Enfermedad celíaca y diverticulitis

Descripción general

La enfermedad celíaca no causa diverticulitis de forma directa. La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmunitaria en la que el sistema de defensa del cuerpo reacciona al gluten, una proteína del trigo, la cebada y el centeno. Esta reacción daña el revestimiento del intestino delgado. La diverticulitis, en cambio, ocurre cuando divertículos (pequeñas bolsas) en el intestino se inflaman o se infectan.

Sin embargo, hay factores de riesgo de diverticulitis que pueden relacionarse con la enfermedad celíaca. Uno es una dieta baja en fibra. Las personas con enfermedad celíaca deben evitar alimentos con gluten, lo que puede limitar el consumo de granos integrales ricos en fibra. Una dieta baja en fibra puede favorecer la formación de divertículos, que son las bolsas que se inflaman en la diverticulitis.

Los síntomas de la diverticulitis pueden variar, pero con frecuencia incluyen dolor abdominal (por lo general del lado izquierdo), náuseas y vómitos, fiebre, estreñimiento y diarrea. Algunos síntomas de la diverticulitis se parecen a los de la enfermedad celíaca. Estos síntomas pueden afectar mucho la salud y la calidad de vida. Los casos graves pueden causar complicaciones como abscesos o perforación de los divertículos, que requieren atención médica inmediata.

El tratamiento de la diverticulitis depende de la gravedad. Los casos leves pueden manejarse con un corto período de observación sin antibióticos. En esos casos, a menudo se recomienda una dieta baja en fibra hasta que los síntomas mejoren. En casos más graves o con complicaciones, el tratamiento puede incluir antibióticos, una dieta de líquidos claros para que el colon descanse, medicinas para el dolor (por lo general paracetamol [acetaminofén] en lugar de otros antiinflamatorios) y, a veces, cirugía para quitar una parte del colon.

Aunque no hay una forma segura de evitar la diverticulitis en personas con enfermedad celíaca, sí hay medidas para bajar el riesgo:

  • Seguir una dieta alta en fibra. Aunque deba evitar granos con gluten, puede incluir otras fuentes de fibra: frutas, verduras, legumbres y cereales integrales sin gluten.
  • Mantenerse físicamente activo. El ejercicio regular ayuda a la digestión y al movimiento intestinal.
  • No fumar. Fumar es un factor de riesgo para la diverticulitis.
  • Alcanzar y mantener un peso saludable. La obesidad es otro factor de riesgo de diverticulitis.

Es importante hablar de estas recomendaciones con un profesional de la salud antes de hacer cambios grandes en su dieta o estilo de vida. Su profesional de la salud puede darle orientación personalizada según sus necesidades y su historia clínica.