Acerca de la apendicitis aguda
La apendicitis aguda suele deberse a una combinación de factores, entre ellos:
- Obstrucción del apéndice: La abertura del apéndice puede taparse por una bolita dura de heces (fecalito) o por tejido linfático inflamado (ganglios), lo que causa un bloqueo.
- Exceso de bacterias: Demasiadas bacterias en el apéndice pueden provocar inflamación e infección.
- Inflamación: La hinchazón y la irritación pueden aparecer como reacción al bloqueo o a la acumulación de bacterias en el apéndice.
- Agentes infecciosos: Las infecciones por virus pueden influir en la apendicitis. Algunos estudios muestran un aumento de proteínas específicas de células del sistema inmunitario llamadas linfocitos T en personas con esta afección.
- Factores de dieta: Comer mucho azúcar y poca fibra se ha relacionado con un mayor riesgo de apendicitis.
Algunos factores que aumentan la probabilidad de apendicitis aguda incluyen:
- Factores genéticos: Tener familiares con apendicitis sugiere una posible tendencia genética a la enfermedad.
- Higiene: Las malas prácticas de higiene pueden facilitar la propagación de gérmenes (agentes infecciosos) que pueden llevar a la apendicitis.
- Dieta: Una alimentación con mucha azúcar y poca fibra puede aumentar el riesgo de presentar apendicitis.
Es importante saber que, aunque estos factores se han asociado con la apendicitis, la causa exacta no se conoce por completo. Lo mejor es que usted consulte con un profesional de la salud para recibir orientación y consejos personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes de la apendicitis aguda (inflamación del apéndice) incluyen:
- Dolor abdominal que empieza cerca del ombligo y se mueve hacia abajo y a la derecha
- Dolor que empeora con el movimiento, al respirar profundo, toser, estornudar o tocar el abdomen
- Inicio repentino de dolor intenso que puede despertarle
- Dolor que se siente diferente a cualquier dolor que haya tenido antes
- Falta de apetito
A medida que la apendicitis aguda avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas:
- Náuseas y vómitos
- Diarrea o estreñimiento
- Cansancio extremo sin causa aparente
- Muchos gases o no poder expulsar gases
- Hinchazón en el abdomen
- Fiebre
- Necesidad de orinar con más frecuencia y con urgencia
- Dolor al estirar la pierna derecha o la cadera derecha
Es importante saber que algunas personas, especialmente niños y niñas y personas mayores, pueden no presentar todos estos síntomas típicos. Si usted o su hijo o hija tiene dolor o malestar, busque atención médica de inmediato para una evaluación y diagnóstico adecuados.
Para diagnosticar la apendicitis aguda, los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Antecedentes médicos: El médico le preguntará sobre sus síntomas, sus antecedentes médicos y cualquier cirugía abdominal previa.
- Examen físico: El médico le revisará el abdomen para ver si hay dolor a la palpación, hinchazón y dolor.
- Análisis de sangre: Puede hacerse un análisis de sangre para buscar señales de infección o inflamación, como un recuento alto de glóbulos blancos.
- Análisis de orina: Puede ayudar a descartar otras causas con síntomas parecidos.
- Pruebas de imagen: Ayudan a confirmar el diagnóstico y a saber qué tan avanzada o grave es la apendicitis aguda:
- Ultrasonido abdominal: Es una prueba no invasiva que usa ondas de sonido para crear imágenes del apéndice y de las estructuras cercanas.
- Tomografía computarizada (TC): Esta prueba de imagen ofrece imágenes detalladas del abdomen y puede mostrar un apéndice inflamado.
- Resonancia magnética (RM): En algunos casos, se puede usar una RM en lugar de una TC, especialmente si la persona está embarazada o hay preocupación por la exposición a radiación.
Además de estos exámenes, pruebas y procedimientos, se pueden usar sistemas de puntuación como el sistema de puntuación de Alvarado modificado (MAS, por sus siglas en inglés) para evaluar la probabilidad de apendicitis aguda. Sin embargo, es importante saber que estos sistemas tienen limitaciones y deben usarse junto con otros métodos de diagnóstico. Consulte siempre con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y saber qué tan grave es la apendicitis aguda.
Los objetivos del tratamiento de la apendicitis aguda son quitar el apéndice infectado y evitar más complicaciones y que la infección se extienda. Las opciones recomendadas para tratar la apendicitis aguda incluyen:
- Intervención quirúrgica: El tratamiento principal es quitar el apéndice con cirugía, llamada apendicectomía. Puede hacerse con cirugía abierta o con un método con cortes pequeños (cirugía laparoscópica). Quitar el apéndice elimina la fuente de la infección.
- Tratamiento con antibióticos: En algunos casos, los médicos pueden intentar tratar la infección con antibióticos en lugar de cirugía. Esto puede bajar la infección y la hinchazón del apéndice, pero puede no funcionar igual de bien a largo plazo y existe el riesgo de que la infección regrese o cause otras complicaciones.
Es importante saber que la elección del tratamiento depende de varios factores, como la gravedad de la apendicitis, la salud general del paciente y los recursos disponibles. Recuerde: consulte siempre a su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados sobre las opciones de tratamiento para la apendicitis aguda.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.