Causas y factores de riesgo de la colangitis esclerosante primaria

Descripción general

La colangitis esclerosante primaria (CEP) es una enfermedad crónica del hígado. Se caracteriza por inflamación y cicatrices en los conductos biliares, tanto dentro como fuera del hígado. Esta inflamación y estas cicatrices pueden causar que los conductos se estrechen o se tapen. Cuando los conductos biliares están estrechos o tapados, la bilis (un líquido digestivo que produce el hígado) se acumula en el hígado y causa más daño. Se cree que la CEP es una enfermedad autoinmunitaria, es decir, el sistema inmunitario (las defensas del cuerpo) ataca por error las células sanas de los conductos biliares. Con el tiempo, la CEP puede avanzar a cirrosis y hasta a fallo del hígado.

Se piensa que la CEP se debe a una combinación de factores genéticos y ambientales. Las personas con cambios genéticos pueden tener más riesgo, porque a menudo ocurre en varios miembros de una misma familia. Los familiares cercanos (como padres, madres, hermanos o hijos) de alguien con CEP tienen mayor riesgo de presentar la enfermedad. Variaciones genéticas específicas pueden aumentar el riesgo, y la exposición a ciertos factores del ambiente puede desencadenarla. Sin embargo, aún no se conocen con precisión los cambios genéticos ni los desencadenantes ambientales.

Hay evidencia de que variaciones en algunos genes relacionados con la función del sistema inmunitario influyen en el riesgo de presentar CEP. Los genes más asociados pertenecen a una familia llamada complejo del antígeno leucocitario humano (HLA). El complejo HLA ayuda al sistema inmunitario a distinguir las proteínas del propio cuerpo de las proteínas extrañas, como las de virus y bacterias. Cada gen HLA tiene muchas variaciones normales. Esto permite que el sistema inmunitario de cada persona reaccione ante una amplia variedad de proteínas extrañas.

Factores de riesgo no modificables (factores de riesgo que no se pueden cambiar)

Los factores de riesgo de la colangitis esclerosante primaria (CEP) que no se pueden cambiar incluyen la edad, la genética y la raza u origen étnico. A continuación, más información sobre algunos de estos factores:

  • Genética: Los factores genéticos influyen en el desarrollo de la CEP. Ciertos cambios en los genes, llamados mutaciones germinales (presentes en casi todas las células desde el nacimiento), existen. Sin embargo, todavía no se han identificado cambios heredados específicos que aumenten mucho el riesgo de CEP.
  • Antecedentes familiares: La CEP a menudo ocurre en varios miembros de una familia, lo que sugiere una predisposición genética. Los familiares de primer grado (madre o padre, hermanos o hermanas, hijos o hijas) de alguien con CEP tienen más riesgo de desarrollar la enfermedad.
  • Enfermedad inflamatoria intestinal (EII): Las personas con colitis ulcerosa y, en menor medida, con enfermedad de Crohn tienen más riesgo de CEP.

Es importante saber que estos factores de riesgo no garantizan que una persona vaya a desarrollar CEP. Solo indican una probabilidad más alta. Tampoco significa que, si no los tiene, no pueda desarrollar CEP. La aparición de la CEP está influida por una combinación de factores genéticos, ambientales y de estilo de vida.

Factores de riesgo modificables (factores que usted puede cambiar)

La colangitis esclerosante primaria (CEP) es una enfermedad que causa inflamación y cicatrices en los conductos biliares y afecta el hígado. Se asocia con factores de riesgo no modificables, que no se pueden cambiar, y factores de riesgo modificables, que sí se pueden cambiar o influir.

Factores de riesgo modificables de la CEP incluyen:

  • Estilo de vida: Aunque no está comprobado de forma definitiva, se cree que fumar, el consumo de alcohol y la obesidad podrían aumentar el riesgo de desarrollar CEP.
  • Factores ambientales: Algunos factores del entorno pueden desencadenar una reacción autoinmunitaria (cuando el sistema de defensas ataca por error al propio cuerpo) que lleva a la CEP. No se conocen bien los desencadenantes exactos, pero la exposición a ciertas sustancias químicas se ha asociado con un mayor riesgo de desarrollar CEP.

Es importante saber que, aunque se han identificado estos factores de riesgo modificables, no significan que una persona vaya a desarrollar CEP. Solo aumentan la probabilidad de tener esta afección. Además, cambiar estos factores no garantiza protección contra la CEP, pero puede ayudar a reducir el riesgo.

Reducir riesgos

No hay una forma probada de prevenir por completo la colangitis esclerosante primaria (CEP). Aun así, hay pasos que pueden ayudar a bajar el riesgo o a reducir el daño al hígado. Estos pasos no aseguran prevenirla. Lo mejor es consultar con su médico para recibir consejos personalizados. Acciones que pueden ayudar:

  • Deje de fumar: Fumar se ha relacionado con un mayor riesgo de CEP. Si usted fuma, dejarlo puede ser difícil. Su médico puede ayudarle a crear un plan para dejar de fumar que funcione para usted.
  • Siga las indicaciones de su médico: Es clave seguir cualquier consejo médico o plan de tratamiento. Esto puede incluir tomar los medicamentos recetados, asistir a controles médicos regulares y seguir recomendaciones de alimentación y estilo de vida.
  • Evite el alcohol: El alcohol puede dañar el hígado. Por eso es importante limitarlo o no beber nada de alcohol. Su médico puede indicarle límites seguros o recomendar no beber en absoluto si es necesario.
  • Hable con su médico antes de tomar medicamentos o suplementos nuevos: Algunos medicamentos o suplementos pueden afectar el hígado. Antes de empezar algo nuevo, es esencial comentarlo con su médico para asegurarse de que sea seguro para usted y no empeore su problema del hígado.
  • Mantenga un peso saludable: Lograr y mantener un peso saludable ayuda a su salud en general, incluido el hígado. Su médico puede ayudarle a definir el rango de peso adecuado para usted según su edad, estatura y antecedentes médicos.
  • Evite las drogas ilegales: El consumo de drogas ilegales puede dañar mucho el hígado y aumentar el riesgo de enfermedades del hígado como la CEP. Es importante no consumir estas sustancias.

Recuerde: hable de estas acciones con su médico. Él o ella puede darle orientación personalizada según su situación.