Enfermedad celíaca y gastritis

Descripción general

La enfermedad celíaca y la gastritis son dos afecciones diferentes que a veces pueden ocurrir al mismo tiempo. La enfermedad celíaca es una afección autoinmunitaria (el sistema de defensa ataca por error) que aparece cuando el cuerpo reacciona al gluten, una proteína del trigo, la cebada y el centeno. Esta reacción daña el intestino delgado y puede causar dolor abdominal, distensión o gases, diarrea y estreñimiento.

La gastritis, por otra parte, es la inflamación del revestimiento del estómago. Puede deberse a infecciones, algunos medicamentos, consumo excesivo de alcohol y estrés. La enfermedad celíaca no causa gastritis de forma directa, pero quienes la tienen pueden tener más riesgo de desarrollar gastritis por la inflamación crónica en su sistema digestivo.

Factores de riesgo de tener gastritis en personas con enfermedad celíaca:

  • Inflamación crónica: la enfermedad celíaca inflama el intestino delgado de forma continua. Esa inflamación puede extenderse al estómago y contribuir a la gastritis.
  • Deficiencias nutricionales: el daño en el intestino delgado puede dificultar la absorción de nutrientes. Estas deficiencias pueden debilitar las defensas y aumentar el riesgo de gastritis.
  • Trastornos autoinmunitarios: la enfermedad celíaca es autoinmunitaria. Quienes tienen una afección autoinmunitaria son más propensos a presentar otras, como la gastritis autoinmunitaria.

Síntomas comunes de la gastritis:

  • Dolor o molestia abdominal.
  • Náuseas y vómitos.
  • Distensión o sentirse lleno rápidamente al comer.
  • Pérdida del apetito.
  • Indigestión o acidez.

Si no se trata, la gastritis puede causar complicaciones como úlceras de estómago o sangrado. Busque atención médica si los síntomas son persistentes o intensos.

El tratamiento de la gastritis busca bajar la inflamación del estómago y aliviar los síntomas. El plan depende de la causa. Opciones generales:

  • Medicamentos: inhibidores de la bomba de protones (IBP) o bloqueadores de los receptores H2 de histamina (bloqueadores H2) para reducir el ácido del estómago y ayudar a sanar el revestimiento.
  • Antibióticos: si una infección por Helicobacter pylori causa la gastritis, se indican antibióticos para eliminarla.
  • Cambios en el estilo de vida: ajustar la alimentación (evitar comidas picantes, alcohol y alimentos ácidos) puede aliviar los síntomas. Manejar el estrés y mantener un peso saludable también ayuda.

Tenga en cuenta que estos tratamientos ayudan a controlar los síntomas de la gastritis, pero no tratan la enfermedad celíaca. El único tratamiento para la enfermedad celíaca es seguir una dieta estricta sin gluten.

Para prevenir la gastritis en personas con enfermedad celíaca, es clave manejar bien la celiaquía. Pasos que pueden ayudar:

  • Dieta estricta sin gluten: es fundamental para bajar la inflamación en el sistema digestivo.
  • Controles regulares con un profesional de la salud: las consultas con alguien con experiencia en enfermedad celíaca ayudan a vigilar su salud y a resolver problemas a tiempo.
  • Evitar desencadenantes: identifique y evite lo que empeora sus síntomas o aumenta la inflamación para prevenir complicaciones como la gastritis.
  • Cuidar la salud en general: haga ejercicio con regularidad, maneje el estrés y duerma lo suficiente para apoyar la salud digestiva.

Recuerde consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados según su situación. Esa persona puede guiarle en el manejo de la enfermedad celíaca y en cómo reducir el riesgo de complicaciones como la gastritis.