Acerca de la diabetes tipo 1
La diabetes tipo 1 es una condición con niveles altos de azúcar en la sangre (glucosa). Ocurre por una falta total de insulina.
Es una enfermedad autoinmunitaria. El sistema de defensa del cuerpo ataca por error y destruye las células del páncreas que hacen insulina. Por eso, el páncreas produce poca o nada de insulina.
La diabetes tipo 1 suele comenzar en personas jóvenes, pero también puede aparecer en adultos. Las personas con diabetes tipo 1 necesitan ponerse insulina todos los días para controlar su condición.
Las causas exactas de la diabetes tipo 1 aún no se entienden por completo, pero hay varios factores que pueden contribuir a su desarrollo.
Causas de la diabetes tipo 1:
- Destrucción autoinmunitaria: En la diabetes tipo 1, el sistema inmunitario (las defensas del cuerpo) ataca por error y destruye las células del páncreas que producen insulina. Esto hace que el cuerpo produzca poca o nada de insulina y suban los niveles de azúcar en la sangre.
Factores de riesgo no modificables:
- Predisposición genética: Ciertos genes se asocian con un mayor riesgo de diabetes tipo 1. Si una persona tiene un familiar cercano con diabetes tipo 1, como la madre o el padre, o un hermano o hermana, su riesgo es más alto.
Factores de riesgo modificables:
- Factores ambientales: Diversos factores del entorno pueden ayudar a desencadenar la diabetes tipo 1 en personas con predisposición genética. Estos factores incluyen infecciones por virus o exposición a ciertas toxinas.
- Estrés autoinmunitario: Factores que aumentan la actividad del sistema inmunitario pueden contribuir a que este ataque por error a las células que producen insulina.
Aún se necesita más investigación para entender el papel de otros factores, como la alimentación en la primera infancia, la suplementación con vitaminas y el tipo de sangre de la madre. Se cree que estos factores también podrían influir.
Es importante saber que la diabetes tipo 1 no es causada por sus hábitos ni sus conductas. Es una afección autoinmunitaria que no se puede prevenir ni curar. Sin embargo, con tratamiento con insulina y otros cuidados, las personas con diabetes tipo 1 pueden vivir de forma saludable y plena.
Los síntomas tempranos más comunes de la diabetes tipo 1 incluyen:
- Aumento de la sed
- Aumento del hambre
- Cansancio
- Visión borrosa
- Orinar con frecuencia, que interrumpe el sueño
- Irritabilidad
- Cambios de ánimo
- Pérdida de peso inesperada
- Cortes, heridas y moretones que tardan en sanar
A medida que la diabetes tipo 1 avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes:
- Pérdida de peso rápida, sin proponérselo
- Aliento con olor a fruta
- Náuseas y vómitos
- Dolor abdominal
- Las heridas no sanan bien
- Hormigueo en las manos o los pies
- Infecciones por hongos en la zona vaginal que se repiten en niñas pequeñas
Es importante saber que la diabetes tipo 1 puede ser difícil de diagnosticar en bebés y niños pequeños porque tal vez no pueden comunicar sus síntomas. Sin embargo, cambiar el pañal con mucha frecuencia y un sarpullido del pañal que no desaparece pueden indicar que orinan más de lo normal y complicaciones de la diabetes tipo 1 en los bebés. En los niños pequeños, volver a mojar la cama después de haber aprendido a usar el baño y una pérdida repentina del apetito pueden ser señales de diabetes no diagnosticada. Si niños mayores o adolescentes mencionan cualquiera de estos síntomas, es importante llevarlos a ver a un profesional de la salud.
Para diagnosticar la diabetes tipo 1, los profesionales de la salud usan varios exámenes y pruebas. Estos incluyen:
- Antecedentes médicos: Su profesional de la salud le hará preguntas sobre su salud y diagnósticos previos que puedan aumentar el riesgo de diabetes tipo 1.
- Análisis de sangre: Hay varias pruebas de sangre que ayudan a diagnosticar la diabetes tipo 1:
- Glucosa plasmática en ayunas: Esta prueba se hace después de estar en ayunas toda la noche. Le toman una muestra de sangre y miden el nivel de glucosa (azúcar en la sangre). Si el nivel es 126 mg/dL o más en dos muestras de sangre distintas, se confirma la diabetes.
- Glucosa plasmática al azar: No requiere ayuno. Le toman una muestra de sangre en cualquier momento del día y miden la glucosa. Si el nivel es 200 mg/dL o más y usted tiene síntomas de diabetes tipo 1, se puede confirmar la diabetes.
- Prueba de A1C: Mide cuánta hemoglobina está unida al azúcar (hemoglobina A1C). Muestra el promedio de su azúcar en la sangre durante los últimos 3 meses.
También pueden usarse otras pruebas para conocer la etapa o la gravedad de la diabetes tipo 1:
- Prueba de autoanticuerpos: Los autoanticuerpos son proteínas que se forman cuando el sistema inmunitario ataca las propias células del cuerpo. Se detectan con un análisis de sangre. La presencia de dos o más autoanticuerpos sugiere que la persona está en una de las tres etapas de desarrollo de la diabetes tipo 1.
