermedad celíaca y el lupus son enfermedades autoinmunes crónicas. Esto significa que el cuerpo ataca por error sus propios tejidos sanos. Es posible tener ambas, pero es poco común. En la enfermedad celíaca, el sistema inmunitario reacciona al gluten y daña el intestino delgado. El lupus, en cambio, puede afectar muchos órganos y sistemas del cuerpo.

La relación exacta entre la enfermedad celíaca y el lupus no se entiende por completo. La investigación no ha demostrado una causa o relación directa entre ambas. Es importante saber que la enfermedad celíaca no se convierte en lupus.

Algunos factores pueden aumentar el riesgo de tener enfermedad celíaca. Entre ellos están: tener familiares con enfermedad celíaca; tener otras enfermedades autoinmunes como diabetes tipo 1 o enfermedades autoinmunes de la tiroides o del hígado; síndrome de Down, síndrome de Turner y síndrome de Williams; deficiencia selectiva de IgA (un tipo de anticuerpo); lupus eritematoso sistémico (lupus); y artritis crónica juvenil.

El lupus puede afectar a cualquier persona, pero ciertos factores aumentan el riesgo. Entre ellos están: ser mujer (el lupus es más común en mujeres); ser de ascendencia afroamericana, indígena de Estados Unidos, latina o asiática (puede afectar a personas de cualquier raza o etnia); tener familiares con lupus u otras enfermedades autoinmunes; y factores del ambiente, como la exposición al sol o ciertos medicamentos.

Los síntomas del lupus varían entre personas y pueden cambiar con el tiempo. Algunos síntomas comunes son: dolor en músculos y articulaciones; cansancio prolongado o extremo; erupción en la piel; dolor en el pecho; caída del cabello; sensibilidad al sol o a la luz; fiebre; llagas en la boca; anemia; problemas de memoria; problemas de coagulación de la sangre; enfermedad de los ojos; y problemas de riñón (nefritis lúpica). Estos síntomas pueden afectar mucho la salud y la calidad de vida.

No hay cura para el lupus. El tratamiento se enfoca en controlar los síntomas y prevenir brotes. Las opciones incluyen: medicamentos para el dolor e inflamación que no son esteroides, llamados antiinflamatorios no esteroides (AINE); corticosteroides (esteroides); medicamentos inmunosupresores (bajan la respuesta del sistema inmunitario); y medicamentos antipalúdicos (usados para la malaria). La meta del tratamiento es bajar la inflamación y controlar los síntomas.

No se conoce una forma específica de prevenir el lupus en personas con enfermedad celíaca. Pero hay medidas generales para bajar el riesgo de cualquier enfermedad autoinmune. Por ejemplo, tener un estilo de vida saludable con ejercicio regular y una alimentación balanceada rica en frutas y verduras. También es importante manejar el estrés y evitar fumar.

Si le preocupa su salud o su riesgo de tener estas afecciones, hable con un profesional de la salud. Puede darle consejos personalizados según su situación.