Sobre la fisura anal

Descripción general

Una fisura anal es una pequeña grieta o corte en el revestimiento del ano o del conducto anal. Puede ocurrir por varias razones, como estreñimiento, sexo anal, infecciones y otros factores. Este problema puede causar dolor durante y después de evacuar. También puede haber manchas de sangre en las heces.

La mayoría de las fisuras anales miden menos de 1 centímetro (cm), pero aunque sean pequeñas pueden causar mucho dolor porque el ano es una zona muy sensible. En algunos casos, la fisura puede ser tan profunda que deja expuesto el músculo que está debajo.

Muchas fisuras sanan solas, pero algunas persisten y se vuelven crónicas (duran más tiempo). En esos casos, pueden necesitar tratamientos médicos o cirugía. Para prevenirlas, mantenga una dieta rica en fibra y beba suficiente agua para evitar el estreñimiento.

Causas y factores de riesgo

Las causas de la fisura anal (un pequeño desgarro en la piel del ano) se relacionan con esfuerzo o presión sobre el ano o el canal anal, músculos anales tensos o inflamados y estreñimiento crónico. Otras causas incluyen espasmos musculares, embarazo y parto, infecciones de transmisión sexual (ITS), afecciones de base como la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa y otras enfermedades inflamatorias del intestino, y, en casos poco frecuentes, el sexo anal.

Factores de riesgo de la fisura anal:

  • Estreñimiento: Las heces grandes y duras aumentan el riesgo de presentar una fisura. Las fisuras anales relacionadas con el estreñimiento son la causa más común de sangrado por el recto en bebés y niños.
  • Diarrea: Los episodios repetidos de diarrea pueden producir fisuras anales.
  • Hidratación y dieta: No beber suficientes líquidos y llevar una dieta baja en fibra pueden contribuir al estreñimiento.
  • Sexo anal: Introducir objetos en el recto puede causar desgarros del tejido. El sexo anal sin protección puede aumentar el riesgo de infección.

Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar de una persona a otra. Para conocer sus factores de riesgo y las maneras adecuadas de manejarlos, consulte con su profesional de la salud.

Síntomas

Los síntomas iniciales más comunes de la fisura anal (un pequeño desgarro en el ano) incluyen:

  • Dolor al evacuar.
  • Dolor que es más intenso al evacuar y que puede durar varias horas después.
  • Comezón o ardor.
  • Sangre en las heces.

Cuando la fisura anal avanza o empeora, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Espasmos anales.
  • Un bulto visible en la piel alrededor del ano.

Es importante tener en cuenta que no todas las personas presentan estos síntomas en etapas posteriores. Si usted tiene cualquier síntoma de fisura anal, consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado. Ese profesional podrá darle consejos personalizados según su situación.

Diagnóstico

Para diagnosticar una fisura anal (un pequeño desgarro en la piel del ano), el médico suele hacer los siguientes exámenes y procedimientos:

  • Examen físico: El médico observará la zona del ano para ver si hay signos visibles de una fisura. También puede presionar suavemente la zona para ver si hay dolor. El dolor puede indicar que hay una fisura.
  • Examen rectal: En algunos casos, se hace un examen rectal. Consiste en introducir un dedo enguantado o un instrumento pequeño en el recto para palpar si hay algún problema. Sin embargo, por lo general se evita porque puede causar mucho dolor.

Exámenes y procedimientos adicionales para determinar la gravedad de una fisura anal pueden incluir:

  • Sigmoidoscopia o colonoscopia: Son pruebas para mirar por dentro con un tubo flexible o rígido y revisar el ano y el recto. El médico puede pedirlas si sospecha un problema más serio o quiere descartar otras enfermedades del ano.

Es importante saber que estos procedimientos se usan para diagnosticar y evaluar las fisuras anales. Sin embargo, la gravedad de una fisura anal suele determinarse según los síntomas y lo que se encuentra en el examen físico, más que con pruebas específicas.

Recuerde: solo un profesional de la salud puede diagnosticar y determinar con precisión la gravedad de una fisura anal. Si sospecha que tiene una fisura anal, lo mejor es consultar a su médico para una evaluación y orientación adecuadas.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento de la fisura anal son reducir el dolor, ayudar a que sane y evitar que vuelva. Estos son los tipos de tratamiento y cómo actúan:

Medicamentos:

  • Analgésicos de uso local: Estas cremas o pomadas adormecen la zona y alivian el dolor.
  • Óxido nítrico y nifedipina de uso local: Estas medicinas ayudan a relajar los músculos alrededor del canal anal. Así disminuyen los espasmos y favorecen la cicatrización.
  • Ablandadores de heces y laxantes: Ayudan a prevenir el estreñimiento y hacen que evacuar sea más cómodo.
  • Laxantes con receta: Ayudan a ablandar las evacuaciones y reducen el esfuerzo sobre el canal anal.
  • Inyecciones de toxina botulínica (Botox): Relajan los músculos alrededor del canal anal y favorecen la cicatrización.

Procedimientos terapéuticos:

  • Esfinterotomía lateral interna: Es una cirugía en la que se corta una pequeña parte del músculo del ano para aliviar la tensión y ayudar a que sane.

Cuidados personales y cambios de hábitos:

  • Baños de asiento: Remojar el área anal en agua tibia calma el dolor y mejora el flujo de sangre en la zona.
  • Dieta alta en fibra: Aumentar la fibra ablanda las heces, facilita evacuarlas y reduce el esfuerzo sobre el canal anal.
  • Tomar suficientes líquidos: Mantenerse bien hidratado ayuda a mantener heces blandas.
  • Evitar diuréticos como la cafeína: Los diuréticos pueden causar deshidratación y empeorar el estreñimiento.

Recuerde: es importante consultar con su profesional de la salud antes de empezar cualquier medicamento o tratamiento.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud para saber la dosis adecuada para usted. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más efectos secundarios.