Enfermedad celíaca y anemia
La enfermedad celíaca puede causar anemia por varias razones. La inflamación en el intestino delgado daña las vellosidades (pequeñas proyecciones que absorben los nutrientes de los alimentos). Este daño reduce la absorción de hierro y causa anemia por falta de hierro, también llamada anemia ferropénica (AF).
Además, la inflamación de la mucosa intestinal que provoca la enfermedad celíaca puede causar anemia de enfermedad crónica (AEC). En este tipo de anemia, la respuesta del sistema de defensas a la inflamación afecta la producción y el funcionamiento de los glóbulos rojos.
Factores de riesgo de anemia por enfermedad celíaca:
- No seguir una dieta sin gluten (DSG): Si una persona con enfermedad celíaca no sigue la DSG de forma estricta, puede consumir gluten sin querer. Esto empeora el daño intestinal y reduce la absorción de nutrientes, incluido el hierro.
- Dieta sin gluten baja en hierro: Algunos alimentos sin gluten no están enriquecidos o fortificados con hierro, lo que puede bajar los niveles de hierro en el cuerpo.
- Daño intestinal persistente: A veces, aun con una DSG estricta, la mucosa intestinal sigue dañada, lo que mantiene la mala absorción de hierro y la anemia.
Los síntomas de la anemia pueden variar según la cantidad de glóbulos rojos. Síntomas comunes: cansancio o mucha falta de energía, debilidad, inquietud, menor capacidad para hacer ejercicio, dolor en el pecho, falta de aire, piel pálida, latidos rápidos o irregulares, manos o pies fríos.
La anemia puede afectar mucho su vida y su salud. Puede causar fatiga y debilidad, y afectar sus actividades diarias y su calidad de vida. La anemia grave puede causar complicaciones, como daño a órganos o problemas para pensar con claridad.
El tratamiento de la anemia depende de la causa y la gravedad. En la anemia leve por enfermedad celíaca relacionada con falta de nutrientes, la meta puede ser reponer los nutrientes perdidos con suplementos y medicamentos a corto plazo. En la anemia crónica o grave, el tratamiento busca subir los niveles de hemoglobina (la proteína de la sangre que transporta oxígeno), aliviar los síntomas y reducir el riesgo de complicaciones.
Si usted tiene enfermedad celíaca y quiere bajar su riesgo de tener anemia o evitar que una anemia empeore, es importante:
- Seguir estrictamente una dieta sin gluten (DSG): Cumplir la DSG reduce la inflamación del intestino delgado y mejora la absorción de nutrientes.
- Asegurar una buena ingesta de hierro: Incluya alimentos ricos en hierro como carnes magras, frijoles, espinaca y productos sin gluten enriquecidos con hierro. También puede hablar con su médico sobre suplementos de hierro, si los necesita.
- Vigilar sus niveles de nutrientes con regularidad: Hágase análisis de sangre periódicos para revisar niveles como el hierro y corregir cualquier carencia a tiempo.
- Buscar orientación médica: Trabaje de cerca con su profesional de la salud, quien puede darle consejos personalizados para manejar su condición y prevenir complicaciones como la anemia.
Recuerde: aunque estas recomendaciones suelen ayudar a las personas con enfermedad celíaca, siempre consulte con un profesional de la salud que pueda darle orientación personalizada según sus necesidades y su historia clínica.