Cálculos biliares pigmentarios
Los cálculos biliares se forman cuando la bilis no se vacía de la vesícula biliar como debe. También pueden formarse cuando la bilis (el líquido digestivo que produce el hígado y se guarda en la vesícula biliar) tiene demasiado colesterol o bilirrubina, o muy pocas sales biliares.
Los factores de riesgo de los cálculos biliares pigmentarios incluyen:
- Tener cirrosis, una enfermedad del hígado en la que hay tejido cicatricial en lugar de tejido sano.
- Tener una infección de las vías biliares.
- Tener un trastorno de la sangre en el que se descomponen los glóbulos rojos, lo que aumenta la cantidad de bilirrubina en la sangre. Ejemplos de este tipo de trastorno son la anemia hemolítica o la enfermedad de células falciformes.
- Tener antecedentes familiares de cálculos biliares pigmentarios. Puede haber un vínculo genético con estos cálculos.
Muchas personas con cálculos biliares no tienen síntomas y no se dan cuenta, a menos que tengan un ataque de la vesícula biliar. Un ataque puede ocurrir cuando un cálculo, de cualquier tipo, bloquea la vía biliar (los conductos por donde pasa la bilis) e impide que la bilis llegue al intestino delgado. Los síntomas incluyen:
- Dolor muy intenso y punzante en la parte alta del abdomen (justo debajo de las costillas, en el centro)
- Dolor que puede correrse desde donde empezó hacia la espalda, el hombro y el pecho
- Náuseas y vómitos
- Pérdida del apetito
- Ictericia (color amarillo en la piel y/o los ojos)
- Fiebre
- Malestar general: sensación de incomodidad, enfermedad o desasosiego
- Orina oscura (color té)
- Heces claras (color arcilla)
Es importante saber que no todas las personas con cálculos biliares tendrán síntomas. Algunas pueden tener cálculos sin notar señales ni molestias. Si presenta cualquier síntoma relacionado con cálculos biliares, busque atención médica de inmediato.
Los médicos usan una combinación de sus antecedentes médicos, un examen físico y varias pruebas, entre ellas:
- Antecedentes médicos: El médico le preguntará sobre sus síntomas, cualquier problema de salud previo o inquietud que pueda aumentar su riesgo de cálculos biliares pigmentarios (de pigmento), y sus antecedentes familiares de cálculos biliares.
- Examen físico: Durante el examen, el médico revisará su cuerpo y verificará si hay dolor o sensibilidad en el abdomen.
- Análisis de sangre: Un profesional de la salud puede tomarle una muestra de sangre para buscar señales de infección o inflamación en los conductos biliares, la vesícula biliar, el páncreas o el hígado.
- Ecografía abdominal: Esta prueba usa ondas de sonido para crear una imagen de la vesícula biliar y otros órganos. Es la mejor prueba de imagen para detectar cálculos biliares.
- Colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM): Esta prueba ofrece una vista detallada de los conductos biliares.
- Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE): Este procedimiento ayuda a localizar y posiblemente extraer cálculos de los conductos biliares.
- Gammagrafía con ácido iminodiacético hepatobiliar (HIDA): Estas imágenes muestran qué tan bien están funcionando el hígado, la vesícula biliar y los conductos biliares.
A veces, los médicos encuentran cálculos biliares mientras investigan otras afecciones o durante la evaluación de un dolor de estómago. El diagnóstico específico del tipo de cálculo biliar (de colesterol o pigmentario) se hace al examinar el aspecto y la composición de un cálculo que puede retirarse con cirugía o con procedimientos de CPRE.
Los objetivos del tratamiento de los cálculos biliares pigmentarios (un tipo de piedras en la vesícula) son controlar los síntomas, prevenir complicaciones y evitar que vuelvan. Las opciones incluyen:
- Cirugía: El tratamiento más común para las piedras con síntomas es quitar la vesícula biliar. Esta cirugía se llama colecistectomía. Puede hacerse por laparoscopia, que es poco invasiva y usa cortes pequeños, o como cirugía abierta, que usa un corte más grande en el abdomen. Al quitar la vesícula, se elimina la fuente que forma las piedras y se previenen episodios futuros.
- Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE): Este procedimiento combina una endoscopia del aparato digestivo alto y rayos X para encontrar y tratar problemas en los conductos de la bilis y del páncreas. Puede ayudar a sacar una piedra que está tapando el conducto biliar.
- Litotricia por ondas de choque: En este procedimiento, se usan ondas de choque para romper una piedra en partes pequeñas, para que el cuerpo las elimine o el equipo médico las pueda sacar con más facilidad.
Los tratamientos usados para los cálculos de colesterol, como los medicamentos y los cambios en la dieta, pueden no aplicar a los cálculos pigmentarios.
La elección del tratamiento depende de la gravedad de sus síntomas, del tamaño y número de piedras, y de sus preferencias. Un profesional de la salud evaluará su caso y le recomendará la opción más adecuada para manejar las piedras en la vesícula de forma efectiva.
Los cálculos biliares son piedras duras que pueden formarse en la vesícula biliar. Pueden estar hechos de colesterol o de una sal biliar llamada bilirrubina. Los cálculos pueden variar de tamaño y a menudo no causan síntomas (son asintomáticos) en muchas personas. Cuando un cálculo biliar tapa un conducto del sistema biliar, puede causar dolor y malestar. Este bloqueo puede ocurrir en la vesícula biliar o en los conductos biliares.
Si un cálculo biliar bloquea la salida de la bilis de la vesícula biliar, puede causar inflamación y dar lugar a una afección llamada colecistitis (inflamación de la vesícula biliar). La colecistitis ocurre cuando la vesícula se inflama por una obstrucción causada por cálculos u otros factores. Si no se trata, pueden presentarse complicaciones, como:
- Inflamación de la vesícula biliar: La colecistitis es una complicación común de los cálculos biliares. Causa dolor intenso en la parte superior derecha o en el centro del abdomen, y puede correrse al hombro derecho o a la espalda. Otros síntomas incluyen abdomen sensible, fiebre, náuseas o vómitos.
- Infección: Los cálculos biliares pueden causar infección en la vesícula biliar (colecistitis), en los conductos biliares (colangitis, infección de los conductos biliares) o en el hígado (hepatitis, infección del hígado). Estas infecciones pueden ser graves si no se tratan pronto.
- Pancreatitis (inflamación del páncreas): La pancreatitis por cálculos biliares ocurre cuando un cálculo tapa el conducto pancreático, lo que inflama el páncreas. Esta afección puede ser muy dolorosa y puede requerir hospitalización.
Recuerde: detectarlas temprano y recibir el tratamiento adecuado es clave para manejar los cálculos biliares y reducir el riesgo de complicaciones. Si sospecha que puede tener cálculos biliares o presenta síntomas relacionados, busque atención médica para un diagnóstico correcto y orientación sobre opciones de tratamiento.