Riesgos de la diabetes tipo 2 sin diagnosticar
La diabetes tipo 2, la forma más común de diabetes, es una afección crónica en la que el cuerpo no usa bien la insulina (resistencia a la insulina) o no produce suficiente insulina. Esto causa niveles altos de azúcar en la sangre. A menudo se relaciona con hábitos de vida y se desarrolla poco a poco con el tiempo.
La diabetes tipo 2 sin diagnosticar puede causar varios riesgos y complicaciones. Puntos clave:
- Puede tener consecuencias graves, como complicaciones microvasculares y macrovasculares. Las microvasculares dañan los vasos sanguíneos pequeños; las macrovasculares dañan los vasos sanguíneos grandes.
- Si no se trata, aumenta el riesgo de mortalidad; es decir, el riesgo de muerte es mayor en las personas sin diagnóstico que en quienes reciben diagnóstico y tratamiento adecuados.
- Algunas complicaciones posibles son enfermedad del corazón y derrame cerebral (accidente cerebrovascular). Estos riesgos son mayores si la diabetes no está bien controlada.
- Otras complicaciones que pueden surgir por diabetes tipo 2 sin diagnosticar incluyen:
- Presión arterial alta.
- Colesterol alto en la sangre.
- Daño en los ojos (retinopatía diabética).
- Daño en los nervios (neuropatía diabética).
- Daño y falla de los riñones (nefropatía diabética).
- Complicaciones del embarazo.
- Embarazos de mayor riesgo.
Es importante saber que la diabetes tipo 2 de inicio temprano, diagnosticada en la niñez o al comienzo de la adultez (antes de los 40 años), suele ser más agresiva y más difícil de tratar que la diagnosticada más tarde en la vida. Esto aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, muerte temprana y complicaciones microvasculares.
Aunque se necesita más investigación para evaluar la eficacia del tratamiento temprano en la diabetes tipo 2 de inicio temprano, es crucial que las personas en riesgo o con síntomas busquen atención médica para recibir un diagnóstico y manejo adecuados.
Si sospecha que puede tener diabetes tipo 2 sin diagnosticar o tiene inquietudes sobre su salud, lo mejor es consultar con un profesional de la salud. Podrá brindarle orientación personalizada y recomendar los pasos adecuados para el diagnóstico, el tratamiento y la prevención.