Cómo se diagnostica la retinopatía diabética
La retinopatía diabética es un problema de los ojos causado por la diabetes. El azúcar alta en la sangre (glucosa) daña los vasos sanguíneos muy pequeños de la retina. La retina detecta la luz y envía señales al cerebro. Con el tiempo, puede haber filtraciones o sangrado.
Para diagnosticar la retinopatía diabética, el personal médico puede hacer varios exámenes, pruebas de detección y procedimientos. Sirven para confirmar el diagnóstico y saber el tipo, la gravedad o la etapa del problema. Los especialistas que pueden participar son optometristas y oftalmólogos.
Exámenes, pruebas y procedimientos para diagnosticar la retinopatía diabética:
- Examen completo de los ojos: El médico evalúa la salud de sus ojos y busca señales de retinopatía diabética. Este examen incluye medir:
- Agudeza visual: Qué tan clara y nítida es su visión, a menudo con una cartilla.
- Movimiento de los músculos de los ojos: Cómo trabajan juntos sus músculos para mover los ojos en distintas direcciones.
- Visión periférica: Su capacidad para ver hacia los lados mientras mira al frente; es importante, por ejemplo, para manejar.
- Percepción de profundidad: Su capacidad para calcular distancias y ver en tres dimensiones; útil para tareas como atrapar o subir.
- Curvatura de la córnea: La forma de la parte transparente delantera del ojo afecta cómo se dobla la luz y la claridad de la visión.
- Dilatación de las pupilas: Durante el examen, el médico puede dilatar sus pupilas con gotas. Así puede ver mejor las estructuras dentro del ojo, como el nervio óptico y la retina.
- Oftalmoscopia (examen de fondo de ojo): Técnica para mirar por dentro del ojo y examinar la retina. Después de dilatar las pupilas, el médico usa un oftalmoscopio para evaluar la salud de los vasos sanguíneos del ojo.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT): Es una prueba sin dolor que ayuda a medir el grosor de la retina e identificar hinchazón en la mácula (área central de la retina). Proporciona imágenes detalladas de las capas de la retina y ayuda a determinar la gravedad de la retinopatía diabética.
- Angiografía con fluoresceína (AF): Consiste en inyectar un tinte amarillo en una vena del brazo. El tinte viaja por los vasos de la retina mientras una cámara especial toma imágenes. La AF ayuda a detectar crecimiento anormal de vasos o fugas en la retinopatía diabética.
Estos estudios ayudan a diagnosticar la retinopatía diabética y a definir su tipo, gravedad o etapa. Permiten identificar factores o señales como:
- Microaneurismas (pequeñas dilataciones de los vasos)
- Hemorragias (sangrados)
- Manchas algodonosas (pequeñas áreas pálidas en la retina)
- Hemorragias retinianas (sangrados en la retina)
- Arrosariamiento venoso (venas con aspecto de cuentas)
- Anomalías microvasculares intrarretinianas (vasos anormales dentro de la retina)
- Hemorragia prerretiniana (sangrado delante de la retina)
- Neovascularización (crecimiento de vasos nuevos y frágiles)
- Otros hallazgos clínicos asociados con la retinopatía diabética
Solo los profesionales de la salud pueden diagnosticar la retinopatía diabética con precisión. Si usted tiene síntomas o le preocupa su visión o el manejo de su diabetes, consulte a su médico o a un especialista de ojos. Ellos pueden darle consejos y orientación personalizados según su situación.