Complicaciones a largo plazo de la diabetes

Descripción general

La diabetes mellitus es una enfermedad en la que el cuerpo tiene dificultad para controlar el azúcar (glucosa) en la sangre. Ocurre porque no produce suficiente insulina o no la usa bien. La insulina es una hormona que ayuda a mover el azúcar de la sangre a las células para dar energía.

Las complicaciones a largo plazo pueden afectar mucho su salud y bienestar. Suceden cuando el azúcar en la sangre se mantiene alta por mucho tiempo. Complicaciones comunes:

  • Enfermedad del corazón y de los vasos sanguíneos (enfermedad cardiovascular): El azúcar alta por mucho tiempo puede dañar el corazón y los vasos. Aumenta el riesgo de ataque al corazón y ataque cerebral. Puede causar problemas graves e incluso morir antes de tiempo.
  • Daño a los riñones (enfermedad renal): La diabetes puede dañar los riñones y causar insuficiencia renal (falla de los riñones). Esto puede hacer que usted necesite diálisis (un tratamiento para limpiar la sangre) o un trasplante de riñón.
  • Problemas de los ojos: El azúcar alta puede dañar los vasos sanguíneos de los ojos. Puede causar cataratas, glaucoma y retinopatía diabética (daño en la retina por la diabetes). La retinopatía diabética puede causar pérdida de visión y, si no se trata, ceguera.
  • Daño a los nervios (neuropatía): La diabetes puede afectar los nervios en todo el cuerpo. Puede causar entumecimiento, hormigueo, dolor y debilidad en manos y pies. El daño a los nervios también puede afectar otros órganos y sistemas del cuerpo.

Estas complicaciones pueden afectar su vida diaria y aumentar el riesgo de discapacidad y de morir antes de tiempo. Sin embargo, usted puede tomar medidas para reducir el riesgo:

  • Mantenga el azúcar en la sangre en su rango meta: Es clave para prevenir o retrasar las complicaciones. Incluye seguir una alimentación saludable, revisarse el azúcar con regularidad, tomar los medicamentos recetados si los necesita y hacer actividad física con regularidad.
  • Controle la presión arterial y el colesterol: Vigile estos niveles porque influyen en el riesgo de problemas del corazón. Controlarlos con cambios en el estilo de vida o con medicamentos puede reducir el riesgo de complicaciones del corazón.
  • Acuda a chequeos médicos regulares: Sirven para vigilar su salud y detectar señales tempranas de complicaciones. Pueden incluir pruebas para evaluar la función de los riñones, exámenes de los ojos, exámenes de los pies y pruebas del corazón y de los vasos sanguíneos.
  • Adopte un estilo de vida saludable: Mantenga una alimentación equilibrada, haga actividad física con regularidad, no use tabaco, maneje el estrés y duerma lo suficiente. Todo esto ayuda a reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo.

Estas son guías generales y pueden variar según cada persona. Siempre consulte con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados según sus necesidades y su historia clínica.