Acerca de la enfermedad celíaca en bebés
La enfermedad celíaca es una enfermedad autoinmunitaria (cuando el sistema de defensa del cuerpo ataca por error su propio intestino delgado). Hace que los bebés no toleren el gluten, una proteína que está en el trigo, la cebada y el centeno.
Se estima que afecta a cerca de 1 de cada 100 personas y puede aparecer a cualquier edad, incluso en los bebés. Cuando un bebé con enfermedad celíaca consume gluten, se lastima la capa interna de su intestino delgado. Esto puede causar diarrea, náuseas, vómitos, hinchazón de la barriga, gases y dolor de barriga. También puede causar falta de nutrientes, pérdida de peso, anemia y retraso en el crecimiento y el desarrollo, porque el intestino delgado no absorbe bien los nutrientes.
El único tratamiento disponible es evitar los alimentos que contienen gluten. Es importante que los padres conozcan los factores de riesgo y las posibles señales de la enfermedad celíaca en los bebés para favorecer la detección temprana y prevenir daño intestinal a largo plazo.
La enfermedad celíaca (EC) en los bebés es un trastorno causado por el sistema inmunitario. Se activa por el gluten y proteínas relacionadas en personas con predisposición genética. Las causas en el cuerpo de la EC en los bebés incluyen:
- Predisposición genética: Tener ciertos genes, en específico los del antígeno leucocitario humano (HLA) DQ2 y DQ8, aumenta el riesgo de desarrollar EC.
- Factores del entorno: Infecciones, como infecciones por virus o bacterias al inicio de la vida, podrían actuar como desencadenantes del desarrollo de la EC en niños con predisposición genética.
Los factores de riesgo de la EC en bebés que no se pueden cambiar ni controlar incluyen:
- Antecedentes familiares: Tener un familiar de primer grado con EC, como un padre o un hermano, aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad.
- Factores genéticos: Portar los genes HLA-DQ2 o HLA-DQ8 también aumenta el riesgo.
Los factores de riesgo modificables, es decir, los que se pueden influir o cambiar, de la EC en bebés no están bien establecidos. Sin embargo, algunos factores posibles que podrían influir en el desarrollo de la EC incluyen:
- Momento de introducir el gluten: Introducir el gluten en la dieta del bebé antes de los 4 meses o después de los 7 meses de edad podría aumentar el riesgo.
- Lactancia materna: Algunos estudios sugieren que dar lactancia materna al momento de introducir el gluten podría reducir el riesgo de desarrollar EC.
- Microbiota intestinal: La composición de la microbiota intestinal (las bacterias normales del intestino) del bebé también podría afectar el desarrollo de la EC.
Es importante recordar que, aunque estos factores pueden influir en el riesgo de desarrollar EC, no garantizan que ocurra. Si le preocupa el riesgo de EC en su bebé, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
En los bebés, los síntomas tempranos más comunes de la enfermedad celíaca incluyen:
- Diarrea por mucho tiempo
- Estreñimiento por mucho tiempo y gases
- Náuseas y vómitos
- Vientre hinchado
- Baja de peso o crecimiento lento
- Poco apetito o come menos
- Está irritable
A medida que la enfermedad celíaca avanza en los bebés, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Problemas para crecer y aumentar de peso (crecimiento lento que puede causar retrasos en el desarrollo)
- Niveles altos de enzimas del hígado
- Anemia
Es importante saber que los signos y síntomas de la enfermedad celíaca en los bebés pueden parecerse a los de otras intolerancias alimentarias y otros problemas de salud. Si sospecha que su bebé puede tener enfermedad celíaca, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para las pruebas y el diagnóstico adecuados. Puede orientarle sobre los próximos pasos y el tratamiento adecuado si hace falta.
Para diagnosticar la enfermedad celíaca en bebés, los profesionales de la salud suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: Un profesional revisa a su bebé con cuidado para buscar señales o síntomas relacionados con la enfermedad celíaca.
- Antecedentes médicos: Reunir información sobre los antecedentes médicos de su bebé ayuda a identificar posibles factores de riesgo o síntomas asociados con la enfermedad celíaca.
- Análisis de sangre: Se hacen pruebas en la sangre para detectar anticuerpos (proteínas de defensa) relacionados con la enfermedad celíaca, como anti-transglutaminasa tisular (tTG) y anti-endomisio (EMA).
- Biopsia intestinal: Se puede tomar una pequeña muestra de tejido del intestino delgado mediante una endoscopia (un tubo delgado con una cámara que entra por la boca) para confirmar el diagnóstico. Este procedimiento permite ver directamente el revestimiento del intestino.
- Pruebas genéticas: Las pruebas genéticas pueden identificar genes específicos relacionados con la enfermedad celíaca. Esto aporta más información sobre el riesgo y la posible gravedad del problema.
Es importante consultar con un profesional de la salud para recibir orientación y consejos personalizados sobre estos exámenes, pruebas y procedimientos.
Las metas del tratamiento de la enfermedad celíaca en bebés son: controlar los síntomas, favorecer el crecimiento y el desarrollo adecuados, y prevenir complicaciones a largo plazo. Estas son las medidas recomendadas y cómo ayudan:
- El tratamiento principal es una dieta sin gluten de por vida. Esto significa evitar todos los alimentos que contienen trigo, cebada y centeno. La dieta sin gluten permite que el intestino delgado sane, reduce los síntomas y evita daño intestinal a largo plazo.
- Cambios en hábitos de salud: Además de seguir la dieta sin gluten, es importante que los padres se informen sobre la enfermedad celíaca y los alimentos que contienen gluten. Trabaje de cerca con una dietista registrada especializada en enfermedad celíaca. Esto puede ayudarle a cumplir bien la dieta sin gluten.
- Otros tratamientos recomendados: Los suplementos de probióticos (bacterias “buenas”) se están estudiando como posible medida preventiva para la enfermedad celíaca en bebés. Hay ensayos clínicos en curso que investigan si los probióticos ayudan a reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad celíaca.
Recuerde: consulte siempre con su profesional de la salud antes de hacer cualquier cambio en el plan de tratamiento de su bebé.