Información sobre el apéndice perforado
Las causas médicas de un apéndice roto, también llamado apendicitis perforada, incluyen:
- Bloqueo: Algo tapa el interior del apéndice, como heces, tumores o inflamación por infecciones o por una enfermedad crónica del intestino llamada enfermedad inflamatoria intestinal.
- Disminución del suministro de sangre: A medida que aumenta la hinchazón, llega menos sangre al apéndice y puede dejar de llegar. Sin suficiente sangre, el tejido del apéndice puede empezar a morir o a romperse.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar para un apéndice roto (no modificables) incluyen:
- Edad: La apendicitis es más común en personas de 10 a 30 años.
- Hombres: El riesgo es un poco mayor que en mujeres.
- Antecedentes familiares: Tener familiares con apendicitis puede aumentar su riesgo.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar (modificables), que son hábitos y factores del entorno, incluyen:
- Tratamiento tardío: Retrasar la atención médica cuando aparecen síntomas de apendicitis puede aumentar el riesgo de complicaciones.
- Uso de medicamentos para el dolor: Tomar analgésicos puede ocultar los síntomas y retrasar el tratamiento.
Recuerde: solo un profesional de la salud puede darle consejos personalizados. Si sospecha apendicitis o tiene inquietudes, busque atención médica de inmediato.
Los síntomas tempranos más comunes de un apéndice roto incluyen:
- Dolor fuerte y repentino en el abdomen, que empieza cerca del ombligo y luego baja hacia la parte derecha
- Dolor que aumenta en pocas horas y empeora al moverse, toser, estornudar o respirar profundo
- Falta de apetito
- Náuseas
- Vómitos
- Fiebre
- Estreñimiento o diarrea
- Hinchazón del abdomen
A medida que el apéndice roto avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer más síntomas:
- Hinchazón abdominal
- No poder expulsar gases
- Cambio en su forma normal de ir al baño
- Dolor y sensibilidad en todo el abdomen
- Dolor que empeora con el movimiento o al tocar
- Vientre inflado
- Diarrea o estreñimiento
- Ganas de expulsar gases
- Fiebre y escalofríos
Es importante saber que las niñas y los niños pueden tener síntomas diferentes, como quejarse de dolor en la parte media del vientre cerca del ombligo, tener fiebre, caminar doblados de la cintura, acostarse de lado con las rodillas flexionadas hacia arriba y tener dolor al tocar el abdomen.
Recuerde: si tiene síntomas de un apéndice roto, busque atención médica de inmediato.
Para diagnosticar un apéndice roto (perforado), los profesionales de la salud suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Examen físico: Un profesional de la salud le hará un examen físico para evaluar síntomas como dolor en el abdomen, sensibilidad al tocar e hinchazón. También puede revisar si hay señales de infección, como fiebre.
- Pruebas de laboratorio: Se suelen pedir análisis de sangre para buscar señales de infección e inflamación. Estas pruebas pueden incluir un hemograma completo (en inglés, CBC) y un cultivo de sangre.
- Pruebas de imagen: Pruebas como un ultrasonido abdominal, una resonancia magnética (RM) o una tomografía computarizada (TC) pueden ayudar a ver el apéndice y las áreas alrededor. Estas pruebas ayudan a confirmar si el apéndice está roto y a valorar qué tan grave es el problema.
Para determinar la etapa o la gravedad de un apéndice roto, pueden incluir exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Exploración quirúrgica: En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía para evaluar hasta dónde llegó la ruptura del apéndice e identificar complicaciones como acumulaciones de pus (abscesos) o infecciones.
- Procedimientos de drenaje: Si hay un absceso, un profesional de la salud puede hacer un drenaje para sacar líquido o pus del área afectada.
Es importante consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el manejo adecuado. Esa persona determinará qué exámenes, pruebas y procedimientos son necesarios según su situación.
Los objetivos del tratamiento de un apéndice perforado (un apéndice que se rompió) son quitar el apéndice infectado, limpiar el abdomen para prevenir infecciones y manejar cualquier complicación que pueda surgir.
Los tratamientos recomendados incluyen:
- Cirugía: El tratamiento principal es operar para quitar el apéndice inflamado. Hay dos opciones:
- Cirugía laparoscópica: Es un procedimiento con cortes pequeños en el abdomen. Se usan herramientas especiales para quitar el apéndice.
- Laparotomía (cirugía abierta): En casos de apéndice perforado, se hace un corte más grande en la parte baja derecha del abdomen para quitar el apéndice y limpiar pus o bacterias.
- Antibióticos: A menudo se dan por vena (intravenosos) antes y después de la cirugía para tratar la infección y prevenir más complicaciones.
- Drenaje: Si se formó un absceso (una bolsa de pus) por el apéndice perforado, el médico puede drenar el pus para ayudar a la sanación.
- Cambios en sus cuidados: Después de la cirugía, siga las indicaciones de su médico sobre cuidado de la herida, control del dolor y límites en sus actividades para sanar bien.
Es crucial buscar atención médica de inmediato si sospecha que su apéndice se rompió, porque el tratamiento rápido reduce el riesgo de complicaciones graves. Recuerde consultar con su profesional de salud para recibir consejos personalizados sobre las opciones de tratamiento y las dosis de medicamentos antes de empezar cualquier medicamento o hacer cambios en sus cuidados.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Hable con su profesional de salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre posibles efectos secundarios.