- Niveles de péptido C: El péptido C muestra cuánta insulina produce el páncreas. En personas con diabetes tipo 2, el péptido C suele estar alto. En personas con diabetes tipo 1, el péptido C suele estar bajo.
Es importante volver a consultar con su profesional de la salud si sus síntomas empeoran o cambian después del examen físico, o si tiene alguna preocupación. Detectar la diabetes tipo 1 a tiempo permite un mejor manejo y más opciones de tratamiento.
Los objetivos del tratamiento de la diabetes tipo 1 son lograr un control estricto del azúcar en la sangre, reducir el riesgo de complicaciones y mejorar la calidad de vida. Para lograr esto, se recomiendan varios tratamientos:
- Tipos de medicamentos:
- Insulina: La base del tratamiento de la diabetes tipo 1 es el tratamiento intensivo con insulina. La insulina se puede administrar con múltiples inyecciones al día o con una infusión continua de insulina bajo la piel mediante una bomba. La insulina ayuda a imitar la liberación natural del páncreas y a regular el azúcar en la sangre.
- Terapias:
- Inmunoterapia: Este enfoque busca prevenir o frenar la destrucción de las células beta del páncreas (células que producen insulina). La inmunoterapia intenta preservar la función que queda de estas células y retrasar o evitar la progresión de la diabetes tipo 1.
- Trasplante de islotes pancreáticos: En algunos casos, se puede considerar el trasplante de islotes de Langerhans, que contienen células beta, como alternativa a las inyecciones de insulina. Este procedimiento busca aportar una fuente natural de producción de insulina.
- Procedimientos y dispositivos terapéuticos:
- Sistemas de monitorización continua de glucosa (MCG): Estos dispositivos son poco invasivos y permiten vigilar de forma continua el azúcar en la sangre durante todo el día. Los MCG pueden ayudar a tomar decisiones más informadas sobre las dosis de insulina y los hábitos de vida.
- Bomba de insulina: Una bomba de insulina es un dispositivo pequeño que administra insulina de forma continua durante el día. Se puede programar para dar distintas dosis basales y dosis extra (bolos) según sus necesidades.
- Cambios en hábitos de salud:
- Autocontrol: Las personas con diabetes tipo 1 deben manejar activamente su condición. Esto incluye medirse el azúcar con regularidad, ajustar las dosis de insulina según sea necesario y mantener hábitos de vida saludables.
- Alimentación saludable: Seguir una dieta equilibrada que incluya un conteo adecuado de carbohidratos puede ayudar a mantener estable el azúcar en la sangre.
- Actividad física regular: Hacer actividad física de forma regular puede ayudar a que el cuerpo use mejor la insulina y mejore el control del azúcar.
- Otros tratamientos:
- Programas de educación y apoyo: Participar en programas de educación sobre la diabetes puede darle los conocimientos y habilidades para manejar su condición. El apoyo de profesionales de la salud, educadores en diabetes y grupos de apoyo con otras personas con diabetes también puede ser útil.
Es importante señalar que, aunque estos tratamientos pueden ayudar a las personas con diabetes tipo 1 a lograr sus metas, es esencial trabajar de cerca con profesionales de la salud para crear un plan de tratamiento individual, según sus necesidades y circunstancias.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.
Con el tiempo, la diabetes tipo 1 puede causar varias complicaciones y afectar mucho la salud y la calidad de vida.
- Enfermedad cardiovascular (ECV): Con el tiempo, el azúcar alta en la sangre daña los vasos sanguíneos. Esto aumenta el riesgo de enfermedad del corazón, ataques al corazón y derrames cerebrales.
- Retinopatía: La exposición prolongada a azúcar alta en la sangre puede dañar los vasos sanguíneos pequeños de la retina (la parte del ojo que permite ver). Esto causa problemas de visión y, a veces, ceguera.
- Nefropatía: Enfermedad de los riñones por diabetes. Se debe al daño de los vasos sanguíneos pequeños en los riñones. Sin tratamiento, puede avanzar hasta insuficiencia renal.
- Neuropatía: El azúcar alta en la sangre puede dañar los nervios en todo el cuerpo. Esto puede causar entumecimiento, hormigueo y dolor en manos y pies. También puede afectar la digestión y la función sexual.
- Depresión: En niños y adolescentes con diabetes tipo 1, el mal control del azúcar en la sangre se ha asociado con mayor riesgo de depresión.
Un tratamiento óptimo es clave para manejar bien la diabetes tipo 1 y reducir las complicaciones. El tratamiento suele incluir controlar el azúcar en la sangre con regularidad, aplicar insulina por inyecciones bajo la piel (subcutáneas) o con una bomba de insulina, y hacer cambios en el estilo de vida, como llevar una alimentación saludable y hacer actividad física con regularidad.