Cómo se diagnostican las piedras en la vesícula

Descripción general

Los cálculos biliares (piedras en la vesícula) son pedazos duros, como piedritas, que se forman en la vesícula biliar. Pueden estar hechos de colesterol o de bilirrubina (una sustancia que se forma cuando el cuerpo descompone glóbulos rojos). El tamaño varía: desde tan pequeños como un grano de arena hasta tan grandes como una pelota de golf. Cuando los cálculos bloquean los conductos biliares (los tubos que llevan la bilis), pueden causar dolor repentino y pueden requerir atención médica de inmediato. Si no se tratan, los cálculos pueden causar complicaciones. Algunas causas comunes son: que la vesícula no se vacíe bien, demasiado colesterol en la bilis y demasiada bilirrubina en la bilis.

Para diagnosticar cálculos biliares, los médicos usan una combinación de evaluaciones, pruebas y procedimientos. Los especialistas que pueden participar incluyen gastroenterólogos y radiólogos.

Estas son algunas de las evaluaciones, pruebas y procedimientos que se usan para diagnosticar los cálculos biliares:

  • Historia clínica y examen físico: El médico hablará con usted sobre sus síntomas y otros factores que puedan contribuir al problema. Revisará el abdomen para ver si hay dolor al tocar u otras señales de enfermedad. Esta evaluación inicial da pistas importantes para saber si hay cálculos.
  • Análisis de sangre: Buscan señales de infección, inflamación u otros problemas en los conductos biliares, la vesícula biliar, el páncreas o el hígado. Estas pruebas pueden mostrar indicadores de cálculos biliares.
  • Ultrasonido abdominal: Es una prueba común que usa ondas de sonido para crear imágenes de la vesícula y otros órganos. Al “rebotar” ondas de sonido, el ultrasonido puede detectar la presencia de cálculos.
  • Otras pruebas de imagen: La tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM) pueden recomendarse durante la evaluación. Dan imágenes detalladas del abdomen y ayudan a identificar el tipo de cálculos y qué tan avanzado es el problema.
  • Estudios de imagen especializados: En algunos casos, se necesitan pruebas adicionales para ver los conductos biliares con más detalle. Estas incluyen:
  • Colangiopancreatografía por resonancia magnética (CPRM): Da una vista detallada de los conductos biliares usando tecnología de resonancia magnética.
  • Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE): Permite localizar y, a veces, retirar cálculos mediante un tubo delgado con luz y cámara.
  • Gammagrafía hepatobiliar (HIDA): Muestra cómo funcionan el hígado, la vesícula y los conductos biliares. Puede ayudar a ver anormalidades o bloqueos causados por cálculos.

Estas evaluaciones, pruebas y procedimientos son clave para diagnosticar los cálculos y determinar su tipo y qué tan grave es. Es posible que le recomienden otras pruebas para ayudar al profesional de la salud a hacer un diagnóstico preciso y a crear un plan de tratamiento personalizado, según sus necesidades